La banda de rock and roll, Eagles of Death Metal (EODM) toca en sus conciertos como prácticamente toda banda de rock: muy fuerte. Así que la noche del 13 de noviembre, aproximadamente una hora después del inicio de su concierto en el teatro Bataclan de París, les tomó unos cuantos segundos a los miembros de la banda darse cuenta de que los horribles sonidos que oían eran disparos. El baterista Julian Dorio sintió el olor de la pólvora y ahí entendió qué estaba ocurriendo.

El 13 de noviembre del 2015 se transformó en otra infame fecha de terrorismo, en la cual los terroristas yihadistas volvieron a atacar París y realizaron una serie de ataques simultáneos en diversas locaciones en los cuales murieron 140 personas. La mayor matanza ocurrió en el Bataclan, de capacidad para 1.500 personas, en donde murieron 90 jóvenes asistentes y otros cientos fueron heridos. A pesar de que los terroristas se dirigieron directamente hacia los miembros de la banda, ninguno de ellos fue herido físicamente, pero el gerente de mercadeo de la banda, Nick Alexander de 36 años de edad, fue asesinado junto con tres empleados de la compañía disquera.

Hasta septiembre del 2015, el dueño del Bataclan era un judío francés, Joel Laloux. Por muchos años se realizaron en el recinto muchos eventos judíos, incluyendo los eventos de recolección de fondos anuales de Migdal, la organización judeo-francesa sin fines de lucro que apoya a la policía fronteriza israelí, así como eventos artísticos judíos. El teatro había recibido muchas amenazas a lo largo de los años, incluyendo una en el 2008, en la que 10 hombres que vestían kufiyyas sobre sus rostros aparecieron en el teatro y exigieron hablar con el gerente. Además, la revista francesa Le Point reporteó que en el 2011 un miembro del grupo Ejército del Islam le habría dicho a los servicios de seguridad franceses que “hemos planeado un ataque contra el Bataclan porque sus dueños son judíos”.

“Nunca me había sentido más en casa en mi vida”.

Demostrando su coraje y compromiso con la libertad, los miembros de la banda Eagles of Death Metal están determinados a volver a tocar en París, el cual se ha convertido en un blanco común del terrorismo islámico. Este mismo coraje también salió a la luz cuando fueron a tocar en Israel por primera vez en julio de este año, en el Barby Club de Tel Aviv. Cuando estaban en el escenario, Jesse Hughes, el líder de la banda, le dijo al público lo que pensaba de la carta que recibió por parte de Roger Waters, ex integrante de Pink Floyd y conocido simpatizante del movimiento BDS. En la carta, Waters le solicitó a Hughes que no tocara en Israel.

“¿Saben lo que le respondí? ¡Dos palabras!”, gritó Hughes, y luego gritó las palabrotas al entusiasmado público. “Nunca me había sentido más en casa en mi vida”, le dijo a los asistentes.

A pesar de su nombre, EODM es una banda de rock alternativo, y no una banda de death metal. La banda fue creada en 1998 por Hughes y por Josh Homme, ambos de Palm Desert, California. En una fascinante entrevista que fue publicada en Vice, los miembros de la banda recordaron el terror y el shock de lo ocurrido el 13 de noviembre. Lamentaron los muertos y heridos y alabaron la valentía que atestiguaron cuando algunos asistentes se pusieron como escudos humanos para proteger a sus amigos y realizaron otros tantos actos heroicos.

El bajista Matt McJunkins dijo: “Nos escondimos detrás de la cortina y la gente comenzó a abalanzarse sobre el escenario. Las personas se trataban de ayudar unas a otras. Una mujer usaba una botella de champaña como arma. Vi a un hombre haciendo presión sobre la herida de bala que tenía una mujer en su pierna. Una explosión remeció todo el edificio. No sabíamos qué había sido, y después nos enteramos que había sido un cinturón explosivo”.

El baterista Julian Dorio se arrastró para buscar protección al lado derecho del escenario, detrás de su batería. Los terroristas le dispararon a Dorio, pero en lugar de darle a él le dieron a una consola. Él se mantuvo allí mientras escuchaba los gritos de “¡Alahu Akbhar!” durante el intertanto, luego de que el terrorista acabara su carga de balas y antes de que pusiera una nueva carga y volviera a disparar.

Jesse Hughes se mostró muy emocionado mientras recordaba la gran confusión que había. “Los pasillos eran un laberinto. (Los fans) entraron a nuestro vestidor y se hicieron los muertos. Había tanta gente que no quería dejar a sus amigos atrás, tanta gente que se ofreció como escudo humano para proteger a sus amigos”. Hughes estalló en lágrimas varias veces durante la entrevista, en ocasiones agarrándose del brazo de McJunkins. “Me sentí tan culpable dejando a Matt en el escenario”, dijo en un momento.

A pesar de aún estar visiblemente afectados por lo ocurrido, la banda planea finalizar la gira. Homme dijo que esta decisión “no fue sólo por Nick Alexander, sino que es nuestra forma de vida, y es la condición humana (seguir adelante). Todavía es tan difícil de creer. Desearía poder hablar con los padres (de los fans). En cierto sentido quiero caer sobre mis rodillas, pero las palabras no logran expresarlo con nitidez”.

En París, Hughes dejó una sola rosa en el Bataclan y lloró silentemente.

Hughes agregó que se rehusa a verse agobiado por lo ocurrido. “Aún estoy vivo y tengo un hijo y una casa y siento que tengo una vida de bendiciones. No voy a andar por ahí diciendo que la vida apesta. Quiero pasar mi vida sonriendo y tocando para mis amigos. Quiero que seamos la primera banda en tocar de vuelta en el Bataclan cuando éste reabra sus puertas. Mis amigos fueron allí y murieron; yo quiero regresar allí y vivir”.

El 8 de diciembre, la banda regresó al Bataclan. Leyeron cartas que fueron dejadas afuera del establecimiento, en medio de un mar de tributos florales. Hughes dejó una sola rosa en el Bataclan y lloró silentemente. A pesar de que la banda retrasó el resto de su gira europea luego de los ataques, en París se unieron a la banda de rock U2 en el escenario al final del concierto de U2 en el AccorHotels Arena, y cantaron juntos la canción People have the power (La gente tiene el poder), de Patti Smith.

Los EODM volverán en febrero en París (no en el Bataclan ya que éste sólo reabrirá sus puertas a finales del 2016) y tocarán su música para celebrar la vida.