Amamos a nuestros hijos. Daríamos todo por ellos. Ellos llenan nuestros pensamientos y son la fuente de nuestras preocupaciones y orgullo.
Pero… ¿te has puesto a pensar cómo le demuestras el cariño a tus hijos?

El amor es básico para el desarrollo de un niño sano emocionalmente. Un niño que se siente querido se sentirá seguro de sí mismo, confiará en las personas que lo rodean, reconocerá su valor personal y así tendrá una buena autoestima.

El libro Los cinco lenguajes del amor (Gary Chapman) nos explica que hay cinco maneras distintas de expresar el afecto, y que cada persona puede necesitar que le expresen el cariño de otra forma para sentirse querida.

Te presento un pequeño resumen sobre cuáles son estos cinco lenguajes del amor:

1. Contacto físico

Esta es la necesidad más básica del ser humano. Un bebé cuando nace necesita ser tomado en brazos y sentir físicamente a su mamá. Aunque los niños van creciendo y se van independizando de sus padres, siempre siguen agradeciendo el ser abrazados y acariciados.

Si bien hay niños que son más reacios a las caricias, seguramente ellos sí disfrutarán de sentarse junto a su madre siendo abrazados, de que les den la mano o que les hagan masajes.

Te invito a que busques qué tipo de caricias son las que tu hijo necesita.

2. Palabras cálidas

Las palabras tienen un poder increíble de conectar, hacer sentir bien y de engrandecer a la otra persona. Un lenguaje positivo que refuerce a tu hijo puede ser una hermosa demostración de amor. Frases cómo “Me encantan tus dibujos”, “Te quiero”, “Gracias por ayudarme con el bebé” o “Lo paso muy bien conversando contigo” reforzarán la relación que tienes con tu hijo.

Te invito a practicar estás frases en las que te permites expresar los sentimientos positivos que sientes hacia tu hijo.

3. Tiempo de calidad

Tu hijo te necesita. Necesita estar contigo, conversar contigo, pasarlo bien contigo, y aprender de ti.

Tiempo de calidad quiere decir apagar el teléfono y entregarte a desarrollar la relación con tu hijo. Jugar y reírte con él, escuchar lo que tiene para contarte y también que tú le cuentes a él sobre ti.

Te invito a que te tomes el tiempo para compartir con tu hijo y así demostrarle cuánto lo quieres y cómo te gusta pasar tiempo con él.

4. Regalos

Hay personas que se sienten especialmente queridas al dar o recibir regalos.
Este sentimiento no tiene que ver con la cantidad de dinero que gastes, sino con la acción de entrega y con la preocupación de pensar en el otro y en qué lo alegrará.
Por ejemplo, a mi hija de 5 años le encanta dibujar. Ella muchas veces me sorprende con dibujos que hace especialmente para mí. Ésta es su forma de demostrarme su amor. Y a la vez, si yo le hago un dibujo, ella lo tomará como un gran regalo y lo guardará de forma especial. Cuando les compro a mis hijos ropa que necesitan o incluso lápices para el colegio, o si les cocino algo que les gusta, ellos se sienten queridos.

Te invito a que busques pequeños detalles que le puedas regalar a tu hijo y que los uses como una forma de expresar tu amor por él.

5. Actos de servicio

Hay niños que expresan su amor haciendo cosas por los demás. Mi hija de 8 años muchas veces nos sorprende poniendo la mesa de Shabat. Más que hacerlo porque disfrute de esta actividad, ella lo que quiere es colaborar, porque es su forma de expresar amor. Me doy cuenta también que ella se siente muy querida cuando la ayudo a ordenar la pieza, al sentir que hago algo por ella. En realidad, cuando cualquiera de mis hijos me ve que necesito algo específico, como traerme un libro que estoy buscando, explicarme una palabra en hebreo que no entiendo, o ayudarme con mi hija menor, lo harán con mucho gusto, no porque yo los obligue, sino que porque ellos quieren hacerlo desde lo más profundo de su ser.

Te invito a que busques qué tipo de acciones les ayuda a tus hijos a sentir cuán queridos son, a la vez que te dejes querer cuando un hijo quiere hacer algo por ti.

Conocer estas cinco maneras de expresar el amor te da un abanico de posibilidades para buscar cómo conectarte con tu hijo.

Si le hablas cada día en estos cinco lenguajes, tendrás una puerta de entrada para llegar a tu hijo.

En el momento en que se sienta visto, valorado y querido, ya no necesitará hacer cosas para llamar la atención, ya que comprenderá que ya tiene esa atención que necesita.

Te sugiero abrirte a los lenguajes que tienes menos desarrollados; créeme que valdrá la pena convertirte en una persona “bilingüe” y llegar así al corazón de tu hijo.

Con mucho cariño, Lily