A las drogas y al alcohol no les importa si eres un multimillonario o un mendigo, si estuviste en la mejor universidad o en la cárcel. Si no me lo crees, pregúntaselo a Tony Hsieh.

Un minuto. No puedes hacerlo.

Todo el mundo se pregunta: "¿Cómo es posible que la persona que dirigía Zappo's, que tenía tanta riqueza y tantas razones para vivir, muriera tan joven y de una forma tan extraña?". Los miembros sobrios de Alcohólicos Anónimos tienen una visión completamente diferente sobre la muerte del ex director ejecutivo de Zappo's. Ellos simplemente sacuden la cabeza y dicen: "Allí es donde te llevan las drogas y el alcohol. Punto. Fin de la historia".

Hsieh no es la primera celebridad que muere prematuramente debido a su adicción. A Mark Hughes, fundador de Herbalife, lo encontraron muerto en su mansión de 25 millones de dólares en Malibú. El forense dijo que la muerte se debió al nivel tóxico de alcohol y drogas que había en su cuerpo.

Trevor Tice fundó CorePowerYoga, una de las cadenas más exitosas de estudios de Yoga en los Estados Unidos. Él se desangró hasta morir en su mansión de San Diego tras sufrir una lesión en la cabeza después de haber bebido en forma excesiva.

El punto no es que los ricos sean proclives a morir alcoholizados o drogados. El punto es que los adictos y los alcohólicos que no tratan sus adicciones no están a salvo de la enfermedad, sin importar todo lo que puedan tener a su favor.

Estos tres individuos, Hsieh, Hughes y Tice, crearon salud, bienestar y felicidad para millones de personas y produjeron millones de dólares para sus inversores y para los miembros de sus equipos. Pero el alcohol y las drogas no se impresionan por los buenos actos. Quien no trata su adicción puede morir en una mansión tan fácilmente como puede morir en la calle.

Las noticias reportaron que Hsieh consumía alcohol y drogas en búsqueda de sus propios conceptos de placer. Oye, este es un mundo libre. Si quieres tratar de vivir consumiendo sólo 400 calorías al día, esa es tu prerrogativa.

Pero hay una diferencia entre la felicidad y el placer borracho. Las drogas y el alcohol le dan a la persona una euforia temporal, divorciada de la realidad. La felicidad llega cuando aceptas tus demonios y dejas de cavar tu propia tumba con un vaso de whisky o una aguja hipodérmica.

La trágica y prematura muerte de Tony Hsieh no viene a enseñarnos que tener demasiado dinero inevitablemente lleva a la miseria y a la muerte. Hay muchas personas exitosas que no sienten la necesidad de ahogar sus sentimientos en alcohol ni de clavarse una aguja en las venas para terminar con su dolor emocional.

La verdadera lección de las trágicas muertes de Hsieh, Hughes y Tice es que no es suficiente con resolver los problemas del resto de la sociedad si descuidas tus dificultades más críticas.

No pienses que ser judío brinda alguna clase de protección contra el alcoholismo o la drogadicción. Estadísticamente, los judíos son tan propensos a las adicciones como cualquier otra persona.

No es posible comprar un pasaje para salvarnos de las consecuencias de la adicción. No podemos asumir que la riqueza, el poder, el prestigio o la buena voluntad de los líderes de las empresas exitosas orientadas a brindar servicios, puedan ayudarlos a mantenerlos fuera del cementerio.

En Alcohólicos Anónimos suelen decir: "Las personas que no vienen a las reuniones no se enteran de lo que les ocurre a los que no vienen a las reuniones".

Si a Hsieh le quitas su fama, su riqueza, su fama y la admiración que le tenían, él simplemente era una persona más que pensó que podía burlarse del alcohol y de las drogas.

La verdadera lección de la muerte de Hsieh es que si alguien tan rico, brillante y amado no pudo ganarle a la adicción, ¿por qué cualquiera de nosotros, meros mortales, podemos llegar a pensar que de alguna manera podemos lograrlo?

Si piensas que tienes un problema con el alcohol o las drogas, busca ayuda y hazlo ahora mismo. Mañana puede ser demasiado tarde.