Presento aquí una historia que mi padre me enseñó cuando yo, de niño, interrumpía frecuentemente sus siestas de Shabat. Y sí, años después, cuando mis hijos me despertaron en la tarde de Shabat, les conté esta misma historia a ellos.

El Talmud relata lo siguiente (Tratado de Avodá Zará 24a):

Le preguntaron a Rabí Eliezer: ¿Qué tan lejos debe ir uno respecto a honrar a los padres? Dijo: Ve y observa lo que Dama Ben Nisina, un hombre no judío en Ashkelón, hizo por su padre.

Los rabinos querían comprarle a Dama Ben Nisina una joya de extraordinario valor y belleza para reemplazar las piedras faltantes del pectoral del Sumo Sacerdote. El precio era de 600.000 monedas de oro. Las joyas de Dama Ben Nisina eran mantenidas en un cofre bajo llave, y la llave estaba bajo la cabeza de su padre, que estaba durmiendo. Dama Ben Nisina no quiso despertar a su padre, y por eso perdió la venta.

Un año después, Dios lo recompensó. Nació una vaca roja en el ganado de Dama Ben Nisina (Este vaca completamente roja era extremadamente rara. En la época del Sagrado Templo, el pueblo judío utilizaba una vaca roja para ritos de purificación espiritual, y los sabios estaban dispuestos a pagar una elevada suma para adquirirla). Los rabinos se acercaron a Dama Ben Nisina para comprársela. Él les dijo: "Sé que me pagarían cualquier suma que yo les pidiera, pero sólo les pediré la cantidad que perdí (en el trato de la joya) porque respeté a mi padre".

Cuando estudiamos Talmud, debemos poner atención en los detalles. Los periódicos nos ofrecen detalles de eventos sangrientos y caóticos para vender más ejemplares, y los autores proveen detalles gráficos descriptivos para generar interés y vender más libros. En contraste, el Talmud se interesa en la sabiduría. Cuando prestamos atención a los detalles de un pasaje del Talmud y luego preguntamos '¿por qué?', a menudo revelamos una historia más completa, una lección más profunda. Este tipo de ejercicio mental es, quizás, la razón por la que tantos ganadores del Premio Nobel han sido judíos: hemos aprendido a mantener los ojos abiertos y a preguntar '¿Por qué?'

Cuando aplicamos estas herramientas de análisis talmúdico, descubrimos mucho más de lo que el ojo ve después de una simple lectura superficial de la historia.

Apliquemos ahora un poco de lógica a la situación. Para facilitar las cosas, convertiré la primera mitad de la historia en un escenario moderno:

Juan necesita cerrar una venta de un millón de dólares enviando un email de confirmación en una fecha prefijada. Dan, su padre, está durmiendo en el cuarto donde se encuentra la computadora de Juan. Por no querer despertar a su padre, Juan pierde el trato.

Cuando el padre de Juan despierta, y Juan le cuenta lo que pasó, ¿cuál es su reacción?

Quizás algo como esto:

¡IDIOTA! ¿¡ESTÁS LOCO!? ¿¡PERDISTE LA CORDURA!?

Todo padre normal preferiría ser despertado cuando hay tanto dinero en juego.

En este escenario, con tanto dinero en juego, todo padre normal preferiría que su hijo lo despertara. En realidad, un hijo que no despierta a su padre en este caso sería culpable de actuar en contra de los deseos de su padre y, al dejarlo dormir, no estaría honrándolo.

¿Pero qué pasa si Dan sufre de Alzheimer avanzado? