El 9 de noviembre del 2020, Pfizer, el gigante farmacéutico de los Estados Unidos, anunció lo que tanto esperábamos: la vacuna en la que trabajan junto con la fábrica de medicamentos BioNTech, logró resultados prometedores en los ensayos clínicos, bloqueando más del 90% de las infecciones por COVID-19 en las pruebas llevadas a cabo hasta la fecha. La noticia provocó euforia. Las acciones de Pfizer se dispararon y millones de personas en todo el mundo esperan que muy pronto Pfizer pueda ayudar a poner fin a la pandemia de COVID-19.

Pero ese alivio y esa esperanza aparentemente no se sintió en las oficinas del periódico Makeleio en Grecia. En vez de cubrir la buena noticia de Pfizer, el pequeño periódico se concentró en el origen judío griego del director ejecutivo de Pfizer, Alberto Bourla. Bourla nació en Salónica, una ciudad portuaria griega que antes de la Segunda Guerra Mundial era un importante centro judío, conocida como la "Jerusalem de los Balcanes".

El periódico afirmó que Bourla es un malvado y que la vacuna en la que trabaja Pfizer en verdad es un arma mortal. El periódico yuxtapuso una foto de Bourla con otra del criminal de guerra nazi, el Dr. Joseph Mengele, quien llevó a cabo horripilantes experimentos con prisioneros judíos. En caso de que algún lector perdiera de vista la referencia al Holocausto, el periódico incluyó una fotografía de los uniformes a rayas de los prisioneros de la era nazi. De acuerdo con Makeleio, Albert Bourla quiere "clavar la aguja" a los griegos e inyectarles "veneno" disfrazado de vacuna.

Tras recibir críticas por este extraño titular antisemita, Makeleio publicó otro artículo tres días más tarde, describiendo a Bourla como un "judío griego" esclavizado por un inventado y siniestro "Consejo de Israel".

Eco de los insultos nazis

Los insultos del periódico no hubieran parecido fuera de lugar en la era nazi. Publicar semejantes calumnias antisemitas sobre un judío de Salónica es una irónica repetición de la historia, que hace eco de los días en los que los judíos de Salónica fueron atacados y difamados, acusados de ser malvados y de tener prácticamente poderes sobrehumanos para dañar a los no judíos.

En los años posteriores a la expulsión de los judíos de España en 1492, alrededor de veinte mil refugiados judíos se trasladaron a Salónica, que se convirtió en el centro judío más grande de toda Grecia. En 1939, vivían en la ciudad alrededor de 55.000 judíos. Cuando las tropas alemanas ocuparon la ciudad en 1942, saquearon la ciudad, enviaron a los judíos a campos de concentración y se apoderaron de decenas de miles de obras de arte y de otros bienes que enviaron a Alemania. Sólo sobrevivió el 4% de los judíos de Salónica.

Albert Bourla

Durante muchos años después del Holocausto, pareció que los residentes de Salónica se esforzaban para borrar toda la herencia judía de su ciudad. Construyeron una nueva universidad, la universidad Aristóteles, sobre el cementerio judío de la ciudad, destruyendo las tumbas judías de varias generaciones. Sólo en la década de 1980 Salónica erigió por primera vez un monumento en recuerdo de los más de 50.000 judíos de la ciudad que fueron asesinados. Hoy en día, viven en Salónica aproximadamente 1.000 judíos. La vida judía es más visible, pero no es fácil.

En Grecia hay un elevado nivel de odio antijudío

A pesar de albergar una pequeña comunidad judía (sólo 5.000 dentro de una población general de casi 11 millones), Grecia alberga intensos sentimientos antijudíos. Una encuesta reciente de la Liga Antidifamación (ADL) reveló que el 69% de los griegos tienen opiniones antisemitas, en comparación con el 24% en Europa Occidental y el 26% en todo el mundo. Los niveles de sentimientos antijudíos en Grecia son más elevados que en cualquier otro lugar del mundo, fuera del Medio Oriente.

Un 80% de los griegos estuvo de acuerdo con la afirmación de que los judíos tienen demasiado poder en el mundo de los negocios, y el 82% consideró que los judíos tienen demasiado poder en los mercados financieros. El 74% cree que los judíos tienen demasiado poder sobre los asuntos mundiales y el 69% afirma que los judíos controlan los medios de comunicación globales en un grado inaceptable. En el año 2018, sólo un 39% de los griegos encuestados dijeron que tenían una visión positiva de los judíos. Esa cifra había bajado del 44% que resultó dos años antes.

