Un viejo conocido, que había sido hallado culpable de un robo menor hace varios años, está saliendo con tu amiga Liza con fines bastante serios. Él se arrepiente de ese período de su vida y ahora tiene un trabajo estable. ¿Deberías informar a Liza sobre su pasado?

El judaísmo prohíbe compartir información despectiva o potencialmente dañina sobre otra persona.

No importa si el daño es psicológico, financiero o físico. “No te comportes como un chismoso entre tu pueblo” (Levítico 19:16). Esto se aplica incluso cuando la información es cierta.

Sólo se puede transmitir información negativa verdadera cuando obedece a fines constructivos, como advertir a alguien para que no entable una relación perjudicial o para solucionar una disputa.

Sin embargo, deben cumplirse las siguientes condiciones:

a. La información debe ser de primera fuente y no basada en rumores.

b. Debe haber una probabilidad razonable de que lo que digas provoque un resultado deseado.

c. Antes de hablar sobre alguien con otras personas, debes hablar directamente con esa persona.

d. La información debe ser precisa, sin exageraciones.

e. El tema de conversación debe ser un defecto objetivo, como una enfermedad hereditaria o tendencias violentas.

f. Tu intención al hablar debe obedecer exclusivamente a fines constructivos. Si sabes que disfrutas al hablar mal de esa persona, está prohibido que pases esa información

Tenemos el deber de proteger a los demás contra las relaciones dañinas, ya sea alertándoles respecto de la supuesta corrupción de un socio comercial, o hablándoles sobre la naturaleza violenta de su potencial novio. “No te quedes inmóvil cuando se derrama la sangre de tu prójimo” (Levítico 19:6). Si tienes la posibilidad de impedir un perjuicio, debes tomar cartas en el asunto.

Por ello, si tu amiga Liza está saliendo con alguien que sabes tiene un problema grave, no puedes hacer la vista gorda y confiar en que ella lo descubra de alguna otra forma. Si crees que hará una diferencia objetiva el hecho de que Liza posea esta información, tu primer paso debería ser motivar a esa persona para que comparta esa información con Liza. Si no está dispuesto a hacerlo, estás obligado a decirle a Liza, tomando todas las precauciones para cumplir con las condiciones que mencionamos antes.

Pero aún no llegamos al final. ¿Cómo deberíamos ver a una persona que cometió un delito menor hace muchos años y se ha arrepentido totalmente? ¿Acaso carga ahora con una culpa objetiva, al extremo que se deba advertir a toda persona que quiera tener una relación sentimental con él?

En realidad no es así. En nuestro caso, dado que sabes que este hombre ha cambiado de verdad, no es necesario que Liza sepa esa información. Decirle a ella podría perjudicar una relación sana. En vista de que nada constructivo saldría de transmitir esa información negativa, no estaría permitido hacerlo.

En Resumen

Es incorrecto transmitir información negativa, aunque sea verdadera, a menos que obedezca a fines constructivos y cumpla todas las condiciones necesarias.

Debemos actuar para impedir que otras personas inicien relaciones que puedan perjudicarlas.

Las personas pueden cambiar. De esta manera, puede resultar innecesario revelar el pasado negativo de alguien.

Fuentes de Referencia

1. "Una persona no debe provocar dolor a su prójimo".

Levítico 25:18

2. "La muerte y la vida están en manos de la lengua".

Proverbios 18:21

3. "Quien chismea está en Siria y mata en Roma".

Talmud de Jerusalem, Peá 1:1