Un cirujano se sienta al lado nuestro en el avión y parece muy simpático. En base a esto, ¿lo escogeríamos como nuestro doctor?

 El sobrino del cuñado de nuestro primo es un abogado. ¿Es esto motivo suficiente para que lo contratemos como nuestro representante?

 No elegimos a nuestros doctores o abogados al azar. Nos cercioramos de que esta persona esté a la altura de las circunstancias. Y si así es como elegimos también a nuestro peluquero, ¡más nos vale que ésta sea la forma en que escojamos a nuestros amigos!

 Escoger amigos es algo bastante serio. Nos apegamos a ellos, tal como lo denota la palabra hebrea “jibur”. Si estuviéramos cubiertos de un superpegamento, seríamos extremadamente cuidadosos al elegir a quien rozar. Los amigos dejan una huella indeleble en nuestra vida.

 La Mishná nos ordena “adquirir un amigo” (Ética de los Padres 1:5). Los Sabios nos enseñan aquí a escoger un amigo con tanto cuidado como cuando elegimos un auto nuevo. Debemos tener muy claro qué es lo que queremos y saber qué estamos adquiriendo, antes de desembolsar el dinero. Para elegir nuestros amigos con inteligencia, debemos utilizar un conjunto de criterios.

 Nuestros criterios dependen de nuestra meta. Si queremos amigos para socializar, buscamos personas ocurrentes y populares. Pero si queremos amigos que nos aconsejen y asesoren bien, buscamos personas un poco más profundas.

 ¿Qué buscamos en nuestros amigos?

 Necesitamos amigos a quienes les importen las mismas cosas que a nosotros nos importan. ¿Escogeríamos un amigo que permanezca impávido mientras observa como tomamos el camino equivocado en la vida? Una cualidad que debemos tener en mente al buscar un amigo es su compromiso hacia la verdad y el crecimiento. Alguien que se preocupe de verdad por nosotros, que nos influya e inspire a ser mejores, eso es un amigo que vale la pena.

 En resumen

 Elige a tus amigos tal como elegirías un auto nuevo: con un conjunto de criterios definidos y una prueba en carretera.

 Elige un amigo que te influirá e inspirará para el bien.

 Fuentes de referencia

 1. Rabí Yehoshua ben Perajia dice… adquiere un amigo.

 Ética de los Padres, 1:5

 2. La persona necesita un buen amigo por tres razones: para aprender sabiduría… recibir crítica constructiva… y recibir buen consejo.

 Rabeinu Yona sobre la Ética de los Padres 1:6