En la ciudad santa de Tzfat, al norte de Israel, está la mikve del famoso cabalista, el Arizal. La tradición nos dice que cualquiera que se sumerge en sus aguas (¡he escuchado que es MUY fría!) hará teshuvá (retornará a Dios) antes de su muerte.

Por mucho tiempo esto me desconcertó. ¿Acaso existe alguien que no se arrepiente y retorna a Dios antes de su muerte?

Pero después de más reflexión, me di cuenta que quizás yo había entendido esta idea de forma equivocada. Creo que la bendición en particular que es garantizada es la oportunidad de hacer teshuvá antes de morir. Ya que no a todos se les concede eso. La oportunidad en sí es un regalo.

Frecuentemente escucho a personas expresar el deseo de morir rápidamente y sin dolor. Yo ciertamente entiendo esta meta y no soy abogada del dolor prolongado. Pero pienso que es una perspectiva equivocada.

Así como no queremos morir repentinamente, sin tiempo para prepararnos, sin tiempo para poner nuestros asuntos mundanos en orden. Así también no queremos morir sin hacer teshuvá.

Ahora, por supuesto, están aquellas personas únicas y santas quienes siguen la máxima de Pirkei Avot de "hacer teshuvá un día antes de morir", lo que esencialmente significa vivir cada día como si fuera el último. Ellos están constantemente haciendo borrón y cuenta nueva, manteniendo su cuenta actualizada.

Pero el resto de nosotros quienes no somos así (a pesar de nuestras buenas intenciones) necesitamos esta bendición (ya sea del Arizal o directamente de La Fuente).

El mes de Elul que nos conduce hasta Rosh HaShaná es la oportunidad. Y así también lo son los diez días entre Rosh HaShaná y Iom Kipur, llamados acertadamente ‘Los diez días de teshuvá (arrepentimiento)’.

Este es un regalo especial de un Padre que ama a sus hijos: "Yo sé que la vida es ajetreada, yo sé que te distraes, así que He creado esta oportunidad única. Diez días para hacer teshuvá y acercarte a Mí. Diez días en los que estoy escuchando más de cerca que nunca tus sueños y aspiraciones, tus arrepentimientos y desilusiones, y tu renovada determinación de intentarlo nuevamente".

Somos un pueblo que ha sido privilegiado con estos 10 días. Somos una amada nación que ha recibido este regalo. Aprovechémoslo al máximo.