El judaísmo es una forma de vida construida en base a tomar responsabilidad y cumplir obligaciones. Quizás el mandato personal más crucial del judaísmo es tomar completa responsabilidad por nuestra vida. Como dijo famosamente Hilel, “Si no estoy para mí, ¿Quién lo estará?”. He aquí hay una lista de las 10 responsabilidades más fundamentales de un ser humano.

1. Ten claro por qué estás viviendo

Quizás la mayor responsabilidad de un ser humano es clarificar por qué uno está viviendo. Cada persona de negocios exitosa vive con una constante conciencia de cuáles son sus objetivos. Sería inconcebible preguntarle a una persona de negocios qué producto está vendiendo y recibir una respuesta como “Mmm, no estoy seguro. Parece cambiar cada semana”. Es lo mismo en términos de manejar el "negocio" de nuestras vidas personales. Para maximizar nuestra inversión en vivir, tenemos que vivir con claridad de cuál es nuestra meta y tenerla en mente constantemente a lo largo del día, igual que una persona de negocios.

Pregunta personal: ¿Para qué estás viviendo?

2. Conócete a ti mismo

Conocerte a ti mismo requiere ser honesto contigo mismo y tomar completa responsabilidad por tus fortalezas y debilidades, fallas de carácter, miedos y sueños. Un camino útil hacia el autoconocimiento es reconocer y explorar tus sentimientos. Entender por qué te sientes de determinada manera en cierta situación revelará mucha información sobre cómo funcionas. Alguien que no está en contacto con cómo se siente es como un controlador de tráfico aéreo que no mira el radar en su pantalla, la distracción en ambos casos lleva inevitablemente a horribles accidentes.

Pregunta personal: ¿Cuál es tu mayor miedo? ¿Por qué?

3. Toma responsabilidad por tus problemas emocionales

La vida es dura. El dolor de vivir a menudo nos deja con heridas emocionales que, al igual que las heridas físicas, no se curan por sí solas. Ellas necesitan ser identificadas y atendidas. Lo que sentimos puede sanar. Huir de nuestras luchas emocionales solamente terminará en mayor dolor y daño.

Pregunta: ¿Qué problema doloroso has estado evitando enfrentar?

4. Ámate a ti mismo

El amor propio es sentir confianza y empoderamiento. El opuesto de amor propio es odiarse a uno mismo. Los que se odian no tienen vida porque viven en un estado de vergüenza, inseguridad e impotencia. Sin importar cuánto sufras por problemas de autoestima, estás obligado a encontrar una forma de amarte. Las personas que se quieren a sí mismas son más exitosas en todas las áreas de la vida. Dios puso en cada uno de nosotros un alma santa, llena de bondad y potencial de crecimiento. Accede a tus poderes latentes.

Pregunta personal: Describe tres virtudes que tienes.

5. Identifica y haz tu contribución única al mundo

Una vez que una persona ha identificado su meta en la vida, entonces es necesario identificar la forma creativa única en que la expresará en este mundo. Cada persona tiene un potencial creativo único y por lo tanto una contribución única que hacer al mundo. Cuando una persona no cree que tiene un propósito, entonces no tiene futuro. Cuando una persona no tiene futuro, pierde el presente también. Esto es porque la alegría de uno en el presente depende en gran medida de ser capaz de concebir un futuro.

Pregunta personal: ¿Qué actividad te hace sentir completamente vivo?

6. Piensa por ti mismo

Hay dos tendencias en la vida. Una es moverse hacia la independencia pensando por ti mismo. La otra es seguir a las masas, cediendo ante la presión social y dejando que otros piensen por ti. Pensar por ti mismo significa aclarar y acoger los valores, prioridad y metas de uno. Cuando haces esto, vives la vida bajo tus términos, no los de otro.

Pregunta personal: ¿Cómo piensas que estás siendo arrastrado por la presión social para hacer cosas en las que no crees realmente?

7. Aprende y crece

La meta de la vida es crecer constantemente para convertirte en la mejor versión de ti mismo. Cada uno de nosotros tiene tanto potencial. Para desarrollar nuestro vasto potencial, necesitamos estar constantemente aprendiendo, buscando verdad y sabiduría. Es por esto que el mandamiento más importante en el judaísmo es estudiar Torá. Para aprovechar nuestro gran potencial, necesitamos claridad. Uno de los placeres más grandes de la vida es adquirir conocimiento y hacer cambios que transformen nuestras vidas. ¿Cómo puede uno perder tiempo cuando hay tanto potencial que materializar?

Pregunta personal: ¿Cómo puedo usar mejor mi tiempo para aprender y crecer?

8. Sé feliz, sé agradecido

La vida es hermosa. Una persona feliz es aquella que está contenta con su porción. Y la verdad es que todas nuestras porciones son ricas. La obligación de ser feliz es mencionada en realidad en el último de los Diez mandamientos. “No codiciarás o desearás lo que otros tienen”. Para no codiciar o estar celoso, uno tiene que estar contento, es decir: contento con su porción. Un gran obstáculo para sentirse realmente feliz es nuestra tendencia de jugar el juego de “cuando/entonces”. "Cuando pueda conducir, entonces seré feliz". "Cuando me case, entonces seré feliz", etc., etc. La fuente mayor de felicidad es lo que yo llamo “sentir la alegría de la existencia”. Si puedes imaginarte mirando a tu alrededor por última vez, diciéndole adiós al mundo, comenzarás a entender qué significa realmente la "alegría de la existencia". ¿Seguiremos quejándonos hasta que lleguemos a la tumba?

Pregunta personal: ¿Qué cosa puedes hacer cada día para acceder a la alegría de la existencia?

9. Sé alguien que da, no alguien que toma

Dar es definido como escoger conscientemente darle a otros placer y no causarles dolor. Ciertamente hay pocos placeres mayores que dar. Dar es una experiencia trascendente mientras que tomar es egocéntrico. Dar o no dar es la elección final de un ser humano. El mejor lugar para evaluarnos es nuestra familia. ¿Mi familia me ve como alguien que da o alguien que toma?

Pregunta personal: ¿De qué formas le causas dolor a otros? ¿Cómo puedes dar más placer a las personas más importantes en tu vida?

10. Sé parte de algo más grande que tú

Los seres humanos necesitan unirse a otros para lograr algo grande. Una forma de hacer esto es encontrar una causa. El judaísmo dice que tenemos la responsabilidad de construir y cuidar el mundo. Los rabinos dicen, “Cada día la persona debiera decir, el mundo fue creado para mí”. El mundo es mío, no para usarlo o abusarlo, sino para tomar responsabilidad por él. También dicen, “No depende de ti terminar la tarea, pero al menos debes intentarlo”.

La máxima expresión de ser "parte de algo más grande que tú" es ser socio con Dios en construir el mundo. No hay nada más trascendente que tener una relación personal con Dios.

Pregunta: ¿Cuál es tu causa?