Shavuot es una festividad difícil. Por un lado, es sumamente importante, ya que conmemora la entrega de la Torá, sin embargo hay tan pocos rituales asociados a ella (¡a menos que cuentes comer cheesecake como uno de ellos, lo cual yo hago muy bien!) que es difícil mantenerse enfocado.

De hecho, la única otra costumbre significativa (a parte de comer comidas lácteas) es quedarse despierto toda la noche estudiando en anticipación a la recepción de la Torá - ¡Pero yo estoy demasiado vieja y cansada para eso!

Así que, ¿en qué me concentro? ¿Cómo puedo aprovechar lo mejor posible esta festividad antes de caer en un estupor inducido por el azúcar, producto del excesivo consumo de cheesecake?

Yo pienso, quizás para mí, que la clave es la apreciación. Lo que hace a la entrega de la Torá tan crucial es el reconocimiento de lo que significa para nosotros, individualmente y como pueblo; la comprensión de todas las maravillosas formas en las cuales impacta positivamente nuestras vidas.

Cuando dejo a un lado mi tenedor (¿probaron la receta de cheesecake de trufas y chocolate?), puedo sentarme y pensar sobre los regalos que imbuye una vida de Torá. puedo pensar sobre la sensación de sentido y propósito. Puedo pensar sobre el placer intelectual de lidiar con ideas. Puedo pensar sobre el entusiasmo involucrado en compartir estas ideas con otros. Puedo pensar en las miles de bondades que he recibido al participar del pueblo judío y las formas en las que he sido privilegiada para ayudar a otros. Puedo pensar sobre el poder y la belleza de Shabat. Puedo enfocarme en la única y casi dolorosa alegría de criar niños quienes también conocerán la Torá y seguirán sus pasos o la especial sabiduría que hay involucrada en construir un hogar y un matrimonio judío.

Puedo ser apreciativa. Y estoy agradecida, muy agradecida.

Quizás es por eso que hay tan pocas costumbres externas en Shavuot. El trabajo es interno. Es un tiempo para hacer introspección y examinar quiénes somos y qué ha hecho este regalo por nosotros (Ah, ¿mencione el cheesecake?).

Es un tiempo de apreciación real, de corazón. ¡Quizás sí podría quedarme despierta toda la noche después de todo! (O al menos hasta después de las 10…).