Mike Esmond, el dueño de una empresa de construcción en Gulf Breeze, Florida, escribió este mes un cheque por $7.600 para pagar las cuentas vencidas de los servicios públicos de 114 residentes de su ciudad. Antes de su gesto magnánimo, todas esas familias corrían el riesgo de que les cortaran el gas y el agua. Su comunidad en Panhandle se vio sumamente afectada no sólo por la pandemia sino también por el huracán Sally en setiembre.

Esta no es la primera vez que Mike manifiesta semejante generosidad hacia extraños, sin ninguna razón aparente. En noviembre del 2019, Mike entró a la municipalidad en Gulf Breeze y emitió un cheque por $4.300 para pagar las facturas vencidas de 36 familias a quienes les estaban por cortar los servicios públicos. Joanne Oliver, supervisora de facturación de servicios públicos de Gulf Breeze, le dijo al New York Times: "Hace 20 años que trabajo en servicio al cliente, y nunca antes sucedió algo similar".

¿Qué puede motivar a alguien a dar el dinero que ganó con mucho esfuerzo a personas que nunca conoció?

El año pasado en esta época, Mike Esmond abrió su propia factura y su memoria regresó al invierno de 1983, cuando había quebrado y le cortaron el gas y el agua durante la época festiva. "En ese momento tenía en casa tres niñas pequeñas. La temperatura bajó a seis grados, había hielo y escarcha dentro de la casa. Yo experimenté lo que es no tener un dólar en el bolsillo para cuidar a mi familia, así que sé lo que es estar realmente necesitado. Quise ayudar a las personas que podían estar experimentando algo similar, a quienes no pueden pagar sus cuentas y a quienes les cortarían los servicios en esta época".

Cuando le preguntaron si planea continuar con esta práctica, Esmond dijo: "Tengo 74 años y ni siquiera sé si el año que viene seguiré aquí, pero puedo garantizarte una cosa: Si lo estoy, voy a hacer algo para ayudar a otros". Después de que la historia de la generosidad de Esmond se hiciera pública, otros comenzaron a dar de la misma forma. Esta semana, su ciudad recibió otros donativos anónimos para cubrir cuentas de servicios pendientes por varios miles de dólares.

La generosidad de Mike impulsó una ola de generosidad en otras personas y todo comenzó cuando él transformó su propia experiencia y dolor personal en una forma de evitar que otros experimentaran algo similar.

Él supo lo que es pasar frío, estar asustado, sin agua ni electricidad, y usó eso para motivarse para pagar las cuentas de quienes estaban a punto de quedarse sin esos servicios esenciales.

Todos atravesamos desafíos y dificultades, ya sea económicos, físicos, emocionales o espirituales. Podemos mirar hacia atrás con resentimiento y amargura o directamente tratar de olvidarlos. O podemos tomar esos recuerdos y aprovecharlos para marcar una diferencia en la vida de otros al tratar de aliviar el dolor que conocimos tan bien y convertirnos así en una bendición.

Piensa en otras personas que atraviesan algo que tú experimentaste. ¿Recibiste una beca cuando eras niño? Si ahora tienes la capacidad de hacerlo, asegúrate que otros puedan recibir la ayuda que precisan. ¿Superaste una enfermedad? Quizás quienes la atraviesan ahora pueden beneficiarse de tu experiencia y de tu apoyo. ¿Luchaste con la infertilidad, la soledad, o con una pérdida dolorosa? Estás en un lugar desde el cual puedes guiar y ayudar a quienes experimentan algo similar en este momento.

Tratemos de ser como Mike. ¿Qué experimentaste en tu vida y cómo lo usarás para ayudar a los demás?