Nota del editor: Lamentablemente, Henny Majlis falleció el pasado viernes 16 de octubre de 2015, después de batallar contra el cáncer. Ella tenía 58 años.

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Un Shabat, un joven estudiante estadounidense de la Universidad Hebrea estaba entre los 100 invitados que llenaban el modesto departamento en Jerusalem del Rav Mordejai y de Henny Majlis. Este estudiante, con un aro en la nariz y un aro en la ceja, estaba determinado a debilitar cada palabra de Torá que el Rav Majlis intentara compartir con sus invitados. Cada vez que el Rav Majlis hablaba, el estudiante gritaba, "¡Eso es estúpido!", o "¡Eso es arcaico!", o se reía en voz alta.

La aparentemente infinita paciencia del Rav Majlis casi cedió. Se sentó y le dijo a su esposa, "Hasta aquí llegué, él es demasiado ofensivo".

Henny le dio ánimo a su esposo. "Ignora lo que dice. No le hables a él; háblale a su neshamá [alma]".

"¿Por qué tienes esa cosa tonta en tu nariz?". El estudiante replicó, "¿Por qué tienes esa cosa tonta sobre tu cabeza?".

Mordejai de alguna forma continuó. Al final de la cena, el insoportable estudiante se fue. Mientras salía por la puerta, Moshé de siete años, uno de los trece hijos de la familia Majlis, le preguntó, "¿Por qué tienes esa cosa tonta en tu nariz?".

El estudiante replicó, "¿Por qué tienes esa cosa tonta sobre tu cabeza?".

Moshé respondió: "Porque siempre tengo que saber que hay algo sobre mí que es más alto y mejor que yo. ¿Y tú por qué tienes esa cosa tonta en tu nariz?".

El estudiante volvió a su habitación y escribió en su diario de vida: "Tan sólo imaginen esto: ese pequeño niño sabe porqué utiliza una kipá, sin embargo yo, no tengo idea de por qué utilizo un aro en la nariz".

Tres días después él regresó al departamento de la familia Majlis, y anunció, "Quiero aprender más sobre lo que significa ser judío. Y quiero aprender como ponerme Tefilín".

La luz y la calidez

Por más de dos décadas, Rav Mordejai y Henny Majlis han abierto su casa a una increíble variedad de invitados en Shabat. Cada semana entre 60-100 invitados llegan para la cena del viernes por la noche, y un número similar para el almuerzo de Shabat. ¿Quién viene? Viajeros, estudiantes de Ieshivá, estudiantes universitarios, indigentes, personas enfermas mentales, señoras de Hadassah, turistas, almas perdidas, visitantes de las Federaciones Judías de Norteamérica, nuevos inmigrantes, borrachos, viudas, huérfanos, voluntarios de Sar El, participantes de Taglit y buscadores de la verdad.

Mientras que la mayoría de sus invitados provienen de países de habla inglesa, la familia Majlis ha tenido invitados de todos los continentes, y de países tan lejanos como Japón, China y Filipinas.

Algunas personas vienen hambrientas por comida; las grandes cantidades de gefilte fish casero, sopa de pollo, pollo con salsa de barbacoa, al menos tres tipos de kugel, una selección de ensaladas, alternativas vegetarianas, y cuatro tipos de torta. Por supuesto, los indigentes pueden recibir comida en comedores de beneficencia, pero ¿qué es Shabat sin canciones de Shabat y palabras de Torá, las que Rav Majlis provee tan efusivamente, así como su esposa cocina?

Algunas personas vienen hambrientas de amor y calidez. Dos jóvenes mujeres huérfanas de unos veinte años, tienen un departamento y buenos empleos, pero en Shabat extrañan la atmósfera familiar que tuvieron una vez. Una refinada viuda de 67 años comía sola cada Shabat durante cinco años después de que falleció su esposo; su personalidad independiente disuadía a sus amigos de invitarla. Ahora las tres disfrutan de la palpable calidez de la mesa de la familia Majlis.

Algunas personas vienen por la inspiración espiritual y la aceptación incondicional que el Rav Majlis proporciona. Invitados religiosos y seculares se sientan unos al lado de otros, la mayoría usan kipot, algunos optan por no usar. La mayoría de las personas dicen las bendiciones apropiadas, a menudo por primera vez; algunos optan por no hacerlo. Todos son animados a decir unas palabras, de introducción, de sabiduría o de reflexión personal. Todos son recibidos cariñosamente.

