Hace varios años, Zejariá Ishai Levine se presentó frente al Beit Din de Milwaukee, ante los rabinos que esperaba que dieran el sello final a su conversión al judaísmo.

"Les dije: 'Antes de que digan algo, quiero contarles una cosa'", recordó Levine en una entrevista reciente con el Jewish Insider. "Voy a hacer aliá, me voy a Israel, voy a estudiar en una Ieshivá. Si lo que me van a decir es acorde con esto, estoy dispuesto a escucharlo. De lo contrario, no pierdan su tiempo".

Levine dice que los rabinos se sorprendieron bastante por su pronunciamiento, en especial porque ellos son los que acostumbran a dar las órdenes. Hasta ese momento, el nativo de Minneapolis nunca había puesto un pie en Israel. Pero estaba convencido de que ese era el camino que tenía que seguir.

Cuatro años más tarde, Levine, de 36 años, es un nuevo ciudadano israelí. Él vive en el espiritual barrio de Najlaot en Jerusalem, estudia en una Ieshivá (tras haber completado su conversión en Bnei-Barak), y acaba de sacar un álbum con canciones originales titulado "What´s the Hechsher?" (¿Cuál es el Hejsher?), con su nombre artístico: L´Chaim OG.

Zejariá Levine (HiPitched Agency)

Cuando Levine decide algo, mejor no interponerse en su camino. De hecho, decirle "no" puede ser la mejor forma de motivarlo. A fin de cuentas, cuando un médico le dijo que nunca podría jugar al fútbol americano (porque había perdido un ojo cuando tuvo cáncer de pequeño), él se vio motivado a dedicarse específicamente a ese deporte.

"Tenía que usar gafas y un escudo protector. Pero jugué y era excelente". Terminó recibiendo una beca como futbolista en la Universidad de Dakota del Norte, y estableció récords como defensa del equipo. Levine dice que sus padres nunca le dieron un tratamiento especial debido a su ojo. Y asegura que esa experiencia lo ayudó a lo largo de su vida.

"Al tener un solo ojo, tienes menos visión periférica, menos foco en las cosas que son menos importantes. Necesitas concentrarte en lo que es real y lo que realmente está frente a ti".

Con una camisa blanca, pantalón negro, una gran kipá negra, tzitzit y una mascarilla bajada sobre el mentón, Levine encaja perfectamente dentro de los eclécticos residentes de Jerusalem. Pero probablemente muy pocos puedan decir que siguieron su tortuoso y colorido camino para llegar allí.

Al nacer recibió el nombre Zejariá Ysaye Oluwabankole Babington-Johnson. Su padre es el reverendo cristiano Alfred Babington-Johnson, una conocida figura en la comunidad cristiana de Minneapolis. Creció en una familia estricta (su madre era maestra). Lo educaron para valorar la educación, la disciplina y los emprendimientos. Después de graduarse en la universidad y concretar su sueño de jugar al fútbol americano durante varios años, Levine decidió regresar a la Universidad de Dakota del Norte para recibir un título doble en leyes y administración de empresas, aunque en verdad nunca tuvo la intención de ejercer como abogado.

"Nunca perdí una discusión", bromeó. "No fui a la facultad de derecho para ser abogado, sino para hacer más cosas en los negocios".

Durante un receso en la escuela de graduados, Levine regresó a su hogar en Minneapolis y salió con el auto un viernes a la tarde. "Comencé a escuchar una voz en mi cabeza que me guiaba", recordó. Levine dice que la voz lo condujo por la ciudad hasta llegar frente a una sinagoga en St. Louis Park, un suburbio densamente judío de Minneapolis.

"Cuando digo 'voces' me refiero a Dios", explica. "Pero a veces eso asusta a la gente". Cuenta que abrió la puerta de la sinagoga en la noche del viernes y oyó una voz de hombre que dijo: "Si alguien le pregunta a Dios si debe prosperar espiritualmente o prosperar económicamente, la respuesta es que debe hacer ambas cosas".

Esto hizo eco en Levine, quien sacó una Biblia de los estantes de la sinagoga. "De niño, había leído la Biblia de punta a punta", dice. Pero de inmediato sintió que el libro que tenía en las manos era "intelectual y espiritualmente… diferente" a la Biblia de su infancia. "Eso era lo que estaba buscando".

