¿Acaso cazar nazis es algo divertido? ¿Debemos mirar una serie televisiva al estilo cómics sobre sobrevivientes del Holocausto que tratan de cazar y asesinar nazis en los años 70 en los Estados Unidos, cuando ellos tratan de reconstituir el Cuarto Reich? Si tu respuesta es no, entonces no veas Hunters.

Hunters es una nueva serie de Amazon Prime creada por David Weil y con la producción ejecutiva de Jordan Peele. Allí encontramos a Peter Parker alias Yoná Heidelbaum, cuya abuela sobreviviente del Holocausto es asesinada. Cuando él trata de encontrar a su asesino entra en contacto con un adinerado y enigmático Meyer Offerman (imagina que Bruce Wayne se encontrara con tu abuelo) y su variado equipo de cazadores de nazis (imagina cualquier película de un robo a un banco). En definitiva todo es como si Quentin Tarantino se encontrara con sobrevivientes del Holocausto.

Hunters no se basa en una historia real. Es tan falsa como el acento ídish de Al Pacino.

¿Pero Quentin Tarantino realmente se encontrará con sobrevivientes del Holocausto? Se los revelo: la respuesta es no.

Hunters no se basa en una historia real. Es tan falsa como el acento ídish de Al Pacino. Hay semillas de verdad enterradas por debajo de la superficie, pero ellas lamentablemente se pierden. En verdad existieron “cazadores” de nazis después de la guerra, el más famoso de ellos fue Simon Wiesenthal, quien ayudó a encontrar a varios nazis, entre ellos a Franz Stangl, el comandante de los campos Treblinka y Sobibor. En 1977 Rav Marvin Heir creó el Centro Simon Wiesenthal y contrató a Efraim Zuroff como su “cazador” de nazis residente. El trabajo de Zuroff ayudó a llevar a juicio a más de 40 nazis y sus colaboradores. Pero la palabra operativa aquí es “juicio”. No había venganza sino juicios en cortes legales.

Hunters se esfuerza por disfrazarse en valores judíos. De hecho, al comienzo de la serie Meyer Offerman llega a decir: “Esto no es un asesinato, es una mitzvá”. Más tarde, Mindy Markowitz, miembro del grupo de cazadores, le dice a Yoná: “Tu abuela no tuvo más opción que verse involucrada en esto porque ella vivió la guerra, pero tú sí la tienes, Joná. Ella eligió la oscuridad para que tú pudieras tener luz”. Pero ese no es el enfoque judío, ¿verdad? Nosotros nunca alentamos una cultura de sobrevivientes del Holocausto dedicados a una venganza sangrienta. Su mejor venganza fue reconstruir vibrantes familias judías con hijos y nietos que siguen adelante con la fe que los nazis trataron de borrar.

Sin embargo David Weil, el creador de Hunters, tuvo otras ideas. Él dijo: “…ser capaces de mostrar a un súper héroe judío con fuerza y poder, no sólo un judío como a menudo nos muestran en los medios de comunicación, sólo intelectuales, ineficaces, tímidos y sumisos… Para mí eso era muy importante”. Una idea grandiosa, pero mala la implementación.

Para pensar: ¿Quizás hay muchos súper héroes judíos pero simplemente tenemos una definición errónea de lo que es un súper héroe?

Los judíos no creen en poner la otra mejilla. Practicamos una robusta autodefensa, pero no la venganza.

Ahora bien, algunos antisemitas pueden decir: “Por supuesto que hay un grupo de judíos sedientos de sangre tratando de vengarse: ¡el ejército israelí!”. Pero sabemos cómo responder a esos antisemitas, ¿verdad? Israel es el único país judío en medio de un mar de naciones árabes hostiles, muchas de las cuales están comprometidas a destruir a Israel. Hay innumerables grupos terroristas operando dentro de las fronteras de Israel y el ejército israelí tiene que hacer todo lo que está a su alcance para defender a sus ciudadanos. Por eso el ejército israelí es llamado F.D.I – Fuerzas de Defensa de Israel. Sin duda ocurren errores en medio de la bruma de la guerra, pero de todas formas las F.D.I. siguen siendo el ejército más moral del mundo.

Nuestro antisemita puede responder: “Muy bien, ¿qué pasa entonces con la película Múnich, que documenta cómo el Mosad cazó a los responsables del asesinato de 11 atletas olímpicos israelíes?”. Esos terroristas estaban activamente dedicados a operaciones contra el pueblo judío. Como dice el Talmud: “Si alguien viene a matarte, levántate y mátalo primero”. Los judíos no creen en poner la otra mejilla. Practicamos una robusta autodefensa, pero no la venganza. Esta es una diferencia crucial.

La forma en que honramos el recuerdo de los seis millones de víctimas es comprometiéndonos a no olvidarlo nunca. Reconstruimos nuestras familias judías y nuestro estado judío en su honor. Realizamos actos de bondad, no actos de venganza. Esa es la definición judía de un héroe. Y queremos ser héroes, no cazadores.