Esta idea puede cambiar tu vida:

Lo que esperas recibir de los demás es lo que necesitas cultivar en ti mismo.

Espera un segundo. Deja que esta idea penetre.

Esto es esencial para cualquier individuo, en especial para los hombres.

En vez de esperar recibir admiración, respeto y aprobación, imagina cómo te sentirías si cultivaras esos sentimientos en tu interior.

Cuando calmas tu propia sensación de vacío, comienzas a operar en otro nivel.

Pregúntate a ti mismo: ¿Qué es lo que realmente espero recibir? ¿Cuál es la raíz del dolor o lo que me falta en la vida?

Los hombres a menudo entran en una relación como un medio para recibir algo; para llenar un vacío o curar una herida emocional: para rectificar un trauma del pasado.

Pero una relación sana necesita dos personas que se unen para construir algo nuevo llamado "relación". Una relación no sana involucra a dos personas quebradas que se unen para satisfacer mutuamente los vacíos del otro; para corregir lo que está roto, para salvarse.

Eso no es una relación. Es un enredo.

Ella no puede solucionar tus problemas. Tu sensación personal de realización, integridad y dignidad dependen sólo de ti.

En vez de dar como resultado un desborde de entrega mutua, un enredo provoca que uno cargue sobre los hombros de su cónyuge la responsabilidad por su propia salud mental, por su salud emocional y por su felicidad. Lleva a que ella sea responsable de tu insaciable sed emocional.

Esto siempre falla. Ella no puede solucionar tus problemas.

Tu sensación personal de realización, integridad y dignidad dependen sólo de ti.

Lo que esperas recibir de los demás es exactamente lo que debes cultivar en tu interior. De esta manera te vuelves menos necesitado y dependiente de la relación. Te vuelves una persona más plena. Te sientes menos dependiente. En definitiva, te vuelves más admirable y respetable ante quienes te rodean, en especial ante tu cónyuge. Y te sentirás mucho mejor y más seguro de ti mismo.

Para trabajar:

Escribe los pensamientos que surgen al responder a estas preguntas:

  • ¿Qué es lo que espero recibir de los demás?

  • ¿Qué es lo que esperas recibir de tu cónyuge?

  • ¿Cómo sería tu vida si cultivaras esto por ti mismo?

  • ¿Cómo puedes sentirte pleno y cultivar esto por ti mismo?