Una sonrisa le puede iluminar el día a una persona. Esa es la conclusión tanto de las investigaciones modernas como de los antiguos pensadores judíos que hace mucho tiempo reconocieron el rol crucial que tiene la sonrisa para nuestro bienestar. Aquí hay 6 datos sobre la sonrisa que reflejan la sabiduría judía y los hallazgos de la ciencia moderna.

1. Sonreír mejora la salud

El mismo acto de sonreír nos alegra. Ese fue el sorpresivo hallazgo de dos psicólogas científicas, Tara Kraft y Sara Pressman, de la universidad de Kansas, en una investigación del 2012. Ellas dividieron a los participantes del estudio en dos grupos y les pidieron completar una serie de tareas estresantes, a algunos les pidieron sonreír y a otros no.

Los resultados fueron sorprendentes. Los participantes que sonrieron experimentaron niveles menores de estrés. La Dra. Pressman asegura: “La próxima vez que te quedes estancado en un embotellamiento de tráfico o experimentes otra clase de estrés, trata de sonreír. Eso no sólo te ayudará a alegrarte y soportarlo psicológicamente, sino que de hecho puede ayudar a mejorar tu salud”.

2. Sonreír es contagioso

Sonreírle a otro es la mejor manera de que también él sonría y de ayudarlo a sentirse feliz. Las personas imitan subconscientemente las expresiones faciales de quienes las rodean. Cuando vemos una sonrisa, a menudo no podemos evitar responder de la misma forma. “Sonreír cambia el sistema nervioso de nuestro cuerpo para que se adapte a la felicidad”, explica Adrienne Wood, una investigadora de la Universidad de Wisconsin.

3. Se nos ordenó sonreír

“Recibe a cada persona con un rostro sonriente”, aconsejó el gran Rabí Shamai (Pirkei Avot 1:16). Un consejo famoso que hasta la actualidad tratamos de seguir.

4. Sonreír nos vuelve más atractivos

Sonreír nos vuelve más atractivos que estar sanos, perder peso o usar maquillaje. Ese fue el sorprendente descubrimiento de un estudio del 2017 en la Universidad Swansea en Inglaterra. Los participantes del estudio juzgaron cuán atractivas eran las fotos de hombres y mujeres. Quienes sonreían siempre fueron considerados más bellos. Los investigadores descubrieron que los efectos de una expresión sonriente son tan poderosos como ser delgado, usar maquillaje o ser joven.

5. Tu sonrisa afecta a todos los que te rodean

Tu rostro es dominio público. La expresión que tienes afecta a todos los que te rodean. El Jazón Ish señaló que sonreír no es sólo un asunto personal. Manifestar alegría influye profundamente en todos los que están a nuestro alrededor.

6. Sonreír nos ayuda a ver el mundo como un lugar mejor

El judaísmo nos aconseja “juzgar a todos para bien” (Pirkei Avot 1:6). De acuerdo con un estudio del 2015 de University College de Londres, sonreír puede ayudarnos a lograr ese objetivo.

Los investigadores les pidieron a los participantes observar varias fotografías mientras les realizaban un estudio de resonancia magnética. A algunos de los participantes les pidieron sonreír mientras lo hacían, a otros les pidieron fruncir el ceño y a otros les pidieron mantener en sus rostros expresiones neutras. A quienes sonrieron durante el experimento les resultó más fácil percibir a los demás de forma favorable. Al parecer, el mismo acto de sonreír nos vuelve más magnánimos y nos condiciona a que los demás nos caigan bien.

Miles de años más tarde, la ciencia está descubriendo lo que los antiguos judíos ya sabían: sonreír es crucial para nuestro bienestar, y compartir una sonrisa con los demás es una manera de alegrarles el día.