Imagina que eres un creativo, talentoso y popular joven de 22 años a punto de comenzar a estudiar Derecho y con un futuro brillante en tecnología o en economía.

Ahora imagina que de repente te sientes inspirado por la fuerza de la Torá y dedicas tu vida a ayudar al pueblo judío. Durante los siguientes 45 años, recaudas decenas de millones de dólares para financiar diversos programas educativos, y eres pionero en el uso de la tecnología al crear el icónico semanario Shabat Shalom Weekly y la cámara web en el Muro Occidental. Tienes una multitud de amigos y tocas las vidas de miles de personas con tus constantes actos de bondad y compasión. Estás felizmente casado durante 40 años y tienes una maravillosa familia de nueve hijos y numerosos nietos, a quienes llamas “la crema de la vida”.

Esa fue la vida de Rav Kalman Packouz zt”l, 69, quien falleció en su hogar en el sur de Florida y fue enterrado en Israel esta semana.

La historia de Kalman es la de una vida muy bien vivida.

Kalman creció en Portland, Oregón, y después de graduarse viajó por el mundo hasta que eventualmente llegó a Israel para trabajar en un kibutz e ir a bucear. Un amigo que conocía el interés de Kalman por el judaísmo, le dio el número de teléfono del gran Rav Nóaj Weinberg zt”l, fundador de Aish HaTorá. En un recreo que hubo en el programa del kibutz, Kalman viajó a Jerusalem para preguntarle a Rav Weinberg: “¿Acaso los judíos creen en la vida después de la muerte?”. Kalman se vio atraído por la piedad, el ingenio y la sabiduría de Rav Weinberg y, en 1974, cuando se fundó Aish HaTorá en la Ciudad Vieja de Jerusalem, Kalman fue uno de los primeros seis estudiantes.

Kalman pasó muchas horas con Rav Weinberg, absorbiendo la profundidad de sus enseñanzas: la vida es para tener significado y placer, Dios te ama; concéntrate en la bondad; sé un empresario para la causa judía.

En 1976, Kalman publicó el primer libro de Aish para distribución general: “Cómo evitar un matrimonio mixto”, un éxito de ventas editorial que vendió más de 6.000 copias. El libro ofrece sabiduría y consejos prácticos para los judíos solteros y para sus padres.

Kalman con dos de sus nietos.

La sucursal pionera de Aish

En 1978, Kalman y su esposa, Shoshana, atravesaron el país para visitar a sus padres en Portland, Oregón. A mitad del camino, pasaron Shabat en St. Louis, en el hogar de Kenneth Spetner, quien se impresionó mucho con Kalman. Le habían pedido a Rav Weinberg que abriera la primera filial de Aish en St. Louis y Kalman, siempre dispuesto a embarcarse en nuevos proyectos, aceptó el desafío (junto con Rav Jaim Willis).

Sin tener un modelo a seguir y sin ninguna experiencia previa para recaudar fondos, Kalman logró duplicar el presupuesto de la filial en el segundo año. Él logró encender el orgullo judío y establecer un modelo para todas las filiales posteriores de Aish. Cuando un entrevistador en St. Louis le preguntó cuán exitosa era la filial de Aish en St. Louis, Kalman le respondió: “Cien por ciento exitosa. Cada judío con el que tenemos contacto tiene un sentimiento más positivo respecto al judaísmo que antes de conocernos”.

En 1982, Kalman regresó a Jerusalem para ser Director Ejecutivo de Aish Jerusalem. Durante ese período también sirvió con orgullo en el ejército de Israel.

En 1990, la familia Packouz retornó a los Estados Unidos, esta vez al sur de Florida, donde Kalman dirigió una oficina regional del Fondo Aish Jerusalem. A través de los años, viajó regularmente a Hong Kong y a otros lugares, recaudando decenas de millones de dólares para múltiples programas educativos judíos en Jerusalem y en todo el mundo.

Kalman con Rav Nóaj Weinberg zt”l en un viaje a Polonia en el 2006

A Rav Packouz le dolía profundamente que los judíos estuvieran desconectados de su valiosa herencia, y empleó tecnología innovadora para revertir esa tendencia. En 1980 atrajo la atención nacional al crear el primer servicio de citas judías computarizadas (JCDS). Al aparecer en Today Show, el programa matutino más famoso de la época, Kalman enfrentó a un entrevistador hostil: “Rav Packouz, estamos en una época en la que los Estados Unidos se está alejando de la discriminación. ¿Cómo le responde a quienes dicen que su servicio de citas judías se basa en una premisa de discriminación?”.

