Jaim Schneur Zalman Iehudá ben Hinda Iojeved. Durante meses, ese nombre estuvo cada día en mis plegarias. Como otros miles de judíos en todo el mundo, también yo supliqué que él se recuperara por completo.

La mayoría lo conocía como Rav Yudi Dukes. Un popular rabino y ex director de la red de estudio judío en línea JNet, Yudi era un maravilloso amigo de todos los que lo conocieron. "Él siempre lograba hacerte sonreír", recordó Rav Jaim Bruk, codirector de Jabad de Montana y ex compañero de estudios de Yudi. "Era una persona especial. Le enseñó a la gente cómo sonreír".

Yudi y su esposa Sarah vivían en Nueva York con sus seis hijos. A finales de marzo del 2020, Yudi y Sarah, como tantas otras personas de su comunidad, se enfermaron en la primera ola de Covid-19 que golpeó con fuerza la región de Nueva York, cuando murieron miles de personas. Sarah se recuperó rápidamente, pero Yudi (que en ese momento tenía 38 años y gozaba de buena salud), se enfermó gravemente. Tuvieron que internarlo porque no podía respirar por sí mismo.

Yo conocí a Sarah en agosto del 2020, cuando la entrevisté para un artículo cuando Yudi iba a salir del hospital. Entonces ella contó que los médicos de Yudi se mostraban optimistas. Yudi finalmente podía respirar por sí mismo, había recuperado su fuerza y su salud, y estaba esperando que lo trasladaran a un centro de rehabilitación.

Desde el comienzo, el caso de Yudi desafió todos los pronósticos. Mi esposo es médico. Cuando le conté que iba a hablar con una mujer cuyo esposo estuvo cuatro meses en un respirador, él me dijo: "Eso es imposible". Nadie sobrevive cuatro meses en un respirador. Pero, milagrosamente, Yudi sobrevivió. "Para mí es claro que estaba en las manos de Dios", me dijo Sarah Dukes en ese momento.

Tuve el privilegio de ver el mundo a través de los ojos de Sarah y escuchar sus constantes palabras de aprecio y fe.

Durante todos los meses de la enfermedad de Yudi, Sarah le pidió al mundo que rezara por su recuperación. Ella comenzó compartiendo sus pensamientos en Facebook, publicando noticias sobre el estado de Yudi y generando una ola masiva de respuestas. La gente le respondió contándole cómo Yudi los inspiraba a todos a rezar, a cumplir mitzvot y a tratar de ser mejores personas. Incluso mientras estaba confinado a una cama de hospital, Yudi tuvo un profundo efecto en innumerables personas que se embarcaron en un intenso período de plegarias, estudio y buenos actos llevados a cabo en su mérito.

Yo fui una de las personas que rezó por Yudi y que siguió las publicaciones de Sarah. Tuve el privilegio de ver el mundo a través de los ojos de Sarah y escuchar sus constantes palabras de aprecio y fe.

Sus publicaciones me cambiaron. Escuchar a Sarah alentando constantemente a Yudi, pidiéndole a la gente que rece, compartiendo sus dudas y temores, así como su fe, abrió mis ojos a una nueva forma de ver el mundo. Al ver cómo Sarah Dukes se alegraba cada día que Yudi seguía vivo, comencé a valorar la vida más profundamente. Al leer las expresiones de Sarah de su fe completa en un Dios que nos ama, eso también profundizó mis propias creencias.

Yudi fue trasladado a un centro de rehabilitación, pero allí desarrolló graves complicaciones médicas que provocaron que lo volvieran a llevar al hospital. A pesar de que su condición empeoraba, él seguía desafiando todos los pronósticos.

"Me dijeron que parte del personal de Cornell fue a la habitación de Yudi sólo para ver un milagro", publicó Sarah en diciembre del 2020. "De acuerdo con la naturaleza, no se 'suponía' que Yudi sobreviviera al miércoles pasado. Pero no sólo sobrevivió, sino que está despierto y alerta… Estoy agradecida con sus enfermeras que lo tratan con bondad y compasión, y que tienen la paciencia necesaria para tratar de entender qué es lo que él intenta decir o pedir".

En noviembre pareció que Yudi estaba mejor, e incluso pudo ir unos días a su casa. Sarah publicó un bello video cuando Yudi llegó a la casa. Cientos de personas que habían estado rezando por Yudi lo vieron saludar y abrazar a su hija cuando lo sacaron en una camilla de la ambulancia. Todavía no estaba sano, pero estaba mejor como para estar en su casa.

