Autor del libro "Propósito" – El Eje central de una vida apasionante


El desafío del día a día

Quizás el desafío más grande al que uno se enfrenta en la vida no está relacionado precisamente con algún evento catastrófico demasiado radical. Más bien, con la forma en que lidiamos con los pequeños desafíos del día a día. Me refiero a la capacidad de uno para mantener la cordura, la serenidad y hasta el buen ánimo mientras avanza por la ruta de la vida. El día a día muestra quiénes somos realmente. Los momentos de dificultad, muestran lo que podemos llegar a ser, muestran nuestra verdadera grandeza. Ahora bien, ¿cómo tomar conciencia del éxito personal en el día a día? ¿Es posible medir el éxito?

A continuación quiero compartir cuatro principios fundamentales acerca de este fascinante tema:

1. Define el éxito

Cuando se habla de éxito, en realidad, se está tratando un asunto importantísimo, pero que muchas veces no se define correctamente. ¿Qué es el éxito? ¿Acaso es simplemente el cumplimiento de una (o varias) metas específicas? ¿Es acaso una actitud que lo caracteriza a uno? El término "éxito" proviene del latín exĭtus, que significa "salida", de ahí que el éxito se relaciona con el resultado final y satisfactorio de una tarea, como dice una de las definiciones de la Real Academia Española sobre éxito: "El resultado feliz de un negocio o una actividad".

2. El único "hombre exitoso"

El patriarca Yosef es el único personaje de la historia judía, a quien la Torá llama "hombre exitoso" (Bereshit 24 y 39). Esto llama mucho la atención. ¿Por qué sólo Yosef? ¿Qué hay de Abraham, Itzjak, Yaacov o quizás el Rey David!? ¿No son ellos hombres exitosos? Aparentemente en Yosef hay una cualidad especial que lo diferenció de los demás patriarcas.

Llama también la atención que Yosef recibe el título tan prestigioso de "hombre exitoso" en dos ocasiones: la primera, cuando sirve como esclavo al ministro Potifar, y las segunda, cuando estuvo encerrado en los calabozos de Egipto. ¿Por qué justo en esas situaciones se le llama a Yosef "exitoso"? ¡Justamente cuando fue denigrado a los niveles de esclavo o prisionero, se le llama exitoso! ¿Por qué? Si posteriormente ocupó el cargo de mayor influencia política y poder económico como virrey del Imperio Egipcio, ¿no sería más lógico que allí ser le otorgara titulo de "exitoso"? ¡Aparentemente sí!, entonces cabe preguntar: ¿Qué nos está revelando la Torá con todo esto?

3. Eres exitoso gracias a la dificultad

Nuestros sabios enseñan que el éxito de Yosef se debió a su actitud. Su actitud en esos momentos de oscuridad e incertidumbre era positiva y sobre todo optimista: el nombre de Dios estaba siempre en su boca (Rashi). Es decir, Yosef agradecía, rezaba y alababa a Dios, pese al difícil panorama. El éxito de Yosef no fue a pesar de su situación, sino gracias a ella. El haber sido prisionero y esclavo propició el terreno para que Yosef pudiera actuar de forma extraordinaria y así superar lo ordinario y predecible. Pongámonos en su lugar, desde muy joven fue el centro de un álgido conflicto familiar, fue señalado por sus propios hermanos, quienes casi lo matan, y acabó vendido ruinmente como esclavo. Tenía todas las razones del mundo para guardar rencor, sin embargo, deicidio elevarse por encima de esas emociones toxicas. En la casa de Potifar, sirvió diligente, trabajó con ahínco y fue minucioso, hasta el punto de ganarse la confianza absoluta de su amo. Luego, tras una falsa acusación de su patrona, acabó encarcelado. Y podemos imaginar que un calabozo de Egipto no era nada acogedor. ¿Qué hizo allí Yosef? ¿Se frustró, acaso, o se lamentó de su pésima suerte? ¡Todo lo contrario! Mantuvo su actitud positiva, llenó su día de alabanzas al Creador y se esforzó en aportar el máximo valor posible con sus acciones. Esa actitud extraordinaria, lo hizo merecer la confianza de sus carceleros y su liberación. Su actitud positiva, su optimismo irracional y su confianza plena en la benevolencia de Dios le permitieron sacar lo mejor de sí mismo. Ese fue Yosef, un grande para la historia, un digno portador del título "hombre exitoso".

4. Aprecia el poder de tus rituales

El Sefer Hajinuj (mitzvá 16) menciona uno de los pilares más importantes del desarrollo personal y el servicio a Dios. "El hombre acaba actuando según sus rituales". Significa, que uno moldea su carácter, según las pequeñas acciones que realiza diariamente. Muy por encima de cualquier condición social o genética. El hombre acaba siendo un producto de sus acciones, éstas moldean su personalidad y su corazón. Similarmente el Mesilat Yesharim (cap. 7) plantea que cada persona tiene el poder de activar la energía interna que lo mantiene sano y entusiasta, pues la emoción interna, se genera gracias al movimiento externo de las acciones.

Empieza ahora

Resulta que el éxito no es un evento casual, sino el resultado de un optimismo irracional y pequeños rituales positivos. Cada uno debe definir bien su concepto de éxito y ser capaz de ameritar de alcanzarlo.

Querido lector, ¿estás dispuesto a ser un hombre exitoso gracias tus rituales? ¿qué pensamientos, palabras y acciones te ayudarán? ¡Llévalos a cabo! Estoy seguro de que verás cambios extraordinarios ¡Éxito!


Dedicado por Alan (Moshé) Azulay para el crecimiento espiritual y personal de su querida esposa Pola bat Rajel. En memoria de Esther bat Sarah z"l.