Ha llegado nuevamente esa época del año. Las festividades quedaron atrás y junto con ellas el ritual de las resoluciones anuales. El año pasado, alrededor de esta época, muchos de ustedes decidieron bajar de peso y cambiar sus vidas después de las festividades. ¿Les suena familiar? Bueno, ¿cómo les fue?

Puede que hayan sido fieles a sus sinceras intenciones y que hayan comenzado una dieta pero, si son como la mayoría de las personas, probablemente las cosas no salieron como esperaban. Hay una vieja expresión que dice que la definición de locura es hacer lo mismo año tras año esperando un resultado diferente. Para que las cosas cambien, tú eres quien debe cambiar. Para que las cosas mejoren, tú eres quien debe mejorar.

¿Qué planeas hacer distinto este año para alcanzar tus objetivos? Puede que tus resoluciones anteriores no te hayan llevado al destino anhelado, pero leer el resto de este artículo sí podría tener un impacto importante en los resultados que verás en los próximos 12 meses.

Cuando se trata de perder peso, todas las personas tienen obstáculos únicos. Sin embargo, hay ciertos principios que aplican en todos los casos. A continuación detallaré 3 resoluciones sobre dietas para el próximo año que si las pones en práctica harán que este sea el último año que necesites perder peso.

Primera resolución: ¡No más dietas!

¡Haz que tu primera resolución sea no hacer más dietas! Las dietas son para las personas que quieren perder peso rápido y sin esfuerzo. Rara vez crean resultados duraderos, porque quien hace dieta no desarrolla ningún hábito saludable a largo plazo. La industria de la dieta es responsable de la manera de pensar de "adelgaza rápido". ¡Deshazte de ella! El peso no vino de la noche a la mañana, por lo que tampoco se irá así. Y si lo hace, en la mayoría de los casos vuelve y trae unos kilos de más consigo. Debes estar dispuesto a cambiar. Fija una disciplina diaria, haz pequeños cambios y desarrolla mejores hábitos, a los cuales puedas aferrarte durante un período de tiempo más prolongado. Recién entonces podrás ver resultados relevantes. Si estás constantemente esperando el momento adecuado para comenzar una dieta y sueles decir cosas como "comenzaré después de Iom Tov", entonces eso quiere decir que has caído víctima de la mentalidad de las dietas. ¡Manda esa mentalidad lejos de aquí! ¿Entendiste?

Segunda resolución: ¡No más negatividad!

Una vez que hayas resuelto deshacerte de la mentalidad de las dietas, tu resolución siguiente debe ser comprometerte a minimizar el impacto de la negatividad en tu vida. “La miseria ama la compañía”, dice el dicho. Somos un producto de nuestros pensamientos. Permitir que los demás influyan en la forma en que pensamos impacta directamente en las acciones que tomamos para intentar lograr nuestras metas, especialmente cuando se trata de aferrarnos a tener un estilo de vida saludable, lo cual a veces puede ser sumamente desafiante. Todos tenemos un cronograma ajetreado y mantenernos positivos no siempre es fácil. Además, puede que tengas amigos y familiares cercanos cuya actitud negativa influya en ti y socave los resultados que obtengas.

¿Cómo haces para conservar las relaciones sin caer en la forma de pensar negativa de los demás? Esta es una habilidad que toma tiempo aprender. Puedes desarrollarla leyendo libros y escuchando clases sobre crecimiento personal. También puedes unirte a programas de formación y a grupos de apoyo, los cuales te enseñarán las habilidades de vida necesarias para superar los patrones de pensamiento negativos que están evitando que logres tus objetivos.

Tercera resolución: ¡Nunca renuncies!

Ahora que decidiste hacer un cambio en tu estilo de vida en lugar de hacer dietas y que te comprometiste a pensar de manera positiva, el paso siguiente es entender que no será fácil. Todo cambio es difícil. Nuestros sabios dicen que es más difícil cambiar una característica personal que estudiar todo el Talmud. Debemos dirigirnos a Dios y rezar para recibir asistencia Divina en este proceso, además de comprometernos a permanecer en el camino cuando las cosas se pongan difíciles.

Cuando eras pequeño, ¿cuántas veces te caíste sin que pensaras "no creo que esto de caminar sea para mí"? ¡A esa edad, estabas decidido a lograrlo sí o sí! Fallar es parte del proceso. Puede que subas unos kilos en Iom Tov, es muy difícil no hacerlo. ¡Acéptalo! La grandeza se logra cuando te levantas después de otro intento fallido y vuelves a la búsqueda del objetivo. Saber que el fracaso es parte del proceso te ayudará a superar el deseo de volver al pasado. Tu tercera resolución es jamás darte por vencido, independientemente de cuáles sean los obstáculos que tengas que enfrentar.

Un llamado a la acción

Es fácil leer un artículo como este y sentirse inspirado. ¿Pero qué ocurrirá después de que se disipe la excitación y te enfrentes al fracaso? Sucot se acerca y puedo asegurarte que tu alimentación no seguirá exactamente tu plan. El problema de apoyarse en la motivación es que esta no dura. Lo que debes hacer es darte cuenta POR QUÉ quieres lograr resultados a largo plazo. Cuando sabes el por qué entonces nada te detendrá. Después de eso lo que debes hacer es rodearte de un sistema de apoyo que te aliente a volver al camino cuando te caigas del tren.

Entonces ya estás preparado. Esas son las tres resoluciones que te ayudarán a lograr que este sea el último año que te preocupes por perder peso. Comprométete a ellas y nunca más tendrás que volver a preocuparte por perder peso. Me encantaría saber cómo te fue.

¿Estás listo para el desafío?