Últimamente se escribió mucho sobre la fatiga de la pandemia. La idea de que después de muchos meses de ser extremadamente cuidadosos y cumplir con las regulaciones relativas al COVID-19, la gente está emocionalmente agotada y comienzan a disminuir los esfuerzos para protegerse a uno mismo y a los demás del virus. Menos escribieron sobre aquellos individuos que disminuyen su vigilancia no debido a la fatiga, sino porque sienten que tales restricciones y limitaciones afectan su propósito de vida. Estas personas prefieren vivir una vida "significativa" menos segura antes que una vida "sin sentido" con menos riesgo.

Notablemente, mientras que unos pocos individuos pueden tener conciencia de esta preferencia, pensamientos o expresiones tales como: "Si no puedo ir a trabajar y proveer a mi familia, entonces ¿qué sentido tiene todo?", "la vida sin socializar no es vida" o "Mejor contagiarme de COVID antes que no poder estar con mis hijos/nietos", son representativos de esta experiencia.

Más que fatiga de la pandemia, estas personas experimentan una "crisis de significado".

El significado

En la película Matrix, hay una escena en la que Neo (interpretado por Keanu Reeves) se sienta a comer con los tripulantes de la nave Nebujadnetzar. La comida que les sirven, afectuosamente llamada "un plato de moco", es desabrida y visualmente repugnante, pero "es una proteína unicelular, combinada con aminoácidos sintéticos, vitaminas y minerales. Todo lo que el cuerpo necesita". El mensaje: el propósito del alimento es mantener nuestro cuerpo con los nutrientes necesarios. Todos los otros detalles de la comida (textura, sabor, aroma, etc.) son irrelevantes en relación a la capacidad del alimento de brindar nutrición. Aunque nutricionalmente sea irrelevante, es obvio que la gente se preocupa por todos los detalles mencionados. ¿Por qué? Porque para la mayoría, comer no se trata simplemente de nutrirnos, sino que también importa la experiencia.

El acto de vivir, en su forma básica, requiere los latidos de un corazón y un cerebro en funcionamiento. Mientras el cuerpo está vivo, el individuo vive. Como la comida en la nave Nebujadnetzar, esta forma de vida puede ser insípida y poco atractiva. La responsabilidad del individuo es agregar sabor a su vida. Tal como el maná que los judíos comieron en el desierto, uno puede darle sabor a su vida de la forma en que lo estime conveniente. Lo que da sabor es el significado.

Dar sentido a la vida

El significado que se extrae de una experiencia no es la misma razón por la cual ocurrió la experiencia. A menudo no podemos saber realmente por qué ocurre algo, identificar una "razón" por lo general ayuda más a proveer un cierre cognitivo que a obtener una explicación exacta. No saber por qué algo ocurrió no disminuye el potencial de encontrarle significado. Esto se debe a que algunas veces al significado hay que darle forma y no descubrirlo.

De acuerdo con el psiquiatra Viktor Frankl, "el significado de la vida sólo puede ser algo específico, específico en relación a cada persona individual y específico en relación al momento individual de cada uno. La pregunta que la vida nos desafía a formular cambia de persona a persona y de situación a situación" (Sí a la vida, 2020).

Frankl estableció un enfoque triple necesario para reconocer el significado que incluye la creación, la experiencia y la actitud.

Significado a través de la creación

En el comienzo, Dios creó. También el hombre, creado a imagen de Dios, tiene la habilidad de crear. En este acto de creación el hombre concretiza su esencia Divina e introduce significado en su mundo.

Cocinar, escribir, construir, educar a los hijos, por ejemplo, son actos de invención creativa. Dar existencia a algo que todavía no existía. Comprender que lo que sea que tú fabriques se origina en ti y por lo tanto es imposible que otros lo copien de forma idéntica (dado que tus esfuerzos son parte integral del producto final). Esto hace que tus creaciones sean contribuciones únicas a este mundo. Al mismo tiempo creas un producto y el significado que sigue a su formación.

