Cada tantos años, alguien asegura haber visto un ovni y vuelve a surgir la sospecha de que haya vida en otros planetas, lo que por lo general desaparece tan rápido como surgió. Sin embargo, esta vez parece ser diferente. No sólo el golfista Bryson DeChambeu, la estrella del básquetbol Shaquille O'Neal y el jugador profesional de fútbol americano Baker Mayfield aseguran haber visto un ovni. Los avistamientos se incrementaron durante la pandemia. De hecho, en lugar de atribuir los avistamientos a teorías conspirativas como siempre, en el Pentágono establecieron una unidad especial para investigar los avistamientos y los ovnis son el objeto de una investigación del Congreso, cuyo informe debe presentarse en las próximas semanas.

Incluso el ex presidente Barak Obama dijo esta semana en una entrevista: "Lo que es cierto, y esto lo digo completamente en serio, es que hay algo, hay filmaciones y registros de objetos en los cielos, y no sabemos exactamente qué es lo que son. No podemos explicar cómo se mueven, su trayectoria. No tienen un patrón fácilmente explicable. Y por eso pienso que la gente seriamente sigue investigando y tratando de entender de qué se trata".

Imagen tomada de un video publicado por el Pentágono, grabada por pilotos de la Marina de los Estados Unidos, donde se ve un "fenómeno aéreo no identificado".

El próximo informe del Congreso probablemente no resolverá de forma concluyente la cuestión respecto a la existencia de ovnis. La pregunta es: ¿el judaísmo acepta la posibilidad de que existan? En su Séfer HaIkarim, Rav Iosef Albo (1380-1444) rechaza el concepto de que haya vida en otros planetas. Rav Pinjás Horowitz (1765-1861), en su Séfer HaBrit, dice que Rav Albo está equivocado. Pero aunque él cree que hay vida en otros planetas, esos seres no tienen libre albedrío en el mismo sentido que los seres humanos.

Rav Jasdai Crescas de España (1340-1411) escribió que en la Torá no hay nada que niegue la posibilidad de creer en la vida extraterrestre. Él cita las palabras de los Salmos (19:2): "Los cielos declaran la gloria de Dios, el cielo proclama Su obra", como una potencial evidencia de que la alabanza a Dios viene de los habitantes de los cielos. Rav Crescas tiene un capítulo entero en su obra Or Hashem sobre la posibilidad de que haya vida en otros planetas.

Rav Aryeh Kaplan argumenta que el Zóhar, la principal obra mística judía, apoya con fuerza la premisa básica de la existencia de vida extraterrestre. Él escribió: "El Midrash nos enseña que hay siete tierras. Aunque el Ibn Ezra explica que estas se refieren a los siete continentes, el Zóhar claramente indica que los siete están separados por un firmamento y que están habitados. Aunque no están habitados por el ser humano, son el dominio de criaturas inteligentes".

A Rav Soloveitchik (The Rav Thinking Aloud, pág. 93) le preguntaron sobre la vida extraterrestre, y dijo: "Es posible que Dios creara otras formas de vida en otros planetas. Eso no es un problema para el judaísmo. La razón por la que al hombre le gusta pensar que él es el único ser creado en todo el universo es su naturaleza egoísta. Incluso el concepto de am nivjar, el pueblo elegido, puede ser relativo sólo a nuestro mundo, que es una pequeña sección del universo. La Torá está escrita desde el punto de vista de nuestro sol, luna y estrellas. sí hay otro am hanivjar en una galaxia distante, eso no desmerecería el hecho de que seamos el am hanivjar de esta región del espacio ".

Por otro lado, Rav Iaakov Kaminetsky dijo que puede o no haber criaturas vivas, en el espacio exterior, pero lo que es seguro es que allí no puede haber criaturas similares a los seres humanos con libre albedrío. La Torá sólo fue entregada al pueblo judío en el planeta tierra, y Dios no hubiera creado criaturas con libre albedrio pero sin la Torá para guiarlas.

Poco después de que el hombre pisara por primera vez la luna, el Rebe de Lubavitch, Rav Menajem M. Schneerson, dijo algo similar. Si bien reconoció que la Torá apoya la idea de que exista vida en otros planetas, el Rebe de Lubavitch argumentó que esa vida no puede ser inteligente ni similar a la vida humana. Si lo fuera, necesitarían la Torá para guiarse. No podrían tener la misma Torá, porque esta fue revelada sólo en la Tierra. No pueden tener una Torá diferente, porque sólo hay una verdad. Por lo tanto, aunque puede ser que haya vida en otras partes, no se trata de una vida inteligente similar a los seres humanos.

Entonces, ¿existen los ovnis y la vida extraterrestre? Quizás. Pero aunque pueda despertarnos curiosidad saberlo, ¿qué diferencia tendría eso realmente en nuestras vidas?

Por otro lado, hay un grupo de personas que viven con nosotros aquí, en esta tierra, pero parece que vivieran en un planeta diferente. Y hay algo que podemos y debemos hacer al respecto.

"If not now", un grupo que se describe a sí mismo como "un movimiento de judíos para terminar con la ocupación israelí y transformar a nuestra comunidad", publicó esto en Twitter: "Podemos mostrarle al mundo que los judíos no necesitamos a los israelíes para mantenernos a salvo. Podemos crear vidas prósperas, florecientes y seguras en la diáspora al construir comunidades fuertes y al trabajar en solidaridad con otros pueblos marginalizados en contra de la supremacía blanca".

Como reacción a un grupo de judíos que fueron atacados en Los Ángeles, la popular comediante Sarah Silverman escribió: "Los judíos en la diáspora necesitan aliados. NOSOTROS NO SOMOS ISRAEL. Y nosotros… no somos el gobierno israelí".

Quizás todavía más perturbadora es una carta pública firmada por decenas de estudiantes rabínicos norteamericanos que acusan a Israel de apartheid y convocan a las comunidades judías norteamericanas a declarar a Israel responsable por la "violenta supresión de los derechos humanos". Inexplicablemente, la carta no menciona a Hamás ni a los civiles israelíes.

¿Acaso realmente vivo en el mismo planeta que las personas que firmaron esa carta? ¿Observamos la misma realidad? ¿Surgimos de la misma historia y realmente compartimos el mismo destino? ¿Cómo podemos esperar que los no judíos apoyen al estado judío cuando un grupo de nuestro propio pueblo expresa simpatía y apoya a los perpetradores del mal en vez de defender a los millones de víctimas inocentes que son aterrorizadas? Cuando se trata de estas actitudes y filosofías, no es necesario especular ni indagar. Para mí, ellos provienen de un universo diferente.

Nuestros hermanos y hermanas en Israel enfrentan duros desafíos constantemente. Pero la batalla no termina en las fronteras de Israel, sino que continua también en la diáspora, cuando elegimos miembros del gobierno que condenan a Israel y que piden dejar de brindarle fondos y apoyo.

Este no es momento de quedarse callados, indiferentes o inactivos. Durante el año pasado nuestro activismo por Israel quedó suspendido porque Israel y el mundo se enfocaron en un enemigo común: COVID-19. Ahora es el momento de reactivarnos, dejar las cosas claras, decir la verdad, exigir a los líderes electos que tengan una fuerte voz moral, defender la justicia y dar a la única democracia del medio oriente un apoyo que no sea sólo una tibia declaración de que "Israel tiene derecho a defenderse".

Si bien sobre los ovnis y los extraterrestres hay dudas, debemos ponernos de pie y dejar bien claro que en la Tierra hay una fuerte vida pro Israel.