¿Cuáles son las dos palabras más importantes? Parece ser que hay un debate. Algunos piensan que son "Te amo". Otros argumentan a favor de "Me equivoqué". Hay quienes proponen "Lo siento". A mí me gustaría proponer dos palabras que no surgen comúnmente en estas discusiones. Quizás no son las más importantes pero definitivamente son cruciales.

Esas dos palabras son: "No sé".

A estas dos palabras no se les ha dado el debido valor e importancia. De hecho muchos de nosotros nos sentimos avergonzados de decirlas. ¿Acaso no se supone que debemos saber todas las respuestas? ¿Cómo podemos reconocer ante nuestros hijos/alumnos/empleados/pareja/amigos/que no sabemos todo? Nunca nos volverán a respetar.

Quiero contarles un pequeño secreto. A menos que sean niños pequeños, ya han descubierto que nosotros no sabemos todo. (¡Si son adolescentes ellos piensan que no sabemos nada!). No les estamos revelando nada nuevo.

Las personas en realidad nos respetarán más si admitimos que no sabemos.

Segundo – e incluso más importante – ellos incluso nos respetaran más si admitimos que no sabemos. Lean esa frase de nuevo. Puede ser contrario a lo que se pensaría, pero es verdad.

Recientemente estaba hablando con alguien que quiere ser maestra pero que está aterrorizada por el panorama. "Si le dices a tus alumnos que no sabes", dije yo, "ellos confiarán más en ti. Y además de eso, si después investigas la respuesta, no solamente no te juzgarán por no saber, sino que se sentirán halagados de que te tomaste el tiempo y la molestia de averiguar".

En otro escenario, estuve involucrada en un complicado caso médico en donde la interna continuamente ofrecía opiniones que incluso yo, la persona sin experiencia, sabía que estaban equivocadas. Yo realmente quería ponerme de su lado, abrazarla y decirle, "Escucha, aquí tienes un consejo de alguien con suficiente edad como para ser tu madre. No necesitas tener una fácil y rápida respuesta para cada situación. De hecho, es peligroso si lo haces. Te respetaremos más - ¡Sí, más! – si consultas con un colega superior". (No llegué a vivir esa fantasía, en vez de eso, hice que la retiraran del caso).

Situaciones similares ocurren en lugares de trabajo a lo largo del país cada día. Los jefes frecuentemente parecen no estar dispuestos a admitir su ignorancia y dan instrucciones insuficientes o encausan mal a sus empleados. (Por supuesto, además de esto, ¡ellos nunca aceptan la culpa!). Los empleadores podrían aprender realmente de sus empleados si es que les dieran una oportunidad.

Yo pienso que los hombres casados a veces sienten que sus esposas no los respetarán si ellos admiten que no saben. Pero, como mencioné anteriormente, incluso si todos los demás fueron engañados, ¡tu esposa te conoce! Y ella no piensa menos de ti por eso. Pero puede afectar negativamente la opinión que ella tiene de ti si pretendes tener conocimiento que no tienes o si das respuestas o consejos que no tienen sentido. (Cuando pilles a tu esposo haciendo eso, ¡recomiendo utilizar humor, no agresión, para rectificar la situación!).

Amigos: Nadie quiere en realidad ser amigo de alguien que piensa que lo sabe todo, así que esto es menos problemático.

Y con nuestros hijos, les estamos enseñando una valiosa lección de vida cuando les explicamos que está bien decir "No sé". Les estamos enseñando sobre la humildad. Les estamos enseñando sobre la sabiduría. Incluso les estamos enseñando sobre la confianza. (No estar dispuesto a decir “No sé” es a menudo un reflejo de inseguridad).

Pero por supuesto, ¡no debemos decir "No sé" a todo lo que pregunten!