En 2009 Brendan Marrocco fue herido por un proyectil en una carretera en Irak. Fue el primer soldado de esa guerra que logró sobrevivir después de una amputación de sus cuatro miembros. Recibió piernas prostéticas después de ser herido, pero odiaba no tener brazos.

“Hablas con tus manos, haces todo con ellas”, comentó Brendan, “y cuando no las tienes, al principio sientes que estás perdido”.

En diciembre de 2012 Brendan se sometió a una agotadora cirugía de 13 horas que le dio brazos nuevos. Los nervios humanos se regeneran a una velocidad de 2,5 cm por mes, por lo que usar sus brazos será un proceso gradual. Brendan espera poder conducir nuevamente un automóvil y, eventualmente, poder competir en una maratón utilizando una bicicleta de manos. “Quiero aprovechar estos brazos al máximo”, comenta él.

“Es un joven con una esperanza increíble” dice el Dr. Jamie Shores, director clínico del área de transplantes de mano del hospital. “Y es obstinado, obstinado en el buen sentido. No va a dejar que nadie le diga que hay algo que no puede hacer”.

El Talmud dice que “Cuando comienza el mes de adar, aumentamos la alegría” (Taanit 26b). El mes de adar II, que comienza esta semana, es una época especial para alcanzar nuevos niveles de felicidad en nuestras vidas. Brendan Marrocco puede enseñarnos lecciones cruciales para alcanzar la felicidad.

1. Sé feliz ahora. A menudo creemos equivocadamente que la felicidad es un destino en nuestro futuro. Pensamos, seremos felices cuando seamos ascendidos, cuando nos casemos, cuando tengamos un bebé, cuando compremos una casa, cuando consigamos un contrato… pero nunca somos tan felices como esperábamos en un principio. Estamos atrapados en un ciclo de felicidad condicional.

La felicidad no es un acontecimiento, es una realidad. Sé feliz ahora, más allá de lo que tengas que hacer. Brendan tenía muchos motivos para perder la esperanza, pero eligió ver el lado positivo. A pesar de su dolor inmediatamente después de la operación, mantuvo el sentido del humor. Brendan tenía la voz ronca por el tubo que pusieron en su garganta durante la larga cirugía y se dio cuenta que podía hablar como Al Pacino. Entonces, comenzó a decir partes del papel de ese actor en una película e hizo que las enfermeras y todos lo que estaban a su alrededor rieran. No esperes hasta mañana para sonreír.

2. Vive sin arrepentimientos. Demasiado a menudo vivimos en el pasado y pensamos en lo que podríamos y deberíamos haber hecho de otra forma. Nos quedamos varados en el síndrome de debería haber... Deberíamos haber elegido una carrera diferente, un mejor lugar para vivir, una pareja mejor, un trabajo más lucrativo. Deberíamos haber dicho otra cosa, sentido otra cosa, haber estado en otro lugar.

Vive tu vida sin arrepentimientos y enfócate en quién eres hoy. El año antepasado Brendan asistió a un acto conmemorativo por el atentado a las Torres Gemelas junto a otros soldados discapacitados y expresó que no se arrepentía de su servicio militar. “No lo cambiaría por nada del mundo; sigo siendo la misma persona”.

3. Sé agradecido con los demás. En ocasiones olvidamos la importancia de conectarnos con los demás, dejamos de lado amistades y olvidamos nutrir lazos nuevos. Compartir las alegrías de los demás y estar allí para ellos durante los tiempos difíciles es crucial para alcanzar la felicidad. Más esencial aún para alcanzar la felicidad es poder expresar gratitud a los demás por las miles de formas en que nos ayudan.

Brendan le agradeció públicamente a la familia del donante por su precioso regalo de brazos nuevos. Deseó también poder agradecer al donante fallecido. “Me siento abrumado por el regalo. Me gustaría decirle gracias; él es la razón por la cual sigo con vida”.

4. Exígete. A menudo elegimos el camino más fácil. Pensamos que si no nos exigimos seremos más felices. Sin embargo, desafiarnos no sólo nos hace más fuertes, sino también más felices. Brendan pasó meses aprendiendo a caminar con piernas prostéticas antes del doble trasplante de brazos. Está ansioso por usar sus brazos nuevos a pesar del dolor, pero los cirujanos quieren que vaya de a poco. “Creo que usará sus brazos para todo a medida que le permitamos comenzar a intentar más y más cosas. En este momento, somos nosotros quienes lo detenemos”. De acuerdo al equipo de cirujanos, el constante empuje de Brendan para romper sus límites es la clave de su recuperación y optimismo.

5. Siéntete bendecido. Es muy fácil no apreciar todas las bendiciones de nuestra vida. En lugar de enfocarnos en lo que tenemos, nos enfocamos en lo que nos falta. Brendan nos muestra lo que significa reconocer la abundancia en nuestra vida. “Me siento muy bien. Estoy vivo. Nunca acepté realmente el hecho de no tener brazos. Ahora que los tengo de nuevo, es como si nunca hubiera ocurrido”, dice Brendan. “Es como volver cuatro años atrás; estoy tan feliz”.

Si Brendan, quien aún puede usar sus brazos trasplantados sólo en forma parcial, está tan feliz, ¿qué nos toca a nosotros? Ese es el desafío de la felicidad: apreciar el regalo de tener brazos, piernas, de estar vivo. Es el mes hebreo de adar, el mes en que aumentamos nuestra alegría. Aceptemos el desafío.