También unos cuantos gentiles, curiosos de experimentar un Shabat judío, se las arreglan para encontrar su camino hacia la casa de la familia Majlis en Shabat.

"Esta es la primera vez que estoy en una verdadera casa judía. No tenia idea cuán hermoso es el judaísmo".

Una vez un grupo de diez mormones vinieron para Shabat. Cuando fue su turno de hablar, cada uno se levantó y agradeció cortésmente a la familia Majlis por su hospitalidad. Cuando el último mormón una mujer joven se levantó para hablar, rompió en llanto. Finalmente logró componerse y declaró: "Yo soy judía. Mis dos padres son judíos. Esta es la primera vez que estoy en una verdadera casa judía. No tenia idea cuán hermoso es el judaísmo".

Una vez un hombre de Estados Unidos de unos veinte años participó de todas las comidas en la casa de la familia Majlis. Al final de Shabat, se acercó al Rav Majlis y admitió que estaba confundido. Aunque su madre había nacido judía, ella lo había criado a él completamente secular. De hecho, se había convertido al cristianismo y había venido a Israel con un grupo evangélico para convencer a los judíos. Pero lo que había visto en Shabat reveló que, contrario a lo que él había pensado, el judaísmo era una religión vibrante y profunda, llena de amor y compasión.

Luego de una larga conversación, él y Rav Majlis acordaron que el hombre regresaría a almorzar al día siguiente con su grupo evangélico, y el Rav Majlis entraría en un debate con el líder del grupo, quien tenía un Magíster en teología. Si los argumentos del Rav Majlis imperaban, decidió el joven, el entraría a una Ieshivá a estudiar judaísmo; si el líder del grupo ganaba el debate, el continuaría sus actividades de misionero.

Aparentemente el Rav Majlis ganó, porque el misionero se registró en una Ieshivá. Sin embargo, la historia no termina ahí. Varias semanas después la madre del tipo llegó a Israel. Irrumpió en la casa de la familia Majlis y los acusó de secuestrar a su hijo para meterlo en un culto. ¡Él le había escrito que no comería en su casa a menos que ella hiciera su cocina casher!

Mordejai la calmó y negoció un trato entre ella y los directivos de la Ieshivá de su hijo. Su hijo regresaría a Estados Unidos a estudiar en una Ieshivá cerca de casa, con la condición de que ella hiciera su cocina casher.

Varios años después, mientras iba a una clase de Torá en Nueva York, Henny se encontró con el joven, ahora con barba. Él le dijo que estaba casado, con dos hijos, y que su madre también se había convertido en una judía observante.

A veces Henny se sorprende del impacto que produce su casa. Un Rosh HaShaná, ellos tenían solamente 30 invitados, incluyendo una pareja joven que había venido a Israel para su luna de miel. La novia era una judía reformista de Estados Unidos y el novio era un gentil alemán. La pareja habló muy poco, y parecían "bastante fríos". Dos años más tarde, la familia Majlis recibió una carta que comenzaba, "Ustedes probablemente no nos recuerdan…" (Dado que había tan pocos invitados ese Rosh HaShaná, Henny los recordaba bien). La mujer continuó escribiendo: "Cuando nos fuimos de su casa, dijimos, "Este es el tipo de hogar que queremos tener la luz, la calidez y los niños. Nunca me había dado cuenta de que había algo más en ser judío de lo que viví cuando era niña. Comenzamos a estudiar Torá. Luego comenzamos a cuidar Shabat, después cashrut, luego yo empecé a ir a la mikve. Solamente queremos que sepan que la próxima semana mi esposo va a realizar una conversión ortodoxa".

Concretizando sus ideales

Mordejai y Henny nacieron y se criaron en Brooklyn. Los padres de ambos fueron rabinos ortodoxos. Mordejai nació en 1952, tiene ordenación rabínica, un título en Historia Judía y está a punto de terminar su Doctorado en Talmud de la Universidad de Bar-Ilan.

