En la tradición judía, una mitzvá es una buena acción que se cumple con alegría simplemente porque es lo correcto. Así es como Evelyn Topper describe el acto de un vagabundo que se esforzó por devolverle la billetera que había perdido.

Probablemente la billetera de Topper se cayó cuando ella y su nieta, Mikayla Gounard, salían de un café en San Rafael, California. Pero Topper no se dio cuenta que había perdido la billetera hasta que llegó a su casa. Ella se sintió bastante molesta de haber perdido su tarjeta de crédito, de débito y sus tarjetas médicas.

Pero al día siguiente, Topper recibió una llamada que la tranquilizó.

Sean Curry encontró la billetera en un basurero detrás del café. Salvo el efectivo, todo estaba intacto. Aunque él vive en la calle hace cinco años, en vez de aprovechar la oportunidad, Curry se preocupó de devolver a Topper su propiedad.

Topper elogió su comportamiento y declaró que era una mitzvá, pero Curry no piensa que ha hecho nada fuera de lo normal. En una entrevista con NBC, explicó que lo hizo porque él "tiene un corazón" y "esa es la forma en que me educaron".

Aunque una verdadera mitzvá se cumple sin esperar recibir reconocimiento ni recompensa, a veces las circunstancias, con la ayuda de una jovencita decidida, toman un curso propio.

Mikayla Gounard había planificado para su cumpleaños número 12 una celebración con distanciamiento social, en la que sus amigos pasarían en auto a saludarla. En vez de recibir regalos, decidió pedir contribuciones para ser donadas a caridad en su nombre.

Gounard todavía no había escogido a qué caridad iría el dinero, pero al descubrir más sobre el hombre que con tanta abnegación devolvió la billetera de su abuela, la elección pareció obvia.

Ahora era el turno de Gounard de poner en acción su propia mitzvá. El día de su fiesta, la jovencita colocó una foto de Curry y una canasta al lado de los globos y las golosinas. Al finalizar la procesión de "Cumpleaños/Bat Mitzvá", había logrado recaudar varios cientos de dólares.

Cuando Mikayla y su madre se reunieron al día siguiente con Curry para darle el dinero, él admitió sentirse emocionado por el cálido gesto.

En vez de quedarse simplemente elogiando la idea de que "un buen acto merece otro igual", Mikayla Gounard eligió hacer su propio acto, porque entendió que eso era lo correcto.

"Creo que es importante que las personas no piensen que porque las empujaron hacia abajo nunca pueden volver a levantarse", dijo Gounard.

Nosotros estamos de acuerdo.


Apéndice:

Como mucha gente sigue preguntando cómo pueden ayudar, Mikayla y su madre , Vanessa, abrieron una página en GoFundMe con el objetivo de recaudar suficiente dinero para que Curry pueda "salir de la calle y encontrar una vivienda temporal que lo mantenga a salvo y lejos del frío". Hasta el momento recaudaron $50.000.

De acuerdo al sitio GoFundME, con el dinero adicional, Mikayla, su madre Vanessa y Curry planean "crear una hilera de pequeñas casas para la comunidad de personas sin hogares de San Rafael, aprovechando la experiencia en diseño y construcción de Curry".