Al día siguiente, fue a la boda de un pariente por parte de su padre, donde se encontró con un miembro de la familia que tenía una enorme kipá y una cadena con un Maguen David. Su "tío Iosef" le contó que su familia había emigrado de Israel hacia el occidente de África, algo que estremeció a Levine después de su experiencia del día anterior. "Me dijo que leyera Tehilim (Salmos) mirando hacia el noreste antes de que amaneciera. En cierta forma eso me dio un camino a seguir".

Eventualmente eso lo llevó a estudiar de forma intensiva para convertirse al judaísmo, comenzó a usar una kipá y tzitzit y a asistir a los servicios de plegarias varias veces al día. "Simplemente me seguía conectando con ese camino", afirmó. En medio del proceso, dejó su trabajo y abrió su propia compañía de videojuegos, en parte para dar lugar a su travesía por el judaísmo. "Esa fue la forma que encontré para permitirme ser más religioso, porque tenía mayor flexibilidad".

Durante el año siguiente "me quedó claro que tenía que irme a Israel y estudiar". Pero estaba demasiado impaciente como para esperar el proceso burocrático de su aliá, así que en noviembre del 2018 se subió a un avión. Eventualmente llegó a Or Saméaj, una Ieshivá en Jerusalem que acoge a judíos de origen secular y también a conversos.

Unos pocos días después de haber aterrizado en Israel, Levine se encontró con una ex estrella de la NBA, Amare Stoudemire, quien se convirtió en su jevruta, su compañero de estudio. La pareja se había conectado previamente a través de las redes sociales y se encontró en Crave, un popular restaurante de Jerusalem.

"Zejariá me preguntó si quería ir con él a la Ieshivá Or Saméaj y le dije que seguro, que no había ningún problema", contó Stoudemire, cuyo nombre hebreo es Iehoshafat. En la actualidad, ellos estudian juntos "casi todos los días" (durante esta época por teléfono y zoom).

También pasaron juntos el Séder de Pésaj y estudian de todo, desde Mishná a Cábala, la parashá y otros textos judíos.

"Es muy bello poder tener un jevruta que recorrió un camino similar, con un origen similar. Para mí, hace que las cosas sean más sencillas", afirmó Stoudemire.

Levine hace eco de esa declaración: "Obviamente es maravilloso que dos personas con una sed similar por Torá y con antecedentes similares puedan alentarse mutuamente".

El nativo de Minneapolis formó en Jerusalem un grupo con otros que recorrieron un camino similar. Además de Stoudemire, Levine se hizo amigo del rapero Nissim Black y de Mordejai Iosef ben Abraham, otro converso nacido en los Estados Unidos, y se ocupó de que se conocieran entre ellos.

Nissim Black, Amare Stoudemire, Zejarià Levine y Mordejai Iosef ben Abraham.

"Comencé un pequeño grupo de chat. Siempre fui una persona comunitaria, me gusta unir a la gente", afirmó Levine. "Empezamos a encontrarnos, a pasar un rato juntos, a estudiar Torá, a crecer a partir de ahí hasta alcanzar nuestras metas". Stoudemire incluso protagonizó el nuevo video musical de la canción "Win" que Black lanzó el mes pasado.

Durante un breve período Levine fue manager de Black, y ambos construyeron una firme amistad desde que Levine llegó a Israel.

"Es alguien a quien admiro mucho, basta ver cuánto superó en su propia vida", dijo Black. "Para mí es como un hermano". Durante el tiempo que trabajaron juntos, Black dijo: "Comprendimos que debíamos aprender cómo conquistar el mundo juntos".

"Son como mi familia" dijo Levine sobre sus nuevos amigos. "Culturalmente podemos entendernos y apoyarnos mutuamente. Cada uno recorre su propio camino".

La música siempre tuvo un rol significativo en la vida de Levine. El primo hermano de su madre era Prince, el cantante y compositor de Minneapolis, y él afirma que creció rodeado de muchas influencias musicales. El primer álbum de Levine, "What's the Hechser?" fue lanzado en abril del año pasado, e incluye los temas "Mishpajá" ("Estoy relacionado con todos en la habitación/ eso es mishpajá/ aprende a vivir de acuerdo con las reglas, eso es Halajá/ Hashem me guio a la verdad/ eso es una brajá") y "Kol beseder" ("La vida es cumplir mitzvot/ antes de Shabat voy a la mikve/ si estoy en Tzefat entonces es el Arizal/ Hashem me viene guiando más tiempo de lo que puedo recordar").

