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Cuando no se alcanza una meta ¿qué hacer?

En la primera parte de este articulo hablamos sobre la responsabilidad que uno tiene de intentar hacer lo que puede para lograr sus buenos deseos.

Ahora, es importante aclarar y definir los conceptos, ¿Qué significa "intentar" (hishtadlut)? Dice Rambam que la palabra hishtadlut aparece en la traducción de Onkelos en el libro de Bereshit. Allí, se relata un hecho fascinante. Un hombre lucha contra un ángel, su lucha dura toda la noche, hasta el amanecer. Y lo curioso es que —contra todo pronóstico lógico— el hombre vence al ángel en esa lucha, hasta el punto de que éste último se ve obligado a rogarle al hombre que lo libere.

Sin entrar en más detalles de ese episodio, los invito a observar la palabra usada para definir esta lucha, es la palabra vayehavek, lo cual significa "luchar", pero también alude al polvo (avak) que lógicamente se levanta cuando dos personas luchan físicamente. Onkelos traduce la palabra "lucha" (vayehavek) como "intentó" (vaeshtadal). Esto nos revela un nuevo significado del concepto de "intentar". No es simplemente hacer lo mínimo para cumplir con la obligación de aparecer, sino intentar con tu máxima fuerza, como si tu vida dependiera de ello, como si lucharas contra un ángel. Cuando uno no está dispuesto a rendirse, lucha con todas sus fuerzas y ni se percata de la cantidad de polvo que levantan.

Intentar hasta lograrlo

Nuestros sabios nos enseñan que una persona debe "intentarlo" hasta que su lucha vehemente levante el polvo, como la lucha de un soldado que lucha por su vida. Eso se llama "intentar". ¿Y si fallamos? ¡Lo volvemos a intentar! (como dijo Netanyahu tras el fracaso de la misión de Bereshit a la luna).

En realidad, este comportamiento se puede evidenciar en todos nosotros. Cuando somos niños, debemos aprender a caminar. ¿Algún niño se rinde al aprender a caminar? Aparentemente no, pues vemos como la inmensa mayoría de las personas lo logran y dominan esa destreza por el resto de sus vidas. Pero ¿Cuántos intentos fallidos tuvo que pasar el niño? ¿Cuántas caídas sufre? Bastantes, sin duda, y, sin embargo, no se da por vencido, no dice nunca "bueno, yo lo intenté, será que esto de caminar no es para mí" ¡No! él sigue adelante, porque nadie le ha dicho que no puede, nadie le ha permitido ser indulgente consigo mismo, nadie le ha puesto ninguna barrera a su capacidad, más bien, el ejemplo de todas las personas que ve a su alrededor (y que caminan con normalidad) le da ánimos y confianza en que él, tarde o temprano, lo logrará. Solo debe estar dispuesto a "intentarlo otra vez".

Intentar es un compromiso y no una excusa

No cabe duda de que si definimos "intentar" como un compromiso a lograr algo, pese a los obstáculos que aparezcan en el camino. Una persona con una elevada inteligencia emocional debe generar una actitud de "intentar hasta lograrlo". Eso crea un matiz de compromiso y de motivación al logro, sin dejar que "intentar" sea una excusa, sino como una responsabilidad.

Querido lector, te invito a que te plantees luchar en alguna área de tu vida, hasta el punto de lograr lo que realmente quieres. En mi libro, "Propósito" – El eje central de una vida apasionante, te presento una metodología práctica para definir tu propósito vida y asociarlo a todas las áreas de tu vida. Piensa, ¿existe algún asunto de tus relaciones, tus finanzas, tu formación que realmente quieres mejorar, pero que renunciaste sin saber por qué? Si supieras que tras otro intento más lograrías ese mejor nivel para tu vida ¿lo intentarías? ¡Seguro que sí! Entonces, ¿qué esperas? ¡Adelante! Lucha y levanta el polvo, al final lograrás lo que te propongas.


Dedicado en memoria de Abraham ben Esther, Sarah bat Simja y Esther bat Sara z”l. En memoria de David ben Messod, Esther bat Sarah, Salomón ben Rajel y Mercedes bat Messoda z"l.