No soy muy fanática de los slogans en las camisetas, ya sea como moda, declaración de principios o declaración política. Pero hace poco vi una que me pareció sumamente apropiada para la época: "LA VIDA ES CORTA, ¡MANTENTE DESPIERTO!".

Esto hace eco al tema del mes de Elul que comienza pronto. Elul es el mes previo a Rosh Hashaná, el "día del juicio". Durante este mes, cada día en el rezo de la mañana tocamos el shofar. Mucho antes que el diseñador de aquella camiseta, Dios reconoció que todos necesitamos un "llamado de atención" para despertarnos, que corremos el riesgo de vivir nuestras vidas en piloto automático, de limitarnos simplemente a hacer los movimientos. Incluso en situaciones menos predecibles, como la pandemia, tendemos a crear una rutina (algo bueno) e incluso entonces podemos terminar viviendo simplemente repitiendo aquello a lo que nos acostumbramos, haciendo cosas sin ganas en vez de estar verdaderamente presentes en lo que hacemos.

Acá entra el shofar (¡o la camiseta!) para recordarnos que esta no es la forma en que queremos vivir, que este no es el formato ideal para el crecimiento espiritual. Tenemos que despertar de nuestro estado somnoliento y agarrar la vida por los cuernos. En cualquier circunstancia en la que nos encontremos, todavía queda mucho por vivir, muchas elecciones por tomar. Pero tenemos que estar despiertos para decidir de forma efectiva, sabiamente, para decidir bien.

El mayor esfuerzo es “mantenerse despierto”. Es mucho más fácil dejarse llevar por la corriente y simplemente permitir que nos lleven los vientos de la vida. Pero eso significa renunciar a cualquier dirección de nuestra vida y de nuestras decisiones. Implica dejar que la vida tan sólo ocurra en vez de tomar responsabilidad por ella. Es abandonar nuestro precioso regalo del libre albedrio.

Con frecuencia, esto ocurre sin que realmente lo elijamos. Simplemente no elegimos evitar que eso ocurra. No tomamos las riendas. Estamos muy cansados, somos demasiado pasivos, quizás estamos un poco agotados. Es comprensible. Nos puede pasar a todos; por lo general se trata de una lenta erosión.

Pero Dios sabe cuán destructivo es esto y Él nos ama demasiado como para ignorar esta conducta dañina. Él nos ordena tocar el shofar cada día durante el mes de Elul para que nos despertemos, para que recordemos que Rosh Hashaná se acerca a toda prisa, para que pensemos en la necesidad de crecer y cambiar, para tomar nuevas elecciones y reforzar las viejas decisiones. Esta oportunidad de crecer es un regalo que Dios nos dio, y Él no nos dejará olvidarlo. Por eso le estamos agradecidos.

Yo tiendo a asociar las camisetas con conciertos de antiguas bandas de rock o regalos de una conferencia de trabajo, y no con importantes mensajes espirituales.

Pero estaba equivocada. Así comienza mi crecimiento para el mes de Elul.