Querida Emuna,

He estado casada durante poco más de un año y me gusta pensar que soy una esposa relativamente buena. Trabajo tiempo completo, mantengo la casa impecable, y mi esposo y yo somos felices juntos. Hay una sola cosa que simplemente no puedo hacer: ¡Odio cocinar! Siento que es una pérdida de tiempo y sencillamente no soy buena para eso. He intentando una y otra vez disfrutar el hecho de cocinar, encontrar recetas fáciles, que me de orgullo mi comida. Pero la verdad es que no disfruto cocinar. Preferiría mucho más comprar algo en el supermercado o en un restaurante o comer simplemente cereal de cena.

Desgraciadamente hay mucha presión, especialmente entre las mujeres jóvenes casadas, de cocinar cenas elaboradas para los esposos y cocinar cenas de cinco platos cada Shabat. Me siento avergonzada y culpable de que no cocino para mi familia, pero simplemente tengo un millón de cosas que preferiría estar haciendo. Mi esposo dice que no le molesta comer afuera y que no se casó conmigo por mis habilidades culinarias. Espero que me digas que mientras pueda comprar comidas saludables no debería preocuparme por esto. ¿Qué debo hacer? ¡Ayuda por favor!

- No Soporto la Cocina

Querida No Soporto la Cocina

Tengo que admitir que al principio tu carta me dejó perpleja. ¿¡No te gusta cocinar!? ¿Cómo respondo tal queja cuando me encanta cocinar e incluso hago alarde de un sitio web (en inglés) dedicado al tema (¡un poquito de propaganda por ahí!)? Pero por supuesto, entiendo. Cada uno tiene sus fortalezas y debilidades, gustos y aversiones. Yo al parecer tengo un bloqueo psicológico cuando hay que retirar ropa de la lavandería, una casi reacción alérgica a la plancha ¡y ni siquiera piensen en pedirme que cosa con hilo y aguja una línea recta! Y es un error pensar que el matrimonio cambia algo de eso.

Así que la primera cosa que tienes que hacer es dejar de atormentarte y comenzar a agradecer por los regalos y talentos que sí tienes. Disfrútalos y saca el mayor provecho de ellos.

Segundo, agradece por un esposo al que no le importa. ¡Eso es definitivamente una bendición! Agrega a tu lista de agradecimientos el hecho de que, como tú aludiste, vivimos en un mundo en el que casi todo está disponible a través de despacho a domicilio.

Y por sobre todo, deja de sentirte culpable. Aléjate de la tonta noción de competitividad en relación a las cenas de Shabat. No tiene nada que ver con la esencia del día. El único juez que realmente cuenta, nos juzga en base a nuestro potencial y habilidades únicas y en base a qué hacemos con ellas, no en base a lo que la vecina hizo de cenar.

Concéntrate y disfruta las cosas que haces bien y si definitivamente debes cocinar, mi sitio tiene toda una sección de recetas fáciles.

- Emuna

Querida Emuna,

Siento que mis hijos (especialmente mis hijas adolescentes) todo el tiempo tienen sus manos extendidas pidiendo dinero. "Necesito una falda nueva, una blusa nueva, zapatos nuevos…" lo que sea. Usualmente es algo que quieren, no algo que necesitan y yo siento que la mayoría de nuestros intercambios terminan con mi constante respuesta de “no”. No quiero que esto sea la gran parte de nuestra relación pero no sé qué hacer. ¿Puedes ayudar a una madre nerviosa y sin dinero?

- Madre Sin Dinero y Nerviosa

Querida Madre Normal de Adolescentes,

Adolescentes y dinero, niñas adolescentes y ropa – estas sí que son cosas difíciles y la pesadilla de muchas madres. Luego de mucha experimentación, lágrimas y otras experiencias estresantes, he encontrado una solución que parece funcionar (cuando soy capaz de implementarla): Dale a tus hijos un presupuesto.

Escoge una cierta cantidad de dinero para asignarles a ellos por cada periodo de cuatro o seis meses. Entonces ellos están solos. Ellos tienen que tomar las decisiones difíciles - ¿Un par de zapatos caros, o un par más barato y también una blusa? ¿Debería comprar lo que me gusta un poco ahora o esperar por algo que pueda gustarme más? Cuando ellos están a cargo y tienen límites claros, escogerán con más cuidado y de forma más práctica (es demasiado fácil ser displicente cuando piensas que el pozo no tiene fondo).

 

Aunque el dinero inicial viene de ti, aún así les enseñarás a manejar sus recursos financieros y a planificar sus compras cuidadosamente. Más importante aún, toda esa área de discusión y lucha será removida de la relación, liberándote para pelear en cambio por las horas de llegada, el auto, el maquillaje, etc…

- Emuna

Querida Emuna,

Mi esposo ha estado sin trabajo fijo por tres de los cuatro años de nuestro matrimonio. Algunas veces he estado enojada con él por varios aspectos de la situación – cuánto debería él bajar sus expectativas de su trabajo ideal, cómo balanceamos nuestras contribuciones al hogar (de dinero, tiempo y esfuerzo) y cuánta ayuda podemos pedirle a nuestros padres – pero nos hemos ocupado de estos temas y hemos mantenido nuestra relación en relativamente buena forma. Sin embargo ahora, nuestros ahorros se están yendo rápido, mi sueldo no cubre nuestros gastos de vida, estoy embarazada de nuestro segundo hijo, y ya no se como lidiar con la situación. Yo sé que él no puede hacer que un trabajo aparezca mágicamente, pero estoy asustada y deseo desesperadamente poder pasarle algo de la carga financiera a él. ¿Cómo hago para no desalentarme?

- Esposa Luchadora

Querida Esposa Luchadora,

Puedo entender el porqué podrías sentirte desalentada e incluso un poco asustada (y quizás un poco más emocional que lo normal debido a esas hormonas del embarazo) sin embargo es difícil responder a tu situación sin conocer más detalles. Es una economía difícil y es muy rudo buscar trabajo en estos días. y tu esposo necesita tu apoyo.

Por el otro lado, parece que tú también necesitas apoyo. ¿Lo estás recibiendo? ¿Está tu esposo haciendo el mejor esfuerzo posible? Suena como que tienes dudas sobre eso. ¿Es solamente tu ansiedad la que habla o hay bases sólidas para tus preguntas?

Yo pienso que ustedes dos deberían sentarse con un consejero matrimonial competente para hablar de esto. Frecuentemente la federación judía u otras organizaciones comunitarias tienen orientación disponible sin cobro o por una tarifa mínima.

Yo sé que no tienen dinero, pero preservar tu matrimonio es tan prioritario que tienen que encontrar una manera de hacerlo. No retrasen ir. Tu nivel de frustración parece estarse acumulándose y eso es estresante para ti, para tu hijo pequeño, para tu bebé y para tu esposo. (Tu presión y ansiedad pueden irónicamente hacerle incluso más difícil a él encontrar un trabajo; su propia ansiedad y desesperación pueden escurrirse en las entrevistas – esa es otra razón para que lo apoyes).

Todos los matrimonios y los individuos crecen a través de enfrentar desafíos. No lo pienses como si fuera la lucha o problema de tu marido; piénsalo como algo que ambos tienen que confrontar y resolver. Si ambos están de acuerdo y unidos en su compromiso el uno con el otro, no hay ningún desafío que no podrán enfrentar.