¿Te frustra saber que de acuerdo a las encuestas recientes la mayoría de tus vecinos no ven una verdadera diferencia moral entre Israel y Hamás? ¿O que mientras los manifestantes anti Israel se reúnen libremente en diversas ciudades alrededor del mundo, las personas que apoyan públicamente a Israel en Canadá, los Estados Unidos y Europa han sido acosadas e incluso agredidas por multitudes de matones?

Yo me sentía frustrado e indefenso sentado en Toronto sin hacer nada para marcar una diferencia mientras soldados Israelíes arriesgaban sus vidas —y algunos incluso daban sus vidas— para defender la Tierra Santa.

Hasta que mi esposa y yo decidimos actuar de manera urgente para marcar una diferencia.

En una hora llamamos a una reunión abierta de amigos de Israel y 48 horas más tarde, se habían reunido casi 70 personas de diferentes edades, diferentes niveles de observancia religiosa (algunos ni siquiera eran judíos) y afiliación política. Nos reunimos para organizar un rally pro Israel y trabajar juntos para marcar una diferencia. Llamamos a nuestro grupo “Canadienses por Israel”.

Con el completo apoyo y bendición de Rav Ahron Hoch del Village Shul de Aish HaTorá —una sinagoga que ha imbuido en mi señora y en mí un sentido de obligación y fortalecimiento para ayudar al pueblo judío— nuestro grupo tomó acción.

Cuatro días después de nuestra reunión inicial, planificamos y ejecutamos un rally que atrajo amplia atención de los medios convocando a más de 2.000 personas de toda la ciudad.

En el rally contamos con oradores de todo el espectro político, así como también miembros de la comunidad musulmana y cristiana, un prominente rabino de la ciudad y activistas de nuestro grupo. De hecho, el Primer Ministro canadiense Stephen Harper, un gran amigo de Israel, nos envió un saludo personal de felicitaciones por el evento.

Hicimos sonar una sirena de 15 segundos —del tipo de sirena que los ciudadanos del sur de Israel conocen demasiado bien—, que simulaba la alerta de misil entrante, para que los participantes entendieran lo que se siente vivir bajo el terror.

¿Cómo lo hicimos, sin un presupuesto, sin respaldo formal de organizaciones y tan sólo en unos pocos días?

Me gustaría compartir con ustedes algunas de las formas a través de las cuales este evento se materializó, y cómo otros pueden intentar imitar nuestro éxito:

1. Sentido de urgencia

Mi esposa y yo leímos los reportajes noticiosos sobre judíos que eran acosados en todo el mundo por manifestar su apoyo a Israel. Necesitábamos mostrar que los amigos de Israel no pueden tener miedo y manifestar públicamente la fuerza de nuestras convicciones.

Envié correos electrónicos y mensajes de Facebook a todos mis contactos relevantes. No sabía qué tipo de respuesta recibiría con tan poca anticipación, pero también sabía que nunca habría un momento perfecto y un período de tiempo perfecto para esta reunión.

Aunque cada fecha límite sucesiva a la que teníamos que llegar (permisos, oradores, equipo de sonido, seguridad) se cumplía sin nada de tiempo de sobra, nos dimos cuenta de cuánto podíamos lograr cuando simplemente no había otra opción; tenía que ser ahora. No podíamos darnos el lujo de esperar.

2. Pon manos a la obra ahora y pide ayuda

Tienes que luchar contra la resistencia que surge en tu interior ante tus propias ideas. Parte de mí estaba preocupado, “¡Esto es demasiado para ti!”, pero no dejé que mi negatividad interna me desanimara. Mi esposa y yo nos dimos cuenta de que no éramos capaces de organizar el rally nosotros solos, así que pedimos ayuda y armamos un equipo; sabíamos que podía lograrse.

Una lección importante de este rally es que si alguien quiere hacer algo, simplemente necesita poner manos a la obra. A veces eso es todo lo que se necesita.

3. Flexibilidad

Cuando planificas cualquier evento a pequeña o gran escala, ciertamente encontrarás piedras en el camino y problemas que no pueden preverse. La habilidad de seguir adelante cuando surgen estos problemas es esencial para el éxito de cualquier iniciativa. Somos un pequeño y astuto grupo de amigos de Israel que quieren marcar una diferencia, y tuvimos nuestro primer éxito.

Y ahora, con el rally detrás de nosotros, ya hemos comenzado a trabajar sobre nuevos programas, eventos y esfuerzos de acercamiento. El rally fue sólo el comienzo.

¿Qué vas a hacer tú?

Israel está siendo atacado a diario por misiles de los terroristas de Hamás en Gaza y enfrenta una hostil opinión mundial, por lo tanto, necesita que cada amigo que tiene asuma la responsabilidad personal de protegerlo de toda forma posible. Ningún proyecto es demasiado grande y ninguna persona es demasiado pequeña como para comenzar un efecto dominó que puede generar un cambio significativo.

Aliento a cada lector a sentarse y a pensar en ideas para apoyar a Israel en su lucha por la existencia. Y no lo hagan solos; reúnan a un equipo y piensen juntos en ideas. Se sorprenderán con las ideas que se les ocurrirán. ¡Escojan la mejor y háganla realidad!

Ustedes tienen el poder de cambiar el mundo.