Querida Lauren,

Yo sé que no soy un adolescente (tengo 22 años), pero leí tus artículos (¡todos!) una noche a las 3:40 a.m. No estaba seguro de cómo o cuando iba a contactarte, pero lo estoy haciendo ahora porque realmente siento la necesidad de hacerlo. Estoy un poco nervioso porque no sé qué hago escribiéndote y no sé qué decir… ¡Ni siquiera te conozco!

Sam

Lauren:

¡3:30 a.m. es el mejor momento para leer artículos! Todo es más significativo a las 3:30 am. ¿Cómo puedo ayudarte?

Sam:

Lo siento por postergar esto… obviamente te escribí por una razón, solamente que no quiero que nada de lo que te diga salga de entre nosotros. No sé realmente cuál es mi objetivo al contactarte, pero sí sé que tú eres realmente inteligente y parece que sabes dar buenos consejos. Así que aquí va:

Mi madre me odia cuando digo esto, pero es completamente verdad. Ella hace cosas para asegurarse que yo sea miserable. Siempre hay gritos en mi casa. No puedo seguir viviendo así. He estado años peleando esta batalla. Estoy tan confundido. Lo he intentado todo, pero mi mamá sigue encontrando algo malo en mí. Siempre tuve demasiado miedo como para pedir ayuda; no quería meter a mi mamá en problemas, pero me está afectando y no sé qué más hacer. Vivo en (cierta ciudad). Pero por favor no le digas a nadie dónde vivo, no quiero que mi mamá se entere de todo esto.

Nunca he compartido nada de lo que he escrito. Realmente espero que esto no se sepa. Gracias por tomarte el tiempo de leer esto. Yo sé que tú no me conoces, pero necesito desesperadamente a alguien. Después de leer todos tus artículos realmente quiero un buen final para esto.

Escribí esto hace un tiempo:

Claridad

Nada es claro para mí, nada. ¿Cuál es el sentimiento de ser querido? ¿Cuál es el sentimiento de ser abrazado en los brazos de alguien y ser querido? No conozco ese sentimiento; ¿lo conoceré alguna vez? Estoy perdido y confundido. Mi mama me ordenó que me fuera de esta casa; no me sorprendería que ella me quisiera fuera de este mundo. Tantos pensamientos pasan por mi cabeza más rápido que las lágrimas rodando por mis mejillas. ¡Podría decir que no quiero más de la vida! ¡Solamente haz que pare! Pero honestamente, eso la dejaría a ella ganar. Ella me ordenó que me fuera. Ella me dijo que soy una persona enferma que debería ser encerrada en un cuarto, ella nombra todas las cosas malas que he hecho —algunas son verdad, algunas son mentira—, y yo estoy aquí acostando pensando, “¿Por qué sigo aquí? Todo este dolor que ella me ha hecho pasar: ¿Por qué la dejo hacerme eso? No está bien. ¿Por qué? ¿Qué se supone que debiera hacer yo?”. Todas esas preguntas quedan sin respuesta: por qué esto y por qué lo otro… ya no entiendo nada. Solamente quiero entender. Rezo cada día para que Dios me de ¡CLARIDAD! ¡Eso es todo! Entender o solamente saber cómo soportar esto mejor.

Soy un luchador y he sido un luchador, pero ya he acabado de luchar”.

Lauren:

¡Huau! Realmente respeto tu coraje en hacer tu pregunta y no puedo esperar a darte una respuesta; siento tu dolor y lo siento por tu increíblemente difícil situación. Dame un día o algo así para escribirte una respuesta, ¿de acuerdo?

Aguanta hasta entonces. Y luego, si mi respuesta no es suficiente, hablaremos más, ya sea por email o por teléfono.

Y no te preocupes, esto es confidencial.

Sam:

Muchas gracias, de verdad… no sabes cuánto significa esto para mí.

Lauren:

Un placer, en serio. Sinceramente espero poder ayudar y estoy confiada de que podemos resolver esto juntos.

Sam:

¿Puedo preguntarte por qué haces esto? ¿Por qué te importa ayudar cuando casi ni me conoces? A mí no me gusta preguntarles a personas al azar. Pero me puse nervioso y supongo que estaba destinado a llegar a tu página. Es súper tarde para ti, así que dejaré de molestarte.

Lauren:

¡No me estás molestando!

Solamente me gusta saber que estoy ayudando a hacer el mundo un lugar mejor.

¡Por eso es que estamos aquí!

Sam:

¡Entonces eres realmente especial! Gracias.

Lauren:

¡Eres muy amable! Solamente estoy tratando de hacer mi trabajo como ser humano.

Sam:

¡Excelente! Me gustaría algún día poder ayudar a las personas como lo haces tú. Es que es tan difícil mantenerse enfocado. Supongo que Dios sabe a qué tipo de personas designar.

Sam:

Ya no puedo lidiar con esto. Esto es lo que ella me acaba de decir:

“¡ eres mi problema! ¡Desde que naciste me llegaron problemas! ¡Te odio!”.

Lauren:

Suena horrible horrible horrible.

No es la forma en que una madre debiera comportarse, para NADA.

Sam:

¡Sí! ¡Lo sé! Simplemente la miro como que tiene problemas, pero aún así me afecta.

Por favor, por favor dime que deje de escribirte emails si así lo quieres. Es sólo que no sé qué hacer.

Lauren:

¡Sigue escribiéndome! Y cuéntame más sobre lo que está pasando contigo y tu mamá para poder darte una respuesta lo más completa posible.

Sam:

He escrito muchos de mis sentimientos en papel, pero no soy del tipo de persona a quien le gusta compartir las cosas. Tengo muchos amigos que ni siquiera saben que pasa algo y he sido amigo de ellos por años. Simplemente me gusta esconder esto. Obviamente quiero recuperarme de ella, pero realmente no sé cómo compartir mis sentimientos.

Pero una cosa que sí puedo compartir es lo siguiente. Lo escribí hace un tiempo, cuando mi mamá estaba enfurecida conmigo una vez más. No pude soportarlo. Me sentí sumamente herido y que se estaban aprovechando de mí:

¿HAY FINALES FELICES EN LA VIDA REAL?

Limpio toda la casa y luego, por una cosa que no está perfecta, ella me grita. ¡Especialmente durante la semana de exámenes finales y estoy recién en secundaria! A veces tengo curiosidad de saber qué me espera, ¿voy a convertirme en una persona como ella y voy a comportarme como ella? ¡Realmente no quiero! Querer ser abrazado y tener a alguien que te susurre en tus oídos que te quiere es algo que todos quieren… pero, ¿es ese un sentimiento real? ¿Las personas realmente viven así? ¿Es posible vivir en un mundo en donde te sientas querido?

Y las preguntas sin respuesta siguen sin respuesta…

No puedo estar en casa esta noche, mi mamá se volvió loca.

Lauren:

Muy bien por ti:

SAL DE AHÍ.


Queridos Lectores y Sam,

Quise incluir esa parte de nuestros emails en este articulo para ayudarlos a ver el proceso de cómo se ve el abuso emocional.

Escogí mis palabras cuidadosamente: el proceso del abuso emocional.

Sam, no quiero que dejes de leer ahora porque no quieres escuchar la etiqueta “abuso emocional”. Una gran parte del proceso del abuso emocional es que la víctima se niega a sí misma y a otros que la situación es realmente abusiva. Dado que me importas, quiero mucho que sigas leyendo y que hagas tu mejor esfuerzo por aceptar las cosas que voy a decirte sobre tu relación con tu mamá. Tratemos de ir más allá de la negación.

El proceso del abuso emocional es extremadamente insidioso. El proceso del abuso emocional es construido muy cuidadosamente por el abusador, usualmente a lo largo de muchos años, y su meta es hacer sentir a la víctima como que él o ella no puede confiar en sí mismo, no puede confiar en sus sentimientos, no puede confiar en sus recuerdos, no puede confiar en su propia sanidad. Si miras tus emails, verás esa duda en ti mismo saliendo a superficie una y otra vez. Ese es el resultado del abuso emocional de tu madre.

Aléjate de ella para que puedas vivir una vida sana en donde puedas dar y recibir amor.

Así que déjame decir esto claramente: tu madre tiene problemas. Problemas reales. Los problemas no fueron causados por ti. Los problemas no empeoraron por ti. Ella tiene problemas con los que no está lidiando. Ella tiene problemas con los que no está siendo honesta consigo misma y con otros. Ella tiene problemas que no está resolviendo. Tú tienes que ir a un lugar seguro en donde ella no pueda hacerte daño. Sale. Vete a vivir a otro lado. A un lugar en donde puedas construirte a ti mismo para convertirte en la persona sana y maravillosa que eres intrínsicamente. Vete a algún lugar en donde tu madre no pueda atacarte constantemente.

Dijiste que querías ayudar a otras personas, y escribiste sobre cómo reconoces la bondad que hay en mi deseo de ayudar a otras personas. El hecho que tengas esos sentimientos significa que eres una buena persona. No dejes que la locura de tu madre te arrebate tu bondad. Aléjate de ella para que puedas vivir una vida sana en donde puedas dar y recibir amor. Eres una persona que vale la pena. No creas los argumentos contrarios de tu madre. Tú mereces amor, seguridad, respeto y consideración positiva incondicional. El abuso hace que las victimas se sientan como que no merecen amor, no merecen respeto, no son suficientemente buenos para ser queridos. Así que escúchame ahora: tú eres suficientemente bueno. Tú eres merecedor. Dios te creó, así que eres merecedor de respeto. Dios te creó, así que eres merecedor de amor.

Otro aspecto del proceso del abuso emocional es que el abusador aísla a la víctima. ¿Te das cuenta de cuantas veces, en los emails que incluí arriba, mencionaste que tú no compartes tus sentimientos con otras personas? ¿Que tienes miedo de que la información de lo que tu madre te está haciendo sea revelada? ¿Que ni siquiera tus amigos saben lo que está pasando en tu casa con tu madre? Eso es lo que hace el proceso del abuso emocional: aísla a las víctimas.

Así que escúchame ahora: tú no tienes por qué soportar todo esto solo. Esta no es tu locura; es la de tu madre. Tú no tienes por qué aguantar su locura solo. Aléjate de ella, ve a un lugar seguro y siéntete libre de confiar en las personas y contarles tu dolor. Sí, es sabio elegir cuidadosamente en quien confiar. Pero no confiar en nadie y mantenerte aislado o en silencio significaría que tu madre ha ganado. Rompe el aislamiento. Comparte tu dolor y tus sentimientos. No dejes que ella gane manteniendo su terrible secreto como secreto.

Y voy a repetirlo: el aspecto más problemático del abuso emocional que yo he visto, el cual nunca deja de sorprenderme, es la negación de la víctima de que las acciones del abusador sean “abusivas”. Puede que mientras estás leyendo esto pienses, “Lauren, tú no entiendes. En realidad es mi culpa. Ella en realidad no es una abusadora. Es sólo una mamá que no es precisamente lo que debiera ser”. Pero yo estoy aquí para decirte la verdad: tu madre está abusando emocionalmente de ti, y ella no tiene ningún derecho de hacer eso. Sal de su camino de irrisión. Vete a un lugar sano, seguro, en donde puedas amar y ser amado. También deberías empezar a ir a terapia para que puedas mantener intactas esas partes de ti que parecen tan positivas, amorosas y generosas. Yo ayudo a mis clientes con eso todo el tiempo. Es un proceso verdaderamente liberador y excitante para ellos, y tú también podrías tener eso.

Si puedes reconocer con honestidad que la conducta de tu madre es abusiva, y eres capaz de creer que tú eres una persona que vale la pena, que puede ser querida (a través de terapia y a través de encontrar personas a quienes dar y de quienes recibir amor y respeto), estarás muy bien en tu camino a la sanación. Pero te advierto —y odio ser directa, pero quiero que escuches la verdad—, que si en lugar de eso escoges el camino de la negación, del aislamiento y de la invalidación de ti mismo debido al abuso de tu madre, entonces puede ser que algún día tú mismo te conviertas en un abusador. Y Sam, no puedo imaginarte siendo de esa forma.

Si esta situación te suena familiar, rompe el silencio. Habla con un maestro, un director, tu rabino o cualquier otro adulto de confianza.

Para aquellos que están leyendo esto y tienen menos de 18: si esta situación te suena familiar, rompe el silencio. Habla con un maestro, un director, tu rabino o cualquier otro adulto de confianza. Diles la verdad sobre lo que está ocurriendo en tu casa para que puedan ayudarte a llegar a un lugar seguro. Todos merecemos estar seguros y ser queridos, respetados y validados.

Una idea más que quiero agregar. Sam, unas cuantas veces en tus emails preguntaste, “¿Es realmente posible sentirse querido y cuidado?”. Para ti y para cualquiera que se haya sentido descuidado, rechazado, no querido o no respetado, puedo asegurarte: la vida puede ser hermosa. Si no recibiste amor positivo de forma incondicional y constante, y atención, respeto y admiración por parte de tus padres, entonces ve a una familia en donde puedas ver esas relaciones positivas. Pasa tiempo con una familia de la que puedas aprender cómo debieran ser las relaciones amorosas. Aprende de esas familias y luego entrégale todo ese amor, respeto, tiempo y preocupación que tú nunca recibiste a tu propia pareja, hijos y amigos. Como dijo Ghandi, “Debemos convertirnos en el cambio que queremos ver en el mundo”.

(Continuará, Sam. Y gracias por permitirme compartir nuestros emails).