Hace un par de años cuando mi hija mayor entró por primera vez al Gan, me presentaron las "Mitzvá Notes", es decir, una pequeña cartita que le escribe cada mamá a la morá para contarle sobre alguna mitzvá o buena acción que haya realizado el niño en la casa.

Desde el primer momento la idea me gustó. Estas notitas las leía la morá luego de la tefilá y representaban un reconocimiento muy grande para el niño. Resultaba ser una estrategia muy efectiva para motivar a los niños a comportarse de la manera deseada y para aumentar su autoestima.

Cuando me vine a vivir a México y mis hijos entraron al Gan, me encontré nuevamente con este increíble recurso para motivar a los niños. Aquí en México, les llaman "Midot Tovot", es decir, buenas cualidades o actitudes.

Día a día, al mandar a mis hijos al Gan, escuchaba la pregunta: "¿Hoy llevamos Midá Tová?". En muchas ocasiones, no recordaba ninguna cosa especial o particular que en mi opinión mereciera ese reconocimiento, pero poco a poco me fui entrenando en el arte de ver y valorar los pequeños y mínimos avances de mis hijos. Tal vez dejar la toalla de las manos colgada en el baño no es nada difícil ni especial, sin embargo, si un niño suele dejarla tirada, el día que por algún motivo decide colgarla, es un día para mandar una Midá Tová. Y ejemplos como esos hay millones.

Mientras pasaban los días y yo iba mandando estas notitas me di cuenta de otra utilidad de este sistema. No sólo refuerza las acciones positivas de los niños, sino que refuerza en los padres la actitud de mantenerse enfocados en las cualidades y en las buenas acciones de sus hijos.

En muchas ocasiones, especialmente en el ambiente de las morot, se suele escuchar a los padres alegar por los comportamientos negativos de sus hijos, el desorden, la desobediencia, la lentitud, la hiperactividad o tantas otras cosas. Sin embargo, no es tan frecuente escuchar a los padres disfrutando de todo lo positivo que hacen sus hijos. En resumen, demasiadas veces ponemos el foco en lo negativo, en vez de destacar lo positivo.

Considerando esto, ¿no es acaso el sistema de las Midot Tovot una excelente forma de mantenernos enfocados en lo positivo? Aunque haya sido el peor día, cuando llega la hora de escribir la Midá Tová, tenemos forzosamente que encontrar algo bueno y destacable. Probablemente mientras recorremos el día en nuestra memoria buscando algo para escribir, nos damos cuenta que el peor día no fue tan malo, que a pesar de algunas travesuras y desordenes, habían muchas cosas que el niño sí había realizado de acuerdo a lo esperado o incluso mejor.

Me dediqué a reflexionar sobre esto un poco más y descubrí que muchas veces deberíamos escribir, aunque fuera mentalmente, una Mida Tová para nuestra pareja, para nuestros padres, hermanos, suegros, cuñados, amigos, vecinos, en fin... para toda la gente con la que nos relacionamos cotidianamente.

Esta simple estrategia, nos llevará a vivir más felices, siendo ese tipo de persona que siempre encuentra algo positivo en el otro, aquella persona que no se deja llevar por lo negativo y se mantiene firme en la actitud de buscar algo que destacar y algo que aprender de cada persona.