Imagina un proyecto en Harvard para reunir a los eruditos más grandes en cada campo durante un período de varios cientos de años para crear una enciclopedia de su conocimiento colectivo. ¿Quién no querría ver el producto final?

Eso es el Talmud: una colección única de sabiduría que podría sorprender a expertos en cada disciplina, incluyendo ley, ética, psicología y economía. También en la esfera de la cosmología, el Talmud hace afirmaciones – a veces literales, a veces metafóricas, y a veces ambas.

Para dar un ejemplo, considera la estimación Talmúdica del número y la distribución de las estrellas en el universo.

La mayoría de la sabiduría Talmúdica es trasmitida desde Moshé.

Para poder apreciar este pasaje, ten en mente dos cosas. Primero, la mayoría de la sabiduría Talmúdica se dice que es tradición trasmitida, desde Moshé a Yehoshua, a los profetas, a los Ancianos, a la Gran Asamblea, y luego a la cadena de eruditos hasta la culminación del Talmud hace unos 1500 años. Por esto es llamada la Ley Oral.

Segundo, necesitamos apreciar las limitaciones de la ciencia hace 1500 años: el telescopio fue inventado en el siglo 16, y el número de estrellas visibles al ojo humano es aproximadamente 9000.

Entonces, ¿qué tenían para decir esos antiguos rabinos sobre el número de estrellas? En el tratado de Brajot, en la página 32b, el Talmud registra una tradición, en el nombre de Rabí Shimon ben Lakish, que hay más o menos 10 elevado a la potencia de 18 (es decir 1018) estrellas en el universo. Este número es sorprendentemente enorme, y mucho más cercano al consenso científico actual de 10 a la 22 que lo que permitiría el sentido común.

Ahora, aunque es interesante para gente antigua tener una estimación tan grande, esta coincidencia sola posiblemente nunca podría ser explicada como una estimación azarosa. No prestes atención a que ninguna otra nación antigua ha tenido una estimación siquiera cercana a esta magnitud, ni que tampoco tenían una manera convencional de escribir este número (yo he interrogado a docenas de astrónomos y ninguno pudo identificar ni una cultura antigua con números remotamente similares).

Patrones Múltiples

De todos modos, el Talmud cuenta más que un simple número. El pasaje explica que la distribución de las estrellas a través del cosmos no es ni pareja ni aleatoria. En cambio, declara que están agrupadas en grupos de miles de millones de estrellas (lo que nosotros llamamos galaxias), las que a su vez están reunidas en grupos (lo que los astrónomos llaman cúmulos galácticos), las cuales por su parte forman mega grupos (supercúmulos).

Describir a las estrellas como agrupadas en cúmulos, tanto localmente como en cúmulos de cúmulos, estaba mucho más allá de la imaginación y de los telescopios de los científicos hasta las famosas fotografías de Edwin Hubble de la Andrómeda en los años 20. Los cúmulos y supercúmulos galácticos han sido descritos recién alrededor de la década pasada. Y más aún, el Talmud declara categóricamente que el número de galaxias en un cúmulo es alrededor de 30. Y adivina qué, ¡los astrónomos hoy en día dicen que el número de galaxias en nuestro propio cúmulos es de 30!

La reacción de los astrónomos es de absoluto asombro.

Y más aún, el Talmud agrega que los supercúmulos tienen alrededor de 30 cúmulos cada uno, y que los supercúmulos están ellos mismos agrupados en un patrón más grande de 30 (¿mega-supercúmulos?) de los cuales el universo tiene un total de unos 360. Así, el Talmud es consistente con una teoría fundamental de que toda la estructura del universo está formada por las reglas de la matemática fractal. He mostrado esta idea a varios astrónomos alrededor del mundo y la reacción es de absoluto asombro.

¿Puede ser que Rabí Shimon ben Lakish hizo una adivinanza extremadamente afortunada? Eso sería plausible si hubiese utilizado un número que tuviera algún significado simbólico en el judaísmo, como siete, diez, dieciocho o cuarenta. ¿Qué significado tiene el número 30? A mi entender, no hay ninguna razón espiritual o religiosa para elegir ese número. Por lo tanto parece ser exactamente lo que demanda ser: una transmisión oral concienzuda de una tradición recibida, más que el cálculo aproximado de una persona.

Más aún, Rabí Shimon tenía una reputación de una honestidad impecable, es impensable que él pudiera haber inventado esos números o adivinado sin decir que lo estaba haciendo. La intención específica del pasaje es transmitir una tradición oral.

Ahora estás en el secreto de Shavuot. Hay algo especial sobre la Torá (¡y los rumores de su desaparición han sido espectacularmente exagerados!). La Torá es mucho, mucho más que una mera "expresión cultural" de un pequeño grupo de gente antigua, un pueblo tan pequeño en número que Mark Twain se refirió a él como "una borrosa ráfaga de polvo cósmico perdido en el resplandor de la Vía Láctea".

Este pasaje sobre las estrellas son apenas cinco líneas Talmúdicas, en sí mismas tan abundantes como una ráfaga de polvo cósmico. Pero también dan una pista hacia los tesoros disponibles para aquellos que los buscan. Shavuot es un excelente momento para empezar.