Posiblemente lo que impulsa estas actitudes de odio es la cobertura de los medios de comunicación. Algunos periódicos griegos difaman habitualmente a los judíos y al estado judío usando espantosos estereotipos antijudíos. De hecho, la semana previa a que Makeleio publicara sus escandalosas calumnias contra Albert Bourla, un tribunal griego le ordenó al periódico pagar una multa por insultar a Minos Moissis, el líder de la comunidad judía griega, a quien un columnista llamó un "judío vulgar" que robaba el dinero de los "pobres griegos".

Makeleio es un periódico pequeño que apenas llega a un 8% del mercado griego. Pero los insultos antijudíos son comunes también en otros periódicos. En el año 2018, el periódico más prestigioso y de tendencia izquierdista, Efimerida ton Syntakton, que por lo general critica al antisemitismo en Grecia, publicó una escandalosa caricatura que mostraba a los soldados israelíes como nazis que dejaban huellas de manos ensangrentadas en el Muro Occidental, el lugar más sagrado del judaísmo.

El 7 de agosto del 2018, el periódico extremista Eleftheri Ora, acusó al "sionismo" de causar los mortales incendios forestales cerca de Atenas, en los que murieron más de cien personas.

Aunque muchos griegos condenaron los escandalosos titulares de Makeleio, su dañino mensaje sigue resonando en miles de lectores. "Identificar al director ejecutivo de Pfizer con Mengele, el carnicero nazi, es un ataque espantoso y poco ético contra Alberto Bourla por el mero hecho de ser judío", declaró la Junta Central de Comunidades Judías de Grecia (KIS). El ministerio de educación y asuntos religiosos de Grecia condenó los artículos como "el antisemitismo más vil que trae a mente el período medieval, cuando los judíos eran acusados de cada desastre, enfermedad o derrota".

Sin embargo, con las tensiones en aumento debido a la pandemia global, los judíos se encuentran una vez más en la mira, siendo acusados de acciones nefasta y sujetos a teorías de conspiración tal como ocurrió en la Edad Media.

Culpar a los judíos por el COVID-19

Un informe de mayo del 2020 de las Comunidades Judías Norteamericanas (AJC) afirmó que en todo el mundo culpan a los judíos por la pandemia de Coronavirus.

Un profesor libanés-estadounidense de la Universidad Estatal de California, Stanislaus, publicó en Twitter que los judíos usarían la pandemia d COVID para justificar el encarcelamiento masivo de "no judíos". En Turquía, un funcionario de inteligencia retirado acusó falsamente en la red de televisión del presidente Erdogan que los judíos y los sionistas habían inventado el COVID-19. La Autoridad Palestina emitió comunicados oficiales que afirmaban falsamente que los hospitales israelíes sólo trataban a pacientes judíos con COVID-19, a pesar de que en ese momento Israel le proporcionaba a la Autoridad Palestina capacitación médica, kits de pruebas, equipos de protección personal y otros equipamientos médicos.

Este constante redoble de culpa tuvo un efecto escalofriante. Un estudio de mayo del 2020 de la Universidad de Oxford reveló que uno de cada cinco ingleses creía en la afirmación completamente falsa de que los judíos crearon el COVID-19 para provocar un colapso financiero mundial y obtener ganancias. En Inglaterra, el Comité de Seguridad Comunitaria documentó múltiples teorías antijudías de conspiraciones que se volvieron muy populares, y que culpaban a los judíos de haber inventado y difundido el COVID-19.

Responder a las teorías conspiratorias antijudías

"Las creencias de conspiración han sido… vinculadas a sentimientos de impotencia, ansiedad, aislamiento y alienación", señaló la doctora Aleksandra Cichocka, psicóloga política de la Universidad de Kent en Inglaterra y experta en teorías de conspiración. "Quienes sienten que son engranajes insignificantes de la maquinaria política tienden a asumir que hay en juego influencias nefastas".

Por eso, ahora más que nunca, es crucial ponerse de pie y contrarrestar las falsas acusaciones cada vez que las escuchamos. Los extraños ataques a Albert Bourla por parte del periódico griego Makeleio pueden parecer tan descabelladas que es imposible que alguien realmente llegue a creerlas. Sin embargo, escuchar esta clase de insultos antijudíos tiene un efecto y lleva a que muchas personas lleguen a sospechar de los judíos y a albergar sentimientos negativos y temores.

Ahora es el momento de tomar una posición contra las teorías do conspiración y los insultos antijudíos. Cuando escuches que hay artículos o insinuaciones antisemitas, no te quedes callado. Publica en los medios sociales. Escribe cartas a los editores de los medios de comunicación que participan en ataques contra judíos u otras personas. En este momento, todos tenemos la obligación de ser faros que iluminen una discusión razonable y hacer que se escuchen nuestras opiniones.