Hoy, más que nunca, Israel y Estados Unidos se entienden mutuamente. Estas dos democracias – las cuales comparten un profundo respeto por la libertad, por los derechos humanos y por la dignidad humana; estas dos naciones, que son las que lideran al mundo en ciencia y tecnología; estos dos aliados – están también unidos en su conocimiento del terror.

Cuando los israelíes estaban culminando Iom HaZicarón, en el cual se sumaron 92 nuevas víctimas de ataques a Israel ocurridos en los últimos 12 meses a los más de 26.000 israelíes que han sido asesinados desde que se tiene registro, en Estados Unidos sufrían su propio ataque terrorista en la ciudad de Boston.

“Mi maestra nos contó de su tía y de su primo, a quienes les dispararon cuando conducían por una aldea árabe”, me contó mi hija aquella noche mientras cenábamos, describiendo cómo fue su día de Iom HaZicarón en la escuela. “Mi maestra nos contó que una vez a ella le comenzaron a disparar cuando estaba patrullando la frontera”, me dijo uno de mis hijos. “Todos en Israel conocen a alguien que ha muerto”, dijo su hermano pequeño.

Hace mucho tiempo que todos los israelíes, independientemente de su procedencia, han sido unidos por los ataques terroristas que deben soportar constantemente, ataques que tienen por objetivo aterrorizarlos y herirlos, hacer que se den por vencidos y que dejen sus casas. Sin embargo, mientras más intentos hacen los enemigos de Israel por debilitarlo, más fuerte se vuelve el estado judío. Pese a enfrentarse constantemente a un terrorismo que busca incansablemente destruir la moral de sus ciudadanos, Israel se las ha arreglado para ser uno de los líderes del Reporte de Felicidad Mundial. El terrorismo que intenta destruir la economía e infraestructura de Israel, de alguna forma ha fallado en evitar que Israel se transforme en un país del primer mundo, el cuál ha sido clasificado recientemente como el mejor lugar en el planeta tierra para comenzar un negocio tecnológico.

Claramente Israel ha aprendido algunas lecciones que le serían de gran ayuda a Estados Unidos hoy en día. Mientras se buscan a los responsables, se da ayuda a los heridos y se entierran a los fallecidos, ¿cuáles son las lecciones que se pueden aprender de Israel?

Mientras que en Estados Unidos están enfrentando las consecuencias del horrendo ataque terrorista de Boston, en Israel se está celebrando el día de la independencia. Esta ocasión festiva ocurre cada año justo al día siguiente de Iom HaZicarón. Todos los años, los israelíes pasan todo un día recordando sus muertos. Familias enteras visitan los cementerios para rendir homenaje a los seres amados que han sido asesinados. Todo el país se paraliza para observar dos minutos de un absoluto y profundo silencio, el cual se siente a lo largo y ancho del país.

Entonces, cuando el día culmina, el Día de la Independencia comienza. Ésta es una ocasión alegre, pero al llegar luego de un intenso duelo, su alegría se ve mermada. En medio de esta yuxtaposición, los israelíes tienen la oportunidad de tener una visión única de su Día de la Independencia y de la libertad que su país les otorga. Es una libertad que tiene un costo muy alto; es una felicidad que es consciente del alto precio que ha pagado el país, y que continúa pagando, mientras sus enemigos siguen intentando debilitarlo y destruirlo. El recordar los muchos sacrificios que han sido hechos para crear y mantener el estado judío parece hacer a los israelíes estar más determinados a llenar sus vidas - tanto personal como colectivamente – con propósito.

Los israelíes saben que la libertad les ha traído un alto costo, y están determinados a no desperdiciar ni siquiera una gota de ella.

Otras naciones, incluyendo a Estados Unidos, han sido los beneficiarios del deseo que tienen los israelíes de transformar sus tragedias nacionales en maneras productivas y positivas de ayudar a otros. De hecho, los doctores de emergencias del Hospital General de Massachusetts, que son quienes están tratando a los heridos, fueron entrenados por médicos israelíes hace algunos años respecto a cómo establecer un equipo médico de respuesta para emergencias para un escenario como este. Otras innovaciones que han salido de Israel como resultado de los desafíos que enfrenta el estado judío, incluyen la irrigación por goteo, la desalinización del agua, vendas de emergencia que detienen las hemorragias, técnicas avanzadas de cirugía, programas avanzados de entrenamiento para médicos extranjeros de países pobres, y el uso de payasos en los hospitales para ayudar a calmar a los niños.