Kalman respondió que no se trataba de discriminación, sino de preservación de la especie, y compartió esta analogía: “En California, había un grupo que trabajaba para salvar a la ballena jorobada. Ellos sentían que si la ballena jorobada llegaba a extinguirse, el mundo y la humanidad perderían algo muy valioso. Sin duda el pueblo judío hizo mucho más por el mundo y por la humanidad que la ballena jorobada…”.

El segundo progreso tecnológico de Kalman tuvo lugar en 1992. En esta era previa a Internet, él recolectó números de fax de hogares y oficinas y creó una lista de suscriptores para el semanario Shabat Shalom Weekly, un boletín con lecciones de vida de la porción semanal de la Torá y pensamientos judíos sobre el desarrollo personal. Estampado con la enorme sonrisa de Kalman, el “fax de vida” era cálido e ingenioso, con historias interesantes, lecciones de la Torá para la vida y una expresiva “cita de la semana”.

Lo que comenzó como un fax local a 50 personas, se expandió globalmente y se convirtió en una pieza única en la educación judía de adultos. Shabat Shalom Weekly llegó a todos los rincones del globo, y lo compartieron en los tableros de anuncios de oficinas, centros comunitarios judíos y sinagogas. Con la adopción masiva del email a mediados de 1990, el semanario Shabat Shalom Weekly se convirtió en el primer boletín por email que llegó a los 100.000 suscriptores.

En 27 años, Kalman nunca dejó de enviar un boletín cada semana. El impacto fue enorme. Para citar un ejemplo entre otros miles, hace poco Kalman recibió una llamada de un hombre en Israel que le reenvía el semanario Shabat Shalom Weekly a un amigo en Inglaterra, quien a su vez lo reenvía a una mujer en Rusia, quien comenzó a ser una judía observante de la Torá y que esa misma noche se casaba en Moscú con un rabino.

Otros rabinos adoptaron el semanario Shabat Shalom Weekly como una herramienta para mantener el contacto semanal con donantes y alumnos. A Kalman le alegró que a través de su esfuerzo otros no tuvieran que "volver a inventar la rueda".

En los últimos años, Kalman expandió el semanario Shabat Shalom Weekly a tres idiomas: inglés, hebreo y español. Luego, por la sugerencia de un colega, creó el proyecto “Digital Eternity”, en el cual los archivos de Shabat Shalom Weekly sirven como una base de datos para continuar enviando perpetuamente un email semanal relevante.

Durante los primeros años de desarrollo del sitio web de Aish, Kalman presentó otra innovación tecnológica clave: “Una ventana al Muro”, una cámara web las 24 horas en el Muro Occidental en Jerusalem. Lanzado en 1997 cuando las cámaras webs aún eran una novedad, el sitio fue seleccionado por USA Today como “El sitio de Internet del día” y ayudó a poner en el mapa a Aish.com.

Destacadas cualidades personales

En un nivel personal, Kalman era un paradigma de integridad. Él trabajó incesantemente sobre sí mismo, modelando y dando forma a sus abundantes potenciales naturales para llegar a ser lo mejor posible.

Cuando se trataba de ayudar a los demás, Kalman tenía un extraordinario sentido de justicia; pero en relación a sí mismo, humildemente se aferraba al credo de que “ser bondadoso es más importante que tener la razón”. Él amaba hacer lo correcto, a cualquier costo, a menudo sacrificando dinero y orgullo en pos de la paz.

Kalman era relajado y un verdadero “miembro del equipo” que disfrutaba celebrar los triunfos de los demás. Él evitaba las relaciones competitivas y no admitía el “éxito” que carecía de un elemento humano, particularmente dentro de un equipo que trabajaba hacia el mismo objetivo.

Como amigo, Kalman era un maestro de lealtad, bondad y generosidad. Invertía copiosamente en sus relaciones, hacía esfuerzos extraordinarios para mantenerse en contacto con cientos de amigos, parientes y colegas. Constantemente compraba regalos para los demás. Cada día hablaba por teléfono con muchas personas y regularmente se encontraba a desayunar con otros. En un primer momento, Kalman no le contó a la mayoría de la gente que estaba enfermo, porque no quería que nada distrajera la dinámica interpersonal.

