Siento como que pesara 200 kilos.

Todos los que conozco sienten como si estuvieran tratando de caminar a través del agua.

Estamos todos tan, tan tristes.

Esto es lo que sé hoy:

El monstruoso, venenoso y violento odio que se ve en Paris, Londres, Berlín, Los Ángeles, Boston, Dénver, etc.… es sólo el comienzo.

Hoy tiran ladrillos a sinagogas y dicen “Maten a los judíos”. Mañana será alguien más.

Nosotros los judíos somos los primeros, después vendrá el resto de la humanidad. Hoy tiran ladrillos a sinagogas, destruyen sillas y dicen “Maten a los judíos”. Mañana serán otros.

¿Los franceses realmente piensan que estas personas protegerán y custodiarán los tesoros del Louvre?

¿Los londinenses realmente piensan que estas personas estimarán los símbolos del Imperio Británico?

¿Alguien realmente piensa que esto es solamente sobre Israel y los territorios en disputa?

Hoy es Israel, mañana serás tú.

Quizás es por eso que todos se molestan tan desproporcionadamente sobre este conflicto. Porque todos saben que después de nosotros se pone realmente personal...

Al ver las violentas protestas, al escuchar los repugnantes gritos de muerte, nosotros los israelíes entendemos mejor que nunca que debemos pelear por cada metro cuadrado y con todo lo que tenemos.

No importan cuán fuerte sea nuestra milicia, cuán precisos sean nuestros objetivos.

Solamente importa que cuando se despeje el humo, Hamás haya sido desarmado, destruido, inhabilitado y vencido. Para siempre.

Hamás. NO el pueblo de Gaza. Me siento tan mal por ellos. Siento mucho que hayan elegido a estos lunáticos por falta de información. Siento mucho que en su desesperación hayan permitido que Hamás llenase las habitaciones vacías junto a las habitaciones de sus hijos con misiles. Siento que sus líderes tengan mansiones y piscinas y estén sentados cómodamente con aire acondicionado en otra ciudad mientras ellos están sudando y preguntándose hacia dónde salió volando el techo de su casa (si no su casa misma). Siento que hayan sido criados sin ninguna noción de quiénes son los israelíes o lo que es el compromiso.

Derrotar a Hamás será un gran problema para los agentes de poder porque la vergüenza y el honor son todo lo que importa en esta parte del mundo.

El honor en el Medio Oriente no viene de si tus hijos son cultos o exitosos, cuánto dinero ganas, cuán civilizada es tu comunidad, ni cuántos caminos pavimentados tienes, y si tienes o no recolección de basura y reciclaje.

Aquí, en esta parte del mundo, para Hamás, el honor viene de cobrar venganza.

Para ellos la venganza lo es todo.

Para ellos la venganza es lo único.

Recuerden que desocupamos Gaza. No había bloqueo. Ellos fueron libres de construir una democracia modelo: el primer éxito brillante, el sabor de la nueva y orgullosa Palestina. Pero ellos no querían ese tipo de éxito…

Engáñenme una vez, que vergüenza para ustedes.

Engáñenme dos veces, que vergüenza para mí.

No tenemos otro lugar donde ir. Y los misiles no se detienen.

La gente en el sur no puede ducharse, ir al baño, comprar leche o pasear a su perro sin preguntarse si están poniendo sus vidas en peligro.

Hay otra Gaza bajo Gaza.

Hamás podría haber construido cientos de escuelas, pavimentado miles de caminos, construido cientos de guarderías infantiles con el cemento y el hierro que utilizaron para construir estos refugios y túneles (¿y te preguntas por qué Israel puso un bloqueo para que no entren materiales de construcción a la Franja de Gaza?).

Estos túneles infernales están llenos de municiones.

Y ninguna mujer o niño, ninguna persona mayor puede buscar refugio en ellos.

Hamás quiere a los civiles en las calles, en el techo, parados detrás, lo más cerca posible del terrorista disparando el misil.

Hamás pidió un cese al fuego.

Y luego lo violaron.

Violaron todas y cada una de las treguas.

Israel montó un enorme hospital de campaña para tratar a sus enemigos. Hay un pabellón de maternidad, una sala de operaciones… un hospital entero funcionando. Para… nuestros enemigos.

Hemos perdido a 56 soldados. Y tengo miedo de que vayamos a perder más chicos.

Pero todos aquí entienden que estamos luchando por nuestras vidas.

Ellos no pueden comprometerse y no quieren paz, no quieren ceder o negociar. Quieren venganza incluso si eso significa matar a su propio pueblo.

Así que tenemos que entrar ahí y hacer cosas que ninguno de nosotros quiere hacer, pero debemos hacerlas.

Y esa es la razón de por qué estamos todos tan tristes.

Los israelíes anhelan tanto la paz.

Pero también queremos vivir. Amamos la vida y no vamos a dejar que nadie, mucho menos un montón de mafiosos dementes, nos la quiten.

Recuerda, si ellos ganan, sigues tú.

Si nosotros ganamos, los símbolos de civilización que todos damos por sentado seguirán existiendo, y todos criticarán y se quejarán sobre respuestas desproporcionadas y crímenes de guerra y todo tipo de otras tonterías irrelevantes, pero secretamente, creo que todos exhalarán un suspiro de alivio.