Querida Emuna,

Tengo un hijo de 14 años que no está demasiado motivado con tener éxito en la escuela. Esto es muy difícil para mi esposo, ya que él es el clásico “ultra exitoso”. Él siempre está presionando a nuestro hijo para que haga sus deberes, peleando con él por sus calificaciones y expresando sus sentimientos negativos y su frustración de otras formas. Esto está creando una atmósfera muy tensa en nuestro hogar y está afectando mi relación con mi esposo. No sé cómo manejar la situación.

Esposa y Madre

Querida Esposa y Madre,

Sin el beneficio de más información, voy a juzgar a tu esposo favorablemente y voy a asumir que él ama a tu hijo y que quiere lo mejor para él. El problema es que está enfrentándose a ciertos desafíos que no comprende o que no sabe cómo resolver.

Parece claro que tu hijo es un tipo de personalidad diferente al de tu esposo. Es difícil para un padre altamente motivado entenderse con un hijo más relajado. Sin embargo, tu esposo necesita reconocer que así como su impulso para tener éxito es una parte innata de su personalidad, así mismo, la actitud de su hijo es una parte innata de la de él. Eso no va a cambiar y debe ser aceptado y no juzgado.

Dado que cierto nivel de logro en la escuela es necesario para graduarse, tu hijo podría beneficiarse de un poco de incentivo externo. Nunca somos demasiado viejos para los sobornos. ¡Solamente que el precio sube! Elige unas cuantas áreas para trabajar y recompénsalo por sus éxitos en esos exámenes, proyectos o conductas.

Lo que mantiene a nuestros hijos conectados a nosotros no es nuestra autoridad sino nuestro amor.

Todos los padres deben entender una idea importante que mi maestra me enseñó. La era de la obediencia ciega a la autoridad paternal se acabó hace tiempo. "Todo lo que tienes es tu relación personal". Esto no significa que no hay reglas. Significa que lo que mantiene a nuestros hijos conectados a nosotros no es nuestra autoridad sino nuestro amor, nuestra relación. Esto adquiere un nivel aún mayor de importancia cuando nuestros hijos entran en las peligrosas aguas de la adolescencia. Señálale gentilmente a tu esposo que NO vale la pena dañar su relación con su hijo (lo cual está definitivamente haciendo) por los deberes. Contraten tutores si es necesario pero saquen los deberes de la interacción padre-hijo. La escuela eventualmente se termina. Ustedes quieren que la relación dure.

Cada uno de nuestros hijos es único – con sus propias fortalezas y debilidades, algunas similares a las nuestras y algunas muy diferentes. Uno de los mayores desafíos de la educación de los hijos es reconocer, apreciar y apoyar aquello que es especial en cada uno de nuestros hijos, incluso cuando no lo comprendemos, incluso cuando no nos relacionamos con eso, incluso cuando son muy diferentes a nosotros. Puede que incluso aprendamos algo de ellos en el proceso.

- Emuna

Querida Emuna,

Mi esposo tiene una prioridad en su vida que separa a nuestra familia en muchas formas – apostar. Él juega póquer más de 16 horas por semana. ¿Cuál es la forma correcta de manejar esto?

Viuda de Póquer

Querida Viuda de Póquer,

Lamento no estar de acuerdo. Tu esposo no tiene una "prioridad" que separa a tu familia de muchas formas; él tiene una "enfermedad". Tiene una adicción a las apuestas. Él necesita ayuda y debe recibirla rápidamente antes de que pierda dinero que tu familia no puede darse el lujo de perder, que se involucre con el tipo de gente equivocada o, Dios no lo quiera, cause serio daño en su relación contigo y con los niños.

- Emuna

Querida Emuna,

Soy una alumna universitaria de tiempo completo (en Israel) y voy a tener a mi primer hijo pronto. Me está constando trabajo negociar conmigo misma sobre cómo manejar la inminente paternidad. Por un lado, sé que tener un título me ayudará a sentirme realizada y me proveerá oportunidades que de otra forma no tendría. Sin embargo, quiero ser una madre de tiempo completo. No creo que mi esposo y yo podamos arreglarnos con solamente un ingreso y no quiero volverme loca quedándome en casa todo el tiempo, aunque no puedo imaginarme entregándole mi hijo a una niñera por unas cuantas horas mientras yo me voy a estudiar. Básicamente, necesito ayuda sobre cómo reconciliar las dos cosas que quiero sin tener que sacrificar ser una buena madre u obtener un título (y un mejor trabajo más adelante).

En Conflicto

Querida En Conflicto,

¡Bienvenida al club! Lo que tú estás describiendo es el dilema que enfrenta casi toda mujer hoy en día, ¡y no hay respuestas mágicas! Cada uno necesita encontrar su propio balance. El único consejo que puedo ofrecerte es que solamente te sientes y te relajes. No podrás resolver este problema antes de que nazca tu hijo. No puedes anticipar cómo te vas a sentir (física y emocionalmente), cuál será tu nivel de energía o qué tipo de nuevas opciones se presentarán. Con certeza no hace daño terminar tu título, pero si eso parece difícil después de tener el bebé, entonces quizás puedes tomarte algún tiempo libre, incluso la escuela puede ayudarte a encontrar alguna solución; muchas lo hacen. Solamente disfruta tu nuevo bebé. Piensa creativamente, habla con tus amigas y eventualmente encontrarás tu camino. Y probablemente estarás tan atormentada como el resto de nosotras…

- Emuna