Cuando Simone Biles, ganadora de seis medallas olímpicas, se retiró de la final de gimnasia de las Olimpiadas, explicó su decisión utilizando un término que era casi desconocido para quienes no son gimnastas: los "twisties".

Este es un fenómeno que provoca que los gimnastas pierdan su sentido del espacio y de la proporción mientras giran y dan vueltas por el aire. Sufrir de "'twisties' es la sensación más rara y extraña", publicó Biles en las redes sociales. "Literalmente, no puedes distinguir entre arriba y abajo… Es una sensación muy loca". Al sufrir de esta condición, el atleta no tiene idea de cómo aterrizará, o qué parte del cuerpo hará primero contacto con el suelo. Los "twisties" pueden provocar verdaderos daños y lesiones.

Antes que continuar compitiendo con una condición tan debilitante, Biles tomó la difícil decisión de retirarse de la competencia. Ella trató de superarlo, pero entendió que era imposible: "Estaba temblando, no pude dormir la siesta. Nunca antes me sentí así antes de participar en una competencia… Entendí que mentalmente no estoy aquí, así que tengo que dejar que las chicas (sus compañeras de equipo) lo hagan y enfocarme en mí misma".

Biles, al igual que muchos atletas olímpicos, ha enfrentado mucho estrés. Biles reveló que ella fue una de los cientos de atletas que fueron abusadas por Larry Nassar, médico del equipo olímpico de gimnasia de los Estados Unidos. Cuando llegó el momento de competir en la Olimpiada de Tokio 2021, el aislamiento de la cuarentena agregó todavía más presión. También parece que no le permitieron llevar a Japón el medicamento que ella toma para su TDAH (trastorno de déficit de atención e hiperactividad).

Su decisión de dar un paso atrás tuvo lugar un mes después de que la estrella del tenis femenino, Naomi Osaka, se retirara del Abierto de Francia por motivos de salud mental. "Quizás se le debería dar a los atletas el derecho de tomarse un descanso mental del escrutinio de los medios…" escribió ella posteriormente. El campeón de natación Michael Phelps, el más condecorado en la historia olímpica, también reveló su lucha contra la depresión e incluso contó que contempló la posibilidad de suicidarse después de los Juegos Olímpicos del 2012.

Estos atletas de elite pueden parecer invencibles, pero ellos enfrentan las mismas presiones que todos los seres mortales. Puede ser que literalmente no suframos de "twisties" que nos impidan saber cómo salir de un complejo salto atlético, pero todos podemos identificarnos con el terror de sentirnos desorientados y no saber en dónde vamos a aterrizar.

"Esto se aplica a muchas cosas", afirmó Miriam Ament, fundadora y directora de "No Shame on U", una organización con base en Chicago dedicada a eliminar el estigma asociado con las condiciones de salud mental y despertar consciencia respecto a los desafíos de salud mental. En una charla con Aishlatino.com, ella aseguró que no sólo los atletas de elite pueden sufrir esto, sino que todos enfrentamos momentos en los que de repente nos sentimos inseguros.

Ament aplaude la decisión de Simone Biles de retirarse de la competencia antes que arriesgarse a sufrir una lesión. "Si no damos prioridad a nuestra salud mental, entonces puede ocurrir algo realmente malo". Con suerte, el ejemplo de Biles inspirará a otros a no temer pedir ayuda cuando tengan dificultades de salud mental. "Tenemos que entender que esto puede ocurrirle a cualquiera".

También la trabajadora social Becky Salasche está de acuerdo. Al hablar con Aishlatino.com, Salasche señaló que "es mucho lo que podemos aprender del hecho de que Simone Biles haya dado un paso adelante y se haya atrevido a afirmar que debe dar prioridad a su salud mental. Nadie es inmune… Sus actos al dar prioridad a su salud mental deben inspirarnos a todos".

Ser un GOAT – Greatest of All Time (el mejor de todos los tiempos), un término que le fue aplicado a Biles, tiene su costo. Poco antes de que comenzaran los Juegos Olímpicos, Biles publicó en las redes sociales: "A veces, realmente siento que llevo sobre mis hombros el peso del mundo. Trato de olvidarlo y doy la apariencia de que la presión no me afecta, pero… a veces es difícil. ¡Ja ja ja!".

Nuestra insistencia en designarla a ella y a otras figuras de la cultura popular como "los mejores" puede ser dañino para los objetos de nuestra adoración y nos lleva a decepcionarnos cuando ellos no cumplen con nuestras expectativas. "Tenemos que recordar que son humanos y que al igual que nosotros, tienen malos momentos", afirma Miriam Ament.

La decisión respecto a cuándo se debe dar un paso atrás y cuándo hay que seguir empujando es intensamente personal. A veces trabajar por un objetivo difícil puede ser sumamente reconfortante. Sin embargo, Simone Biles nos recuerda que también es crucial dar un paso atrás y dar prioridad a nuestra seguridad y bienestar, y asegurarnos de no tener expectativas irrazonables respecto a otras personas, ni estándares que puedan ser dañinos.

Becky Salsche quiere que todos entiendan que pueden y deben pedir ayuda cuando sienten que la necesitan. "Habla con aquellas personas con quienes te sientas más cómodo". Puede ser la familia, amigos, compañeros de trabajo o de estudios. Las organizaciones comunitarias de salud mental pueden brindar un apoyo crucial y aconsejar a las personas que experimentan estrés o una crisis. "Siempre que hablo con alguien sobre el estrés agudo, le digo que si uno no sabe a dónde ir debe llamar de inmediato al servicio de emergencias".

Simone Biles nos ha enseñado una importante lección respecto a lo que significa ser un verdadero campeón: necesitamos dar prioridad a nuestra salud mental. Todos podemos sufrir a veces de "twisties", sentirnos a la deriva, confundidos e inseguros respecto a cómo vamos a aterrizar. No es ninguna vergüenza acudir a profesionales de salud mental, aplicar mecanismos que nos ayuden o tomar las medidas necesarias para reducir el estrés en nuestra vida. "Es importante prestar atención a lo que tu cuerpo y tu mente te dicen", agrega Miriam Ament. "Está bien no estar bien y buscar ayuda".