"Mi hijo es hiperactivo, está siempre moviéndose, corre por todos lados, ya no sé qué hacer con él encerrada en casa.

No puedo más, yo no tengo sus energías, me saca de quicio y aunque me controlo mucho, termino gritándole para que pare con sus escándalos.

Yo no quiero gritar, pero no veo ninguna alternativa”.

¿Conoces esta situación?

Es la realidad de muchas madres y una situación que ha aumentado producto de las cuarentenas.

Y es que todos los niños necesitan moverse. Y al estar días dentro de casa, sin poder salir, ver gente y usar su energía, les genera a los niños una necesidad de movimiento aún mayor.

Pero si vemos a estos niños movedizos desde una perspectiva positiva, alegrándonos al ver su vitalidad buscando expresarse, podremos entender más al niño empatizar con él y entenderlo.

Y así despertar nuestra creatividad y pensar junto a nuestro hijo, qué actividades se pueden hacer en casa y que le permitan expresarse tal como es.

Porque un niño que se mueve es un niño sano. Un niño que salta está lleno de energía y un niño que hace ruido es un niño feliz.

Y cuando te enfoques en ver lo positivo, te aseguro que de a poco, tu hijo dejará de sacarte de quicio, porque esa es la magia de los niños, cuando las madres dejamos de tratar de cambiarlos, ellos comienzan a florecer.

Con mucho cariño, Lily