Estos actos no precisan tener lugar a gran escala. En verdad, el simple acto de hacer algo, cualquier cosa, puede ser significativo. Pero hay una condición: tienes que permitirte extraer significado de esa acción.

Significado a través de la experiencia

Para algunos, la acción y la creación no son una opción. Incluso en estos casos sigue existiendo la libertad de experimentar. Por ejemplo, escuchar música, ver arte o apreciar la naturaleza proveen una experiencia de inmersión individual y personal. Cada experiencia es única para cada persona, en ese entorno y en ese momento. Se puede encontrar sentido en la novedad del encuentro personal.

Lo mismo ocurre con las relaciones. El afecto que sentimos hacia otro (una persona, un animal, un lugar o Dios), es una experiencia para la cual no alcanzan las palabras. Amar es una realidad que impregna todos los elementos de la vida del individuo. El amor tiñe de rosa el mundo y da forma a nuestras perspectivas de una forma singular. El significado que da el amor es permitirse a uno mismo verse absorbido y cautivado por semejante experiencia.

Significado a través de la actitud

Cuando nos cuesta encontrar significado a través de la acción o de la experiencia, el resultado puede ser una sensación de vacío o desesperanza. Examinar las circunstancias de nuestra vida sin la capacidad de establecer un significado puede llevarnos a sentir sufrimiento. En esos momentos la opción es el significado actitudinal.

Marsha Linehan, fundadora de la Teoría Conductiva Dialéctica, explica que mientras que el dolor a veces es inevitable, la forma en que elegimos medirnos con el dolor es lo que determina nuestra calidad de vida. En este contexto, ella define el sufrimiento como "el dolor más el hecho de no aceptar el dolor. El dolor puede ser difícil o casi imposible de soportar, pero sufrir es todavía más difícil… El dolor es dolor. El sufrimiento y la agonía son el dolor sumados a la falta de aceptación" (DBT Skills Training Manual, 2015, págs. 459-460). En síntesis, aunque no podemos controlar las circunstancias de nuestra vida, tenemos la capacidad de cambiar nuestra actitud para mitigar los efectos emocionales.

Una herramienta sugerida por Linehan es la de la "aceptación radical". Esto implica reconocer la situación y aceptar la realidad por completo. "Cuando el pasado es trágico o el presente no es lo que hubiéramos deseado, una vez que aceptamos de raíz los hechos y la situación, cuando dejamos de combatirla, reprimirla y convertirla en una catástrofe, entonces sigue una sensación de liberación y una profunda calma" (DBT Skills Training Manual, 2015, pág. 460).

Aceptar que nuestra realidad es lo que es, sienta las bases para un compromiso efectivo. También abre el camino para llegar al significado. Desde un lugar de mayor calma (aunque posiblemente continúe el estrés circunstancial), uno puede buscar dentro de su experiencia oportunidades para crear significado. Citando a Frankl: "de alguna forma, el sufrimiento deja de ser sufrimiento en el momento en que le encontramos un significado" (El hombre en busca de sentido).

Elegir

A lo largo del día elegimos muchas cosas. Algunas son triviales mientras que otras pueden tener consecuencias significativas. Para muchos, la pandemia incrementó en gran medida las opciones en esta última categoría. Decisiones que antes eran intrascendentes (ir o no a hacer las compras, encontrarse con la familia, salir, etc.), metamorfosearon en opciones de vida o muerte. Esto puede tener un gran impacto en el bienestar mental. Tomar medidas, a pesar de la difícil realidad, para encontrar/darle sentido a la vida, puede ayudarnos a crear una vida que valga la pena vivir. Como decía el superhéroe de mi infancia, el Capitán Planeta: "¡El poder es tuyo!".

Aunque durante una pandemia mundial puede ser difícil aceptar la idea de que uno tiene poder, aprovechar este tiempo como una oportunidad para obtener significado puede ser el primer paso para recuperar el control sobre nuestra vida. En definitiva, el poder de crear significado siempre está presente y nos caracteriza.