Kalman vivió con el ideal de que ayudar a los demás no significa “aceptar a regañadientes sus pedidos”. Más bien se trata de salir de nuestra zona de confort y buscar proactivamente en qué podemos ayudar. Tal como Abraham se sentaba a la entrada de su tienda esperando que aparecieran visitas, también Kalman, hacía todo lo posible para ayudar a quienes veía. Cerca de la puerta de entrada de su casa tenía botellas de agua para dar a quienes llevaban los pedidos. Hacía rondas en los hospitales y en la prisión local, visitando a aquellos que a menudo eran ignorados.

Kalman amaba a la gente incondicionalmente. Él hacía que todos se sintieran importantes y protegidos, desparramaba amor y alegría por donde iba. Cada interacción estaba apuntalada por su ansiosa pregunta: “¿Qué necesitas? ¿Cómo te puedo ayudar?”.

Siempre estaba dispuesto a escuchar una buena historia o un chiste, porque le encantaba hacer que la gente se sintiera bien. Él enviaba notas de agradecimiento escritas a mano y firmaba sus emails: “Con mucho amor, mi querido amigo. ¡Eres una bendición para mi vida!”.

Kalman habla en una conferencia regional como presidente del grupo juvenil BBYO, (circa 1968)

Kalman ayudó a otras personas a recolectar dinero para sus propios proyectos y él mismo donaba generosamente. En el curso de un año, Kalman escribió 800 cheques de caridad. En el diario Sun Sentinel, describió su perspectiva sobre tikún olam, reparar el mundo, como “una responsabilidad humana básica de ayudar a los otros. Dar tu tiempo y tu dinero es una forma de decir: ‘haré todo lo que pueda para ayudarte’”.

Kalman siempre trató de aliviar el dolor de los demás. Desde 1992 mantuvo una lista de email de “Refuá” que enviaba a miles de personas con pedidos de plegarias en beneficio de los enfermos. En su hogar en Florida, Kalman frecuentemente hospedaba para Shabat y las festividades a un hombre ciego y parapléjico, actuando voluntariamente como su enfermero privado. Cuando supo que el esposo de una mujer que no conocía era sometido a una cirugía de emergencia, pasó una hora entera tratando de consolarla.

Kalman fue ferozmente leal a su rabino, Rav Nóaj Weinberg zt''l. Después del fallecimiento de Rav Weinberg en el 2009, Kalman recolectó los cientos de cartas de agradecimiento de exalumnos, junto con fotografías y palabras de elogio, y preparó un volumen de 400 páginas titulado “En recuerdo de Rav Nóaj Weinberg”, el cual presentó como un regalo a la familia Weinberg.

Kalman trabajó diligentemente sobre su conexión con Dios, y vivió con una conciencia constante de: “¿Qué es lo que Dios quiere de mí en este momento?”. Fue un modelo en la forma en que recitaba sus plegarias y bendiciones con completa concentración. En sus últimas horas, apenas consciente, a menudo repitió las palabras Ein od milevadó, 'No hay otro fuera de Dios'.

Kalman siempre se dedicó por completo a su familia, constantemente alentando a sus hijos y nietos a concretar sus sueños. Él tenía enorme respeto y apreciación por su esposa Shoshana, y le dedicó a ella esta semana el Shabat Shalom Weekly póstumo diciendo: “Todo lo que logré se lo debo a ella”. (Con una muestra de humor irónico, Kalman también dedicó el Shabat Shalom Weekly de esta semana a su propio recuerdo).

Kalman y su amada esposa, Shoshana.

Se extinguió una gran luz. Rav Kalman Packouz fue un verdadero mensch cuya actitud positiva y su cálido corazón inspiraron a miles de personas. En un mensaje de despedida él dijo: “Si quieres tener en la vida alegría y felicidad, nunca pierdas la oportunidad de hacer un acto de bondad o de expresar gratitud”.

Cada día, encuentra un acto de bondad o expresa gratitud, en el mérito de:

HaRav Kalman Moshé ben Reubén Avigdor zt”l

הרב קלמן משה בן ראובן אביגדור זצ״ל
 

Agradezco a Jonathan Rosenblum por compartir la investigación.