Henny nació en 1958, tiene un título en educación junto con un título para enseñar hebreo de YU y estudió nutrición en la Universidad de Brooklyn. Ella solía enseñar materias judías a adultos. Desde el nacimiento de su sexto hijo, ella es una madre y dueña de casa a tiempo completo.

La pareja se conoció en 1979 en Nueva York. Poco después de que comenzaron a salir resultó que, como dice Henny, "Ambos queríamos compartir el amor, la alegría y la belleza del judaísmo; queríamos compartir Shabat con todos".

La joven pareja no perdió tiempo para concretizar sus ideales. Durante los primeros tres meses después de su boda, ellos arrendaron un departamento de dos dormitorios en Brooklyn, para tener una habitación para recibir indigentes. El primer Shabat en su departamento, Mordejai trajo una pareja mentalmente enferma para dormir y comer con ellos durante Shabat. Esta pareja se convirtió en invitados regulares durante todo el periodo que los recién casados estuvieron en Brooklyn. Tres meses más tarde, Mordejai y Henny concretaron otro preciado ideal. Se mudaron a la ciudad de Jerusalem.

Dentro de un año, la escena de Shabat comenzó. Mordejai rezaba el servicio matutino de Shabat en el Kotel. Caminando a través del shuk árabe en su camino de regreso a casa, Mordejai de 27 años se encontró una señora judía de mediana edad, una turista estadounidense. Él la invitó a casa para el almuerzo de Shabat. "Me encantaría", respondió ella, "pero estoy aquí con algunas amigas".

Cuando Mordejai cruzó la puerta de su casa, tenía a 40 mujeres de Hadassa detrás de él.

"Tráelas", ofreció Mordejai cálidamente. "Hay suficiente comida para todos".

Cuando Mordejai cruzó la puerta de su casa, tenía a 40 mujeres de Hadassah detrás de él. Henny amablemente cortó el gefilte fish en porciones muy delgadas. Impresionadas por la calidez y hospitalidad de Henny de 22 años, la mujer de mediana edad continuaba diciéndole, "Me recuerdas a mi abuela".

Otro Shabat, Mordejai y Henny estaban caminando a casa desde el Kotel. En el shuk, se encontraron a un doctor holandés que estaba en Israel para una convención. Lo invitaron a casa para el almuerzo de Shabat. Después de que Mordejai hizo Kidush, él pasó los pequeños vasos de jugo de uva para sus invitados. Las manos del doctor holandés estaban temblando tanto que no podía sostener su vaso. Finalmente, con voz quebrada, él declaró: "Esta es mi primera experiencia judía. Mis dos padres son judíos sobrevivientes del Holocausto. Ellos no dejaron que nada de judaísmo entrara en nuestra casa. Incluso cuando nació mi hijo, ellos insistieron en que no lo circuncidáramos. Cuando regrese a Holanda, voy a empezar a estudiar sobre mis raíces judías".

Dentro de dos o tres años de su matrimonio, la familia Majlis estaba recibiendo 20-30 invitados para cada comida de Shabat. De ahí, simplemente creció. "Compramos otra mesa y la llenamos. Seguimos constantemente agregando mesas".

Noventa personas caben estrechamente en el salón forrado de libros de la familia Majlis. Los dos sillones y la alfombra oriental de imitación, los únicos muebles en la habitación durante la semana, son sacados para Shabat. El desborde de invitados se sienta en el patio con techo de vidrio. Cuando los invitados superan incluso el patio como a menudo ocurre, dependiendo de la temporada se sientan en la pequeña cocina o en mesas ubicadas afuera de la puerta principal del departamento con jardín. El sueño de Henny es tener el dinero suficiente para expandir el salón, para que todos puedan sentarse juntos cómodamente.

Zapatos en el parabrisas

La hospitalidad de la familia Majlis no se reserva sólo para Shabat. Son raros los días en que personas necesitadas no están durmiendo en las camas extras de la familia Majlis, o en sus dos sillones, o en la alfombra del salón. Cada noche uno, dos o tres hombres, demasiado borrachos o locos para querer dormir dentro de la casa, duermen en la camioneta de los Majlis. Cuando Mordejai se va a trabajar por la mañana, puede saber cuántos invitados tuvo en su camioneta por la cantidad de pares de zapatos que ve en el parabrisas delantero.

