1. “No te preocuparías tanto por lo que otros piensan de ti si te dieses cuenta de lo poco que lo hacen” (Eleanor Roosevelt).

Preocuparse por lo que los demás piensan de ti es improductivo e ilógico. Durante la mayor parte del tiempo, la mayoría de las personas piensan sólo en sí mismas, no en ti. Así que no pierdas tu tiempo.


2. “Nos preocupamos por el mañana como si estuviese asegurado”. (Anónimo).

No sabemos qué pasará mañana; ninguna cantidad de planificación o preocupación podrá predecir los inesperados giros de la vida. Sólo haz lo mejor que puedas el día de hoy.


3. “Sé feliz no porque todo esté bien, sino porque aprendiste a apreciar lo bueno de todo” (Anónimo).

Cada día y cada cosa tiene su lado positivo. Búscalo.


4. “Si tratas de ser algo que no eres, terminarás siendo nada” (Anónimo).

No pretendas ser alguien que no eres y vivir ansiosamente como un fraude. Sé tu mismo/a. Todos los otros roles ya fueron tomados.


5. “Algunas cosas no son importantes”.

Típicamente, gastamos una enorme cantidad de energía preocupándonos por detalles y situaciones en la vida que, en el gran esquema de las cosas, no importan realmente. Deja de lado los “¿Qué hubiera pasado si...?”, deja de reproducir tus problemas en tu cabeza, las miles de pequeñas cosas por las cuales te preocupas, y ¡sigue adelante!


6. “Si quieres averiguar cuán rico eres, descubre cuántas cosas tienes que el dinero no puede comprar” (Anónimo).

Olvidamos cuántas cosas invaluables tenemos en nuestras vidas. Haz una lista de ellas y aprécialas diariamente.


7. “Dios sabe qué es lo mejor para nosotros” (Rav Avigdor Miller).

Usualmente nos preocupamos cuando nuestros planes no salen como queremos o cuando nos enfrentamos a un desafío que no nos sentimos capaces de superar. El mejor antídoto para la “preocupación” es reconocer que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, y que a pesar de nuestras propias ideas, Él siempre sabe qué es lo mejor para nosotros.