Querida Emuna,

El otro día salí con una pareja de amigos y su hijo adolescente. Mi amiga (la madre del niño) le pidió algo a su hijo y él le respondió de una forma sumamente ruda y atrevida. Yo quedé paralizada. Pero lo que más me sorprendió fue que mi amiga no respondió. Ella no le dijo cuán inapropiado y fuera de lugar había sido su comportamiento. No sé de quien estoy más decepcionada, si de él o de ella. ¿Qué debiera hacer? ¿Debiera confrontarla? ¿O debiera ir con ella a una clase de educación?

- Desilusionada

Querida Desilusionada,

Yo me sentía de la misma forma que tú hasta que tuve mis propios hijos adolescentes. Sólo entonces fui capaz de apreciar la sabiduría y el auto control de esta madre. Ella entendía a su hijo mucho mejor de lo que tú podrías llegar a hacerlo. Ella sabía que era un momento difícil en la vida de él, un momento de confusión y dolor. Ella reconoció que su conducta no había sido personal; él solamente estaba emocional y frustrado, y se había lanzado en contra del blanco más cercano. Ella sabia que él estaba dividido entre la necesidad de crecer y el deseo de seguir siendo un niño, entre la búsqueda de independencia y la seguridad de casa. Y ella recordó cuán difícil y frustrante había sido esa etapa de la vida. Ella fue lo suficientemente sabia como para no entrar en una lucha de poder con su hijo y para evitar avergonzarlo en público. Debieras alabarla en vez de condenarla. Tú no debieras llevarla a una clase de educación. ¡Debieras pedirle a ella que te de una!

- Emuna


Querida Emuna,

Mi esposo literalmente nunca está en casa. Él viaja frecuentemente por negocios y cuando sí está en casa trabaja largas horas. Cuando yo intento discutir esto con él, él se defiende diciendo que lo está haciendo para proveernos a mí y a los niños. Pero yo siempre le digo que preferiría menos dinero y más tiempo. Siento como que estoy viviendo un cliché, y uno no muy agradable. ¿Qué debería hacer?

- Solitaria

Querida Solitaria,

Aunque tu historia es simple, hay tantos escenarios que pueden estar desenvolviéndose bajo la superficie que me da miedo meterme. Abordemos solamente algunos de ellos.

Quizás la autoestima de tu esposo (como la de muchos hombres) depende del éxito financiero. Si ese es el caso, desgraciadamente nada será suficiente. Siempre habrá más que lograr y adquirir. Es verdad que una esposa puede validar otras opciones y alabar otras cualidades, pero los hábitos y creencias que están profundamente arraigados son difíciles de cambiar. Yo recomendaría un poco de terapia individual.

No me gusta traer este tema a la luz, pero es posible que haya algo incómodo sobre tu matrimonio o vida familiar que él esté intentando evitar. Si esa es una posibilidad real, entonces debieras explorar y discutir la situación con un profesional.

También es posible que él esté escogiendo el trabajo porque es más simple, ya que tiene recompensas y relaciones claras. La vida en casa es más desordenada, con cuentas, adolescentes (¡como el de la pregunta anterior!) y lavabos con goteras. El trabajo puede ser un escape relajante y gratificante.

Finalmente ustedes dos tienen que tener una conversación seria sobre esto. Un matrimonio es una relación en la cual ambas partes necesitan participar. No es saludable para ti, para él o para los niños que continúen en este camino.

Tú debes actuar ahora mismo; sólo asegúrate de decir todas tus sugerencias con amor y preocupación, en vez de decirlas con frustración y enojo. Tu meta es ser efectiva, no ventilar tus sentimientos.

- Emuna


Querida Emuna,

Mis hijos ya están grandes y viven fuera de casa. Algunos están casados con hijos, algunos casados sin hijos y algunos solteros. Pero todos tienen una cosa en común. Cada vez que vienen a casa (como para Pesaj o alguna otra ocasión familiar), pelean por mi atención como si tuvieran dos años. Ellos incluso se quejan si consideran (incorrectamente) que estoy favoreciendo a un nieto por sobre otro. Realmente está empezando a exasperarme esta situación y desde ya estoy aborreciendo su próxima visita. ¿Tienes algunos consejos para mí?

- Aún exhausta después de todos estos años

Querida Aún exhausta,

Quizás has escuchado este chiste: "¿Cuál es la definición de najat (disfrute)? Cuando tus hijos y nietos vienen de visita. ¿Cuál es la definición de placer? ¡Cuando se van!".

El consejo más importante que puedo darte es que tu experiencia es completamente normal. Es la misma historia que escuché de mis amigos en tu situación. Es la condición universal.

Los hijos (sin importar la edad) quieren la atención de sus padres. Demasiado. Y ellos se resienten con quien se las quite. Nos estamos engañando si pensamos que ellos han cambiado sólo porque ahora son más grandes.

Sólo podemos preocuparnos de hacer nuestro mejor esfuerzo —tienes que ser amorosa y amable con todos— y de recordar (como en el caso del adolescente de la primera carta), no tomártelo demasiado personal.

Enfócate en disfrutar el hecho de tener a tus hijos cerca e intenta bloquear lo desagradable, tal como hacías cuando eran más jóvenes. Cuando ellos se vayan estarás triste si no pudiste disfrutar su visita.

- Emuna