Una vez un inmigrante ruso borracho de unos cincuenta años vino para la cena de Shabat. Cuando todos los demás se habían ido, la familia Majlis descubrió a este hombre dormido en el suelo. Se despertó, vomitó, y fue invitado a dormir en el sillón. Se quedó por unos cuantos meses, tiempo durante el cual dejó el alcohol por completo. Cuando empezó a sentir síntomas de abstinencia, Henny, alarmada, llamó a especialistas para asegurarse de que todo estuviera bien. Eventualmente, le encontraron un trabajo y un departamento.

La ingenua aceptación de Mordejai y Henny los convierte en un imán para las personas con problemas. Un día, un hombre estadounidense, despeinado y angustiado emocionalmente, vino a su casa. Les dijo que no tenía dinero, que no tenía un lugar para vivir, y que no tenía comida. Así que, como siempre, lo invitaron a quedarse con ellos. Entonces les contó una historia difícil de creer. Él afirmaba ser un abogado prominente, graduado de una prestigiosa escuela de leyes, y que estaba siendo perseguido en los Estados Unidos por ciertas personas que tenían quejas contra él relacionadas con su práctica. Él dijo que había escapado a Israel unos días antes con nada más que la camisa que llevaba en sus hombros, pero que tenía una gran casa en Nueva Jersey llena con sus valiosas pertenencias.

Ya que el hombre estaba destrozado emocionalmente, cualquier otra persona hubiera descartado sus aseveraciones como desvaríos. Henny y Mordejai le otorgaron el beneficio de la duda. Le pidieron a amigos en Estados Unidos que confirmaran su historia.

Resultó ser todo cierto, incluyendo la casa en Nueva Jersey. Estos amigos, con permiso legal, arreglaron en unos cuantos meses la venta de la casa, empacaron todo su contenido y lo enviaron a Israel. Hoy en día él es un exitoso abogado en Israel. Está felizmente casado y es dueño de un gran departamento en Jerusalem.

A menudo durante la semana, personas aparecen en la casa de la familia Majlis y preguntan si pueden tomar alimentos básicos de los estantes de la cocina. La respuesta es siempre "sí". Una fortuna de atún y alimentos en lata desparece de esta forma.

Además de los 13 hijos de la familia Majlis, Mordejai y Henny tienen progenie espiritual: parejas que se han encontrado en la casa de los Majlis o personas que han sido inspiradas para convertirse en observantes por el ejemplo de los Majlis. Cuando estas personas no tienen dinero para pagar la renta o comprar comida ¿a quién recurren? A sus padres espirituales, el Rav Majlis y su esposa, ¡por supuesto!

¿Quién paga?

Las masivas cenas de Shabat le cuestan a la familia Majlis al menos USD $3.000 a la semana. ¿De dónde sale el dinero?

La familia Majlis vive humildemente, y durante los años han pedido préstamos para financiar su proyecto de Shabat. Sin embargo, ahora están enfrentando un punto decisivo en términos financieros que pone en peligro el futuro de su hospitalidad de Shabat. Su departamento ya está hipotecado hasta el tope, y el dinero de un fondo de caridad organizado para ayudar a pagar por la comida se ha agotado. La familia Majlis está esperando desesperadamente que aparezcan donantes y los ayuden en su empresa.

El impacto de abandonar su proyecto que alimenta a tantas personas hambrientas en un momento en que más que nunca los israelíes necesitan ayuda, llena a Henny de aprehensión. ¿Dónde irán los huérfanos, las viudas, los enfermos mentales y los indigentes que se han vuelto visitas regulares en la mesa de la familia Majlis?

Los lectores que quieran participar en esta enorme mitzvá pueden hacer una contribución (deducible de impuestos en Estados Unidos) a: American Friends of Heded L'Orchim 552 E. 5th., Brooklyn, NY 11218 o pueden visitar el sitio de Internet de la familia Majlis http://www.machlis.org (sitio en Inglés).

Que la luz de la mesa de Shabat de los Majlis nunca se extinga.

Si quieres saber más sobre Henny Majlis lee el artículo: El Secreto de Henny

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Nota del editor: Lamentablemente, Henny Majlis falleció el pasado viernes 16 de octubre de 2015, después de batallar contra el cáncer. Ella tenía 58 años.