Sarah Dukes

Las emotivas publicaciones de Sarah reflejaron su increíble nivel de gratitud, incluso al enfrentar una situación horrible. "Gracias a Dios hoy pude recibir dos apretones de mano de Yudi poco después de que llegara, y eso fue muy emotivo". Esta fue una de sus tantas publicaciones inspiradoras, en un momento en el cual la salud de Yudi deterioraba rápidamente.

"Como un saco de boxeo que vuelve al lugar después que le pegan, seguiré haciendo lo que hay que hacer sin importar cuántos 'golpes' reciba de Dios", escribió Sarah en noviembre del 2020. "Porque estoy comprometida con Dios y eso es el compromiso. Compromiso es mantenerse leal y seguir adelante a través de los desafíos incluso cuando no quieres hacerlo (y hubo DEMASIADOS momentos en los que sólo quise rendirme a la desesperación), y continuar confiando incluso cuando parece que hay demasiada oscuridad…".

Acosada por desafíos, luchas y angustias, Sarah Dukes seguía dándonos fuerza y aliento. Sus palabras nos recordaban que Dios está a cargo del universo y que nosotros tenemos la fuerza de la plegaria.

En los últimos días, las publicaciones de Sarah comenzaron a ser más urgentes: la salud de Yudi empeoraba rápidamente. Necesitaba un trasplante de hígado, pero llegó un momento en que estaba demasiado enfermo para permanecer en la lista de espera de trasplantes. Durante varios días le costó mantenerse despierto. Cada triunfo y cada retroceso fue documentado en las publicaciones de Sarah. Incluso al final, cuando Yudi estaba terriblemente enfermo, continuó desafiando todas las predicciones y siguió vivo más allá de lo que los médicos esperaron, incluso se despertó y logró comunicarse mucho después de lo que sus médicos pensaron que podría hacerlo.

El 10 de enero del 2021, Sarah publicó su último pedido para que la gente de todo el mundo que había estado rezando por Yudi lo hiciera una vez más. En la mañana del 21 de enero, Sarah nos informó que había fallecido: "Baruj Daián haemet – Bendito sea el Juez verdadero", escribió. "Yudi está a salvo. Protegido. Ustedes lo llevaron directamente a lo más elevado. Nos volveremos a ver, Yudi. Te amamos".

Incluso desde lo más profundo de su desesperación, Sarah logró llevarnos con ella.

Desde el momento de su fallecimiento, la comunidad que creció alrededor de la familia de Sarah y Yudi, inspirada por las crónicas de Sarah, continuó rezando y guardando luto. Muchos sentimos como si hubiera fallecido uno de nuestros parientes. "No puedo dejar de llorar", escribió Sara Crispe, directora ejecutiva de The LifeWrite Project, que vive en Vermont y que conoce tanto a Sara como a Yudi Dukes. "Pienso que la fuerza de las publicaciones de Sarah es que las personas que no los conocían o ni siquiera habían escuchado antes de ellos, ahora los sienten como parte de sus familias. Recibí muchas respuestas de gente que me decía eso… Ella pidió apoyo del mundo y al hacerlo terminó brindando apoyo e inspirando a miles de personas".

Sarah nos enseñó lo que significa tener fe y ver el mundo como un lugar bello y lleno de esperanzas. Incluso desde lo más profundo de su desesperación, logró llevarnos con ella.

Durante los últimos meses, el camino de Sarah y Yudi se convirtió en nuestro propio camino. Su determinación encendió nuestra determinación a hacer lo correcto y lograr que este mundo sea mejor. Su optimismo nos estimuló a ver el mundo con más alegría. Su fe inspiró nuestra fe. Jaim Schneur Zalman Iehudá ben Hinda Iojeved, Rav Yudi Dukes, llegó a personas de todo el globo gracias a las publicaciones de Sarah. Él y Sarah nos inspiraron a ser mejores personas, a preocuparnos más, amar más, sentirnos más conectados con la familia Dukes y con cada uno. Por todo eso, siempre les estaremos agradecidos.


Se abrió un fondo para ayudar a la familia Dukes. Para donar ir a: https://www.charidy.com/cmp/dukes?fbclid=IwAR2JCnRAZjfaNiSnXMT8Byes5r33HKBEDqIYceuhuGjfYBOVi4qAeqSnM1w