Habiendo dejado la fiesta de Purim atrás y con Pesaj a pocas semanas de comenzar, muchos hogares judíos están enfocados en la limpieza, los preparativos y todo lo que conlleva la próxima festividad. Mientras nos sumergimos en estas rutinas, no perdamos de vista las oportunidades especiales que esta época del año tiene para ofrecer.

El tema principal de Pesaj es la libertad. Para que el pueblo judío pudiera comenzar con su existencia colectiva hacía falta libertad. Por lo tanto, durante este tiempo es imperativo que nos enfoquemos en las libertades de nuestra vida (o en la falta de ellas) para conectarnos con nuestro interior y elevarnos un escalón.

¿Cómo hacemos esto en la práctica? ¿Cómo avanzamos hacia la libertad personal?

30 días para una vida nueva

De acuerdo a la sabiduría judía, uno puede romper un viejo hábito y formar uno nuevo haciendo un cambio durante 30 días consecutivos. Si un individuo se compromete a hacer algo diferente y lo cumple todos los días durante un período de 30 días, entonces él se habrá liberado de la influencia del pasado y habrá establecido un camino real hacia un nuevo futuro.

La libertad no es sólo hacer lo que uno desea, ni evitar que algo se interponga en mi camino. Eso es vivir como un animal indómito. Después de setenta años de vivir de esa manera, ¿qué fortaleza de carácter habré exhibido en el mundo? ¿En qué momento asumí responsabilidad y me esforcé? ¿Dónde salió a relucir mi “yo” interno? La identidad verdadera ha sido esclavizada por los deseos más bajos.

Por otro lado, nuestros sabios enseñan: “¿Quién es fuerte? Aquel que conquista sus inclinaciones” (Pirkei Avot 4:1). La libertad verdadera viene de elevarse por sobre uno mismo, eligiendo vivir de acuerdo a lo que dicta tu alma. Fortalecer tu carácter y elegir hacer el bien es la forma más real de libertad.

Pronto comienza el mes hebreo de Nisán, el cual es conocido por la fiesta de la libertad, la festividad de Pesaj. Aprovechemos la oportunidad de este tiempo comprometiéndonos a mejorar en un aspecto personal durante este mes, ya sea liberándonos de un rasgo negativo o adoptando un hábito positivo. Puede ser por ejemplo dejar de fumar, dejar de comer comida chatarra, no reprogramar el reloj despertador varias veces, hablarle calmadamente a la gente, hacer gimnasia o designar un tiempo para el desarrollo espiritual; la idea es dar un paso consciente para tomar el control de nuestras vidas y llegar a ser la persona que queremos ser.

Si podemos enfocarnos en una sola cosa y respetar el compromiso durante los próximos 30 días, entonces de acá a un mes seremos personas diferentes.