"¡Había tanto viento que el dinero literalmente flotaba en el aire!", dijo Zeev Goldstein, de la Ieshivá Fasman, una escuela secundaria judía en Skokie, Illinois, al describir la escena que encontró fuera de su escuela la mañana del 18 de noviembre del 2021, después de que accidentalmente se volaran los billetes de un camión blindado que repuso dinero en un cajero automático al otro lado de la calle.

En una entrevista exclusiva con AishLatino.com, algunos de los participantes de la extraña y caótica escena describieron lo que sucedió.

"Justo habíamos hablado sobre la importancia de analizar las decisiones que tomamos en la vida", explicó Rav Efraim Goldman, un maestro de la escuela. Cada día, después del servicio de plegarias matutinas, hay una breve clase de musar, ética judía, respecto a cómo se debe actuar en diversas situaciones difíciles, tal como encontrar cientos de billetes en el aire en un día ventoso.

"Habíamos hablado de prestar atención a lo que hacemos, y no seguir adelante ciegamente, sino realmente pensar en lo que hacemos", recordó Rav Goldman. Pero él no se imaginó que esas lecciones de vida estaban a punto de ser puestas a prueba.

Zeev Goldstein

Antes del desayuno, Rav Goldman salió de la escuela con dos alumnos, Coby Kamish y Zeev (Zeevi) Goldstein, ambos de 17 años. Ellos no pudieron creer lo que vieron. Cientos de billetes de todas las denominaciones flotaban por el aire. Muy cerca, un hombre corría desesperadamente tratando de recolectar tantos billetes como pudiera. Rav Goldman no entendía qué era lo que estaba pasando. ¿Cómo era posible que alguien perdiera tanto dinero en la calle?

Koby y Zeev comenzaron a recolectar el dinero. "En un primer momento pensé que pertenecía al hombre a quien se lo devolví", cuenta Coby. Coby le dio algunos billetes al hombre y cuando fueron a llevarle más dinero, él les dijo: "quédense con él". Entonces los jóvenes comprendieron que el dinero provenía de otra fuente.

Coby Kamish

Rav Goldman vio que del otro lado de la calle, frente al banco, el dinero salía volando de un camión blindado. "Había una persona tratando de recogerlo, pero había tanto viento que los billetes estaban por todas partes".

La escena era caótica, con billetes girando por todos los rincones. El hombre que había estado recolectando dinero, se subió a su auto y partió. Durante unos minutos, Coby, Zeev y Rav Goldman corrieron recolectando billetes. "Yo dije: 'no se emocionen demasiado'", recuerda Rav Goldman con una sonrisa. Ellos sabían que el dinero no les pertenecía, no era posible que se quedaran con él. "Obviamente entendí que ese dinero no era mío", recuerda Coby. Su primer pensamiento fue recuperar los billetes para poder devolverlos a su dueño.

Durante quince minutos, el trio corrió recolectando tantos billetes como fueron capaces de atrapar. Había billetes de 5 a 100 dólares, y muy pronto juntaron más de mil dólares.

Hacía mucho frío. Ellos entraron a la escuela y le contaron su aventura a Rav David Kupchik, el director de la ieshivá.

Para los alumnos de la ieshivá, quedarse con ese dinero nunca fue una opción. La escuela envió un empleado al banco al otro lado de la calle para preguntar si el dinero perdido les pertenecía. Un oficial de policía de Skokie llegó a la ieshivá y les pidió a Coby, Zeev y Rav Goldman detalles sobre lo ocurrido, incluyendo una descripción del hombre que se había llevado parte del dinero. La ieshivá envió al banco todo el dinero que habían logrado recolectar.

Rav Efraim Goldman

Para Coby, lo más emocionante de toda la experiencia no fue el hecho de haber juntado los billetes que volaban por el aire, sino la oportunidad de cumplir la mitzvá de Kidush Hashem, un mandamiento fundamental de santificar el Nombre de Dios al hacer lo correcto y ser un ejemplo de conducta.

Esta mitzvá nos permite actuar de formas que hagan quedar bien a Dios y al pueblo judío. "Como un joven judío, quiero ser un buen ejemplo de lo que es la comunidad judía. Yo uso una kipá, así que en cierta manera soy un representante de la nación judía", explicó Coby a AishLatino.com.

Coby tiene mucha experiencia respecto a tener consciencia de cómo sus actos pueden repercutir sobre otros judíos. Él es un ávido jugador de béisbol y el año pasado salió en las noticias locales cuando lo convocaron a una prueba para un importante equipo de béisbol, un equipo de primer nivel, The Show, de la parte sur de Chicago, a quien él admira mucho.

Coby vive en la parte norte, y al entrar al equipo, fue el primer jugador blanco que The Show tuvo en su historia. "Ellos nunca antes habían conocido a un judío, y habían escuchado toda clase de cosas locas sobre los judíos", cuenta Coby. Él trató de cambiar sus percepciones sobre los judíos al actuar todo el tiempo de forma correcta.

Los alumnos de la ieshivá de Skokie ganaron algo mucho más valioso que el dinero: la oportunidad de poner en práctica las eternas enseñanzas judías, y la oportunidad de actuar a la altura de las circunstancias y mostrar al mundo la ética judía.