Querida Emuna,

¿Qué haces si te casas con un hombre maravilloso y luego te enteras que él no desea nada de intimidad física?

- Confundida

Querida Confundida,

Este es un asunto tan serio y tan privado que es imposible dirigirse a el adecuadamente en este foro. Pero debido a que he recibido varias cartas similares recientemente, haré solamente algunas afirmaciones generales. Entre las obligaciones de tu esposo hacia ti están los derechos conyugales (está escrito en la ketubá, el contrato de matrimonio). La Torá considera que eso es una responsabilidad del hombre. Mientras que cada matrimonio y cada relación es diferente, un matrimonio sin intimidad física es poco probable que sobreviva y mucho menos que prospere. Lo llamamos intimidad no solamente para utilizar un lenguaje más apropiado sino porque es una descripción exacta. Es una forma profunda para que una pareja se conecte, y si esto falta en el matrimonio, entonces la unión misma está dramáticamente limitada.

Cada mujer quiere sentirse atractiva y necesita sentir que su esposo en particular la desea. Estoy preocupada de que tu sentido de autoestima se verá dañado si esto es una falta permanente. O que te veas tentada, Dios no lo permita, de buscar esta validación en otra parte.

Tú y tu esposo necesitan sentarse con un terapeuta competente a discutir y entender este problema y sus implicancias. Tu matrimonio está en riesgo, y tienes que actuar para salvarlo. Ahora.

- Emuna

Querida Emuna,

El esposo de mi mejor amiga es tan bueno con ella. Le lleva flores cada semana, ayuda en la casa y es uno de esos padres que siempre está sentado en el suelo jugando con los niños. La mira a ella con tanto amor y afecto que cuando salimos juntos siento celos. Y siento resentimiento de que mi esposo no se comporta de forma similar. ¿Qué debo hacer al respecto?

- Mejor Amiga

Querida Mejor Amiga,

La tradición judía nos da una orientación interesante aquí. En primer lugar, no aconseja sociabilizar con otras parejas. Sé que esto puede sonar raro y arcaico pero escúchame. Una razón para esto es el riesgo de la inmoralidad. Puedes reírte de la idea y encontrarla absurda o extremadamente cautelosa pero si piensas en ello, descubrirás que sabes de más de una situación en donde matrimonios se rompieron por el "mejor amigo" de él o de ella. La segunda razón para limitar este contacto social es por la exacta situación que tú describes. Nos ponemos celosos. Él es más generoso. Ella es más atractiva. Él es más exitoso. Ella es más considerada. Él es más atento. Ella es una mejor cocinera. De pronto, nuestra pareja parece inadecuada. Comparaciones como esas son peligrosas y dañinas. Deberíamos evitar las situaciones en las que estas comparaciones son inevitables.

Además, debes recordarte a ti misma que ningún matrimonio – y ningún esposo – son iguales. Cada uno tiene sus fortalezas y debilidades únicas. Tú solamente estás viendo los mejores lados y no lo que ocurre a puerta cerrada. El secreto es dejar de enfocarse en lo bueno del marido de otra persona y comenzar a enfocarse en lo bueno del tuyo.

- Emuna

Querida Emuna,

Tengo tres hijos casados y dos hijas casadas. Ninguno de nosotros vive en la misma ciudad y mantenerse en contacto parece ser un trabajo de tiempo completo. Solamente hablar con mis hijos, yernos y nueras cada día parece tomarme tanto tiempo. Me siento agotada pero estoy tratando de ser una buena madre y suegra.

- Concienzuda.

Querida Concienzuda,

Pienso que deberías relajarte y reducir las llamadas. Me imagino que tus nueras en realidad no quieren hablar contigo todos los días – ¡sin importar cuan maravillosa y no entrometida seas! Incluso tus hijas pueden querer un poco menos contacto. ¿Quién tiene tanto para decir? ¡Incluso si realmente les caes bien! Cuando tus hijos se casan; es mejor dejar que ellos lleven el ritmo, y dejar que sus parejas estén en control de su relación contigo. Cuando quieran hablar, ellos tienen tu número. Es mejor no ser demasiado impertinente, no transformarte en una carga para ellos.

Sólo "tranquilízate" (como dicen constantemente mis hijos) y da un paso atrás. El resultado probablemente será llamadas más frecuentes – y más significativas, ¡sin mencionar menos riesgo de decir algo inadecuado! Renuncia al control; en realidad terminarás con una mejor relación, no una peor.

- Emuna