Quizás esa es la fuente de sus buenos resultados en el reporte de la felicidad, de su economía de clase mundial y de su desarrollada industria de investigación y desarrollo. Los israelíes saben que la libertad les ha traído un alto costo, y están determinados a no desperdiciar ni siquiera una gota de ella, por lo que planean y utilizan sus recursos para alcanzar metas reales y de gran valor.

En el medio de la tragedia, ¿cómo se puede aprender de Israel? ¿Cómo se puede internalizar su fortaleza ante un terrible ataque?

1. Siente el dolor de forma personal. Cuando tenemos empatía con el dolor de los otros, nos sentimos más conectados con el resto, más humanos.

Pude ver esto en mi propia reacción ante las bombas. Yo fui a la universidad en Boston, y ésta siempre será “mi ciudad”. Cuando escuche de las bombas, pensé inmediatamente en un compañero de la universidad que siempre corría las maratones. Hice la conexión de forma inmediata, y pensé en Israel – donde todos conocen a alguien en el lugar cuando hay un ataque. Este tipo de conexión nos une y ayuda a que seamos sensibles ante el dolor del resto.

2. Encuentra alguna manera para ayudar. Ayudar al resto es otra manera de sentirnos conectados con nuestro prójimo que está sufriendo. Eso puede ser mediante ayuda personal – un ejemplo de Israel es la práctica que se ha desarrollado en los últimos años, en la que ciudadanos de todo Israel van hasta la acosada ciudad de Sderot, la cual ha sido bombardeada de forma constante en los últimos años, para hacer sus compras.

Otra forma para ayudar a los otros en su tragedia es rezar por ellos. Una práctica común es recitar Salmos por una persona enferma o herida. Esto no sólo le da fortaleza a la víctima, sino que ayuda a que nosotros y nuestras familias tengamos más energías para seguir buscando formas de ayudar.

3. Haz el bien en memoria de las víctimas. ¿Qué podemos hacer por las víctimas que murieron en el atentado de Boston? Nuevamente, el ejemplo de Israel nos puede ayudar. Se acostumbra a asumir una obligación personal específica – por ejemplo, decidir estudiar un texto judío en la memoria de quien ha fallecido, asumir una nueva mitzvá sobre uno, o dar caridad. El hacer esto eleva la memoria de quienes han fallecido, y nos ayuda a entregar bondad en sus nombres.

4. Responde a la desesperación con esperanza. El rezo judío que se dice comúnmente cuando ocurren desastres es breve: “Bendito es el juez fidedigno”. Nos recuerda que Dios está a cargo del mundo, que Él lo diseñó con un propósito. Incluso los eventos terroríficos – incluso las ocasiones en las que quedamos desconcertados y heridos – tienen un propósito. Al igual que el rezo de duelo judío, que alaba a Dios y no menciona la muerte, la respuesta judía ante la tragedia contiene una semilla de esperanza.

Nos recuerda que incluso nuestros momentos de mayor oscuridad pueden ser los que nos guíen a convertirnos en mejores personas. Al igual que los ciudadanos de Israel, quienes unen su día de celebración de la independencia con su día de recuerdo hacia los caídos, nosotros también podemos preguntarnos qué podemos hacer ante la tragedia. Nosotros también podemos pensar profundamente sobre nuestra respuesta: nosotros también podemos intentar vivir de mejor forma – construir una mejor comunidad, vivir vidas más profundas – como una forma de honrar a aquellos que fallecieron.

5. No tomar la vida por sentado. Luego de los ataques acontecidos en Boston, tómate un tiempo para sentarte y pensar sobre tu vida: date cuenta cuán preciada es. Tómate un poco de tiempo para planear cuáles son tus metas y cómo podrías alcanzarlas. Porque nosotros recién ahora estamos dándonos cuenta de algo que los israelíes ya saben hace tiempo: cada segundo de nuestras vidas en invaluable, y depende de nosotros utilizarlo de buena manera.