El álbum "cuenta mi travesía, pero también presenta los conceptos espirituales y las cosas que descubrí". Levine dice que el nombre del álbum en parte refleja la actitud y los cuestionamientos que a menudo enfrentan los judíos de color: si se convirtieron, cómo se convirtieron, de dónde son. A menudo la gente pregunta: "¿Qué hejsher (qué certificación de kashrut) tiene ese tipo?". "Me pareció que era una forma de sacar ese tema a la luz".

Black, que en este momento vive en Beit Shemesh y sacó varios álbumes y muchos singles exitosos, dice que es un admirador de la música y del humor presente en el nuevo álbum de L´Chaim OG.

"Algunas personas que no lo conocen bien pueden llegar a pensar que es sólo 'otro chico judío negro rapeando, que vuelve a usar el material del Rap'", dijo Black. "Pero para quienes lo conocen, su personalidad está volcada en su música, algo que no ocurre en muchos álbumes. Él no dejó de lado su humor, pero a través de su música uno realmente puede llegar a ver su relación con el idishkait, con su judaísmo".

Stoudemire dijo que también él es un fanático del álbum, y que lo estuvo promoviendo en sus propias redes sociales.

"Me encanta porque me identifico con él. Siento que lo correcto es compartirlo con el mundo", afirmó la estrella de básquetbol.

Levine dice que comenzó a escribir las canciones para su álbum poco después del ataque de diciembre en la ciudad de Jersey, donde una pareja conectada con el grupo Hebreos Negros, mató a tres personas en un supermercado kasher.

"Canalicé parte de esa energía en la música", afirmó, y describió que después del ataque se sintió "incómodo". En el momento del ataque. Levine estaba de visita en Brooklyn y fue un momento en el que se había incrementado la violencia antisemita en la ciudad de Nueva York, así como las tensiones entre la comunidad judía y la comunidad negra.

"Ese día fui a Minjá y toda la sinagoga me estaba observando. Era como si todos supieran decir de memoria la Shemoná Esré (parte de la plegaria diaria). Ni siquiera miraban sus sidurim". Pero Levine dice que aprovechó ese momento para intentar construir relaciones y quebrar "ciertos estigmas" en la comunidad judía de Brooklyn.

(HiPitched Agency)

Una conversación con Levine tuvo lugar pocos días después de que George Floyd, un hombre de color de 46 años, fuera asesinado en Minneapolis cuando un oficial de policía lo arrojó al piso y colocó la rodilla sobre su cuello. Para Levine, la historia representa mucho de lo que él quiso dejar atrás de su vida en la ciudad, que desde entonces se convirtió en el epicentro de las protestas antirracistas que inundaron el país.

"En este momento, ir allí es una locura. Para mí es muy difícil", agregó, aunque dijo que está agradecido de sentirse seguro a un mundo de distancia. Él dice que tiene muchos amigos que fueron asesinados en Minneapolis por la policía a través de los años, y que al crecer "nunca vi a la policía como un aliado".

En otra charla, Levine dijo que en los ocho años que pasaron desde el asesinato de Trayvon Martin, muchas veces la policía fue liberada de cargos por causar la muerte de decenas de personas de color. "Si le dices a la gente que confíe en el sistema judicial, pienso que hay suficientes registros como para decir que "probablemente terminarás yendo en una dirección diferente".

Él dijo que las protestas "son un momento que el mundo puede aprovechar para reflexionar sobre: '¿Cómo trato a las personas? ¿Soy prejuicioso? ¿Me enfoco en mis propios sentimientos y perspectivas por encima de aquellos que experimentan esto?'".

Levine asegura que sus experiencias de violencia en Minneapolis en parte impulsaron su sueño de asentarse en Israel.

"Yo crecí con la soga al cuello. En Estados Unidos, si eres un hombre de color, eres un "blanco de tiro"… Norteamérica no es un sueño".

Pero él afirma que en su tiempo en Israel se sintió muy diferente.

"Para mí, el racismo se define como algo institucional. Y aquí, en Israel, no tuve esas experiencias institucionales", afirmó. Aunque reconoce que pueden existir, "esa no fue mi experiencia personal".

"¿Experimenté ciertos prejuicios? ¿Cierta tendencia, cierta ignorancia? Seguro". Pero Levine afirma que trata de enfocarse en las interacciones positivas. "Experimenté mucho amor, aceptación, apoyo y aliento… que alguien me mire un poco raro no lastima mis sentimientos".


Este artículo apareció originalmente en JewishInsider.com