¿Si te hubieran obligado a estar en Auschwitz, ¿habrías preferido ser un típico guardia nazi o un prisionero? Sorprendentemente, mucha gente preferiría ser el prisionero.

¿Por qué preferiría alguien los horrores de Auschwitz y enfrentar una muerte casi segura en vez de ser un robusto y sano guardia nazi?

La mayoría de nosotros cree que es mejor morir siendo bueno que vivir como un malvado. Para la mayoría de nosotros, ser personas buenas y decentes es más importante que la vida misma.

En la vida hay ciertas cosas tan importantes que estamos dispuestos a dar la vida por ellas. Saber qué exactamente son esas cosas nos ayuda a aclarar nuestras prioridades e infunde un mayor significado e importancia a nuestra existencia.

Esto no significa que debemos aspirar a ser mártires. El judaísmo realza y magnifica la vida. Pero nos dirige en una dirección importante, mostrándonos hacia dónde debemos dedicar nuestro preciado tiempo. Son muy pocas las cosas que consideramos tan fundamentales. Si vale la pena morir en aras de la bondad y la decencia, entonces por cierto vale la pena vivir por ellas.

La próxima vez que nos enfrentemos con un dilema moral y nos tiente hacer lo incorrecto, debemos darnos cuenta de que estaríamos engañándonos y privándonos de uno de nuestros anhelos más básicos y valiosos, el deseo de ser verdadera e inequívocamente buenos.

En Resumen

Preferir ser el prisionero nos demuestra que ser bueno es más importante que la vida misma.

Si vale la pena morir en aras de la bondad, ciertamente vale la pena vivir por ello.

La próxima vez que nos tiente hacer algo malo, debemos darnos cuenta que sólo estaríamos engañándonos a nosotros mismos.

Fuentes de Referencia

1. El impulso maligno es como un necio, pues enseña a la persona a caminar por la senda del mal, nublando las consecuencias y el dolor que inevitablemente acompañan al pecado, desensibilizando a la persona ante la vergüenza que deberá enfrentar… Rabí Yitzjak dice que el impulso maligno entra inicialmente como un huésped y a la larga se convierte en el señor de la casa.

Bereshit Rabá, 22:6

2. ¿Cuál es la característica esencial que nos permite superar airosos todas las pruebas?… La habilidad de subyugar nuestros bajos instintos al control de nuestros anhelos más elevados. Es la habilidad de librar combate con el impulso negativo y vencerlo, enfrentar la verdad en lo más recóndito del corazón y no dejarnos engañar por la falsedad que pretende hacerse pasar por verdad.

Rabí Eliahu Dessler, Mijtav M'Eliahu, El Atributo de la Misericordia.