Por lo general, Marilyn Monroe no se considera un modelo judío. Si bien la actriz hizo una conversión no ortodoxa antes de casarse con su tercer marido, el escritor Arthur Miller, al morir fue enterrada con una ceremonia luterana. Sin embargo, los nexos judíos de Marylin Monroe volvieron a aparecer en las noticias cuando su sidur fue rematado en Nueva York en noviembre del 2018 por $21.000.

Marilyn anotó en los márgenes del sidur comentarios y pensamientos sobre el texto judío. “Está gastado. No caben dudas de que fue usado”, explicó Jonathan Greenstein, un experto en judaica que examinó el libro antes de la subasta.

¿Marilyn Monroe leyendo un libro de plegarias en hebreo, escribiendo comentarios en sus márgenes y manifestando sus más profundos sentimientos y esperanzas? Esta no es la imagen típica de la actriz. ¿Cuántos de nosotros nos tomamos el mismo tiempo para leer, explorar y pensar sobre las plegarias judías? ¿Cuántos poseemos un sidur, y si lo tenemos, cuándo fue la última vez que escribimos nuestros propios pensamientos y anotaciones?

La primera vez que leí sobre el sidur de Marilyn Monroe, mi mente retrocedió hasta mi primer libro de plegarias judías. Al crecer, nunca tuve uno. Los sidurim eran para la sinagoga, no para el hogar.

Eso cambió cuando de adulta comencé a estudiar más sobre el judaísmo y descubrí la importancia de la plegaria en una vida judía. Mi primer sidur me ayudó a canalizar mi deseo de conectarme con Dios de una manera concreta y tangible.

Me sorprendió descubrir que allí había bellas plegarias judías para cada ocasión, desde el primer momento en que uno se despierta por la mañana hasta las últimas palabras que uno dice por la noche. Agradecerle a Dios por el milagro de estar viva otro día me ayudó a valorar la vida como un regalo, y no como algo que simplemente damos por obvio.

De hecho, el mismo acto de leer las eternas plegarias judías cambió la forma en que veía y me relacionaba con el mundo y con el hecho de ser judía. Saber que estaba recitando las mismas plegarias que habían sido escritas por luminarias tales como el Rey David y que los judíos habían dicho durante miles de años, me permitió sentir una conexión con el pueblo judío que nunca antes había tenido.

Quizás esa sensación de ser parte de una tradición espiritual eterna fue lo que motivó a Marilyn a sumergirse en su sidur. Su ejemplo puede inspirarnos a adquirir nuestro propio sidur y dedicar tiempo para llegar a entender las plegarias.

Una encuesta del 2017 reveló que la mayoría de los judíos norteamericanos pertenecen a alguna casa de culto. Pero mientras que sólo el 19% de los judíos afirmaron asistir a los servicios por lo menos una vez a la semana, un 29% dijo que reza por lo menos una vez al día. Esto marcó un crecimiento del 26% que lo hacía en el 2017. En particular las mujeres judías son más proclives a rezar: el 31% de las mujeres judías norteamericanas respondieron que encuentran el tiempo para rezar cada día.

Rezar siempre es importante en cualquier forma. De hecho, la tradición judía es derramar nuestro corazón ante Dios utilizando nuestras propias palabras para conectarnos. La plegaria formal también tiene un rol importante, y nos permite acceder a las palabras y a los pensamientos de personas que vivieron antes que nosotros y que dieron voz a nuestras más profundas emociones y esperanzas.

En el mercado hay muchos sidurim excelentes. El sidur de Artscroll es un clásico, utilizado en hogares y sinagogas de todo el mundo. Es un sidur abarcador, con plegarias para los días de la semana, el Shabat y algunas festividades. Contiene comentarios y explicaciones sobre las plegarias judías.

Cuando el sidur de Marilyn Monroe fue subastado, eso cambió la perspectiva que muchas personas tenían sobre la actriz. Sería bueno que eso pudiera cambiar también nuestra percepción sobre los libros de plegarias judías y que nos inspirara a tomarnos el tiempo para leer y pensar sobre el significado de las palabras eternas de las plegarias judías.