En Dhaka vive una de las almas más elusivas, un alma que todo el mundo, o al menos todos los políticos occidentales, han estado buscando: un musulmán moderado con verdadero amor hacia el Islam que cree en la fraternidad entre todas las religiones y el respeto de todas las naciones por todas las naciones. Lamentablemente, es posible que esta preciada especie de incalculable valor pronto pueda extinguirse.

Al menos desde el 11 de septiembre 2001, el mundo y los dirigentes comunales han estado promoviendo las virtudes de los musulmanes "moderados". El mensaje expreso o implícito es siempre que el Islam ha sido secuestrado por radicales aberrantes, pero que si nos fijamos, fomentamos y promovemos a los musulmanes moderados, todo estará bien con el mundo.

He encontrado un musulmán moderado, que ama su religión y que con firmeza escribe acerca de sus sueños sobre el respeto y el entendimiento entre todas las grandes religiones del mundo. Su nombre es Sallah Udin Shoaib Choudhury. Quien pronto puede ser ejecutado por esas creencias.

Este periodista musulmán de Bangladesh se atreve a desafiar la línea de pensamiento de odio hacia Israel y el desprecio por todas las religiones diferentes al Islam. No sólo escribe acerca de la necesidad de comunicación y el entendimiento entre musulmanes, cristianos y judíos en su periódico, The Weekly Blitz, sino que se atrevió a aceptar una invitación para asistir y hablar en una conferencia de escritores en Israel. El tema de la conferencia era "Educación hacia una cultura de paz". El 29 de noviembre de 2003, cuando estaba a punto de abordar el avión en Dhaka, en su camino a esa conferencia, Shoaib fue sacado de la pista y detenido. ¿Su crimen? El violó la Ley de pasaportes de Bangladesh, que prohíbe a sus ciudadanos, visitar países como Israel, con el que no tiene relaciones diplomáticas. Esta ley normalmente conlleva una multa de $8. Lo que encontró al día siguiente, sin embargo, cuando el juez anunció en la corte, era que se le acusaba de ser un "espía para Israel".

Sus captores querían que confesara que era un espía sionista. El se negó.

Después de su detención Shoaib fue trasladado a una prisión de Dhaka. Mientras estuvo allí, a Shoaib le rompieron las dos piernas con palos de hockey, fue interrogado sin cesar y fue encarcelado en aislamiento en una sección de la prisión para criminales dementes. Él todavía recuerda vívidamente los gritos de los prisioneros, que a veces se prolongaban durante horas. Mientras Shoaib se pudría en la cárcel se le negó el tratamiento para su glaucoma, como resultado su visión se deterioro. Sus guardianes incluso se negaron a dejarlo ir al funeral de su madre.

Sus captores querían que confesara que era un espía sionista. Él se negó. Su cuerpo estaba roto, pero, en sus propias palabras, su "espíritu no".

Después de 17 meses Shoaib finalmente fue liberado bajo fianza. Un guerrero de esta victoria fue el Dr. Richard Benkin. Benkin conoció a Shoaib a través de Internet por sus sueños compartidos de entendimiento entre religiones. Desde el momento en que se conectaron, Benkin ha luchado sin cesar por justicia para Shoaib - el ha viajado a Bangladesh para estar allí durante las infructuosas audiencias, contactó a los medios de comunicación y el gobierno de EE.UU. para proteger a este periodista de la prisión, la tortura, y tal vez la muerte. Benkin dice con frecuencia acerca de su querido amigo, "¡Si Shoaib Choudhury hubiera estado en Europa durante la Shoá, se habría negado a conducir los trenes!".

Benkin contactó al republicano Mark Kirk, quien ha trabajado incansablemente y con sinceridad para sacar el caso de Shoaib a la luz, y darle abrigo con todo el arsenal diplomático de EE.UU.

A pesar de esos esfuerzos, el 18 de septiembre de 2006, el gobierno de Bangladesh ordenó a Shoaib enfrentar un juicio por rebeldía. Los cargos, leídos a Shoaib por el juez Momin Ulla el 13 de noviembre de 2006, decían que "hizo comentarios ofensivos sobre el mundo musulmán, el Islam y los musulmanes en Bangladesh y comentó acerca de la existencia de Al Qaeda y otros grupos militantes islámicos, por lo que ha empañado la imagen de Bangladesh en el mundo exterior". Tal insubordinación se castiga con la muerte.

Después de años de retraso, repetidos episodios de intimidación por parte del gobierno, ataques brutales y el saqueo reiterado de las oficinas de su periódico, el caso contra Shoaib Choudhury comenzó el 6 de agosto de 2008.

Francamente, la historia de Shoaib sonaba para mí como una historia apócrifa: uno dijo demostrar un punto, nadie describió a un ser humano real. ¿Puede ser él realmente alguien que coincide con el ícono de "musulmán moderado" del cual todos los políticos y la mayoría de los seres humanos han hablado, y sin embargo, no había sido descubierto hasta ahora?

Como he descubierto a través del tiempo, a través de correspondencia y de largas conversaciones personales, Shoaib es real. En un mundo envuelto en furia asesina generada en nombre del Islam, el es un alma clara animada por el amor que surge del entendimiento de su religión. Y ese amor atraviesa la cautela e incluso el odio contra el Islam que tantos otros practicantes de su religión han creado.

Vi cómo este hombre, una persona extrañamente optimista con el pelo corto y oscuro y grandes gafas oscuras, se dirigió a un salón lleno de personas de Filadelfia, respondiendo preguntas, incluso las malintencionadas, con absoluta franqueza y ecuanimidad. Me senté en una mesa con él en mi propia casa mientras él seguía hablando amigablemente sobre su vida y sus sueños. Y mis ojos pestañaron espontáneamente cuando estalló en una canción sincopada, junto a golpes de mesa y movimiento de sus manos. Mi hija de 12 años de edad, estaba encantada y registró el momento en su cámara.

Pero para entender un poco más la enrarecida alma de Shoaib Choudhury, deben saber lo que respondió a dos preguntas muy obvias que enfrenta donde quiera que vaya.

La primera pregunta es - ¿por qué no busca asilo político y sale de Bangladesh, tan pronto como sea posible? Su respuesta - la he escuchado con mis propios oídos - es que si se fuera, ¿Qué tipo de mensaje enviaría a sus seguidores silenciosos que quieren que tenga éxito, que quieren una mayor libertad y una comprensión más amplia, pero que temen hablar por sí mismos? Él dice que no abandonará a las personas y las dejara sin ninguna esperanza.

“Todos vamos a morir. El único problema es que hacer mientras se está vivo”.

La segunda pregunta que no sólo escuché con mis propios oídos, sino que la sentí directo en mi corazón. Cuando le preguntaron si temía que iba a morir, dijo: "Mira, todo el mundo se va a morir. El único problema es qué hacemos mientras estamos vivos". Y lo que está haciendo es anunciando su mensaje, educando hacia una cultura mundial de paz. Imagina un mundo en el que personas como él sean glorificadas en lugar de victimizadas, si se hicieran mundialmente famosos y alabados en lugar de ser amenazados y acosados.

Sí Shoaib Choudhury tendrá un espacio en el que podrá hablar y educar a todos los ciudadanos sobre su sublime visión acerca del mundo, eso sigue siendo una pregunta. Los fundamentalistas islámicos que, en la concepción universal de Shoaib pervierten su religión y la utilizan como una herramienta para oprimir y hasta asesinar a todos aquellos que están en desacuerdo con su visión del mundo, lo han encarcelado, torturado, amenazado a sus hijos y amenazaron con matarlo. Si se mantienen firmes en su posición, Shoaib será silenciado para siempre.

Así que la próxima vez que escuches a la gente utilizar esta frase pegadiza, "musulmán moderado", pregúntales qué han hecho para ayudar a Shoaib Choudhury. Cuéntales su historia si no la conocen. Ayúdanos a mantener esta clase de personas, un tesoro muy preciado como maestros vivientes, más que una memoria de mártires. Haz lo que puedas para asegurarte de que los mal-castigados sean liberados, y los mal-liberados sean castigados. Para obtener información sobre lo que puedes hacer para ayudar a Shoaib, ve a www.boycottbangladesh.org. Y, por favor envíale una nota de aliento a través de su página Web Weekly Blitz, www.weeklyblitz.net.