Querida Emuna:

Me sorprende que no hayas recibido más cartas de gente desesperada por la cuarentena del COVID-19, no sólo personas ancianas, sino padres de niños pequeños y parejas cuyos matrimonios se encuentran en riesgo. Yo estoy en esta última categoría. Siempre pensé que teníamos un buen matrimonio, pero últimamente lo único que logramos es ponernos nerviosos. Prácticamente todo lo que mi marido dice me irrita y cuando me sugiere que salgamos juntos para ventilarnos de la claustrofobia de nuestra casa… ¡me dan ganas de salir corriendo en la dirección contraria! No quiero acompañarlo. ¡Quiero salir sin él!

Por cierto, esta no es la relación que me gustaría tener. ¿Qué puedo hacer para regresar a los buenos días del pasado?

Sana, pero de todos modos una víctima del COVID-19


Querida Víctima:

En este caso, sólo eres una víctima si te das permiso de serlo. Puedes elegir qué quieres ser en tu relación y cómo deseas responder a los desafíos actuales.

Expresas tu deseo de retornar a los buenos días del pasado. No me parece que ese sea un objetivo realista. En la vida nunca queremos volver hacia atrás, siempre queremos seguir adelante. No puedes borrar los últimos ocho meses (aunque a muchos nos gustaría poder hacerlo). Esa es nuestra realidad y lo seguirá siendo, con sus cosas buenas, las malas y las feas. Y es de esperar que también con su cuota de crecimiento.

Definitivamente este es un período difícil, pero tú y tu esposo permitieron que la pandemia los controle y parece que ya cayeron en algunos malos hábitos. Llegó la hora de tomar las riendas y trabajar en nuevos y mejores patrones de comportamiento. No van a regresar a lo que era antes, pero es de esperar que el futuro sea todavía mejor.

Comienza rezando. Cuéntale a Dios que deseas que tu matrimonio mejore y pídele que te de las fuerzas, la sabiduría, la perspicacia y la paciencia necesaria para lograrlo.

Después de sentar esa base, es adecuado implementar algunas herramientas prácticas. Cada vez que te sientas tentada a criticar a tu esposo, encuentra en cambio algo positivo para decirle. Dependiendo de cuán a menudo te sientas tentada a criticarlo, ¡este puede ser todo un desafío! Pero los resultados serán maravillosos. Vas a cambiar por completo el tenor de las conversaciones y tu esposo va a dejar de sentirse menospreciado y se va a sentir amado, elogiado y valorado.

Si tan sólo haces esto, el cambio será dramático. Cada vez que él haga algo que te moleste, piensa en una de sus cualidades positivas. Recuerda por qué te casaste con él.

Estas son estrategias básicas para tener éxito en el matrimonio en cualquier momento. Pero ahora no vivimos en "cualquier momento". Vivimos en un mundo con desafíos nuevos y singulares y de nosotros depende comportarnos de acuerdo con las circunstancias.

Aunque conozco muchas personas que se vieron abatidas por los desafíos inherentes a esta pandemia, también conozco a muchas otras que lograron pararse a la altura de las circunstancias y aprovecharon la oportunidad para profundizar sus relaciones y desarrollar sus vidas espirituales. Incluso con los desafíos que nos presenta el coronavirus, hay oportunidades de crecimiento y podemos sentir placer al estar en compañía de otras personas, en particular de nuestros esposos.

Algunas parejas descubrieron que este tiempo obligados a estar juntos fue algo maravilloso que nunca hubieran esperado. Pienso que si te adhieres sinceramente a las sugerencias que te di, pueden pasar de ser una de las parejas sobre las que el COVID-19 tuvo el impacto más negativo a ser una de las verdaderas historias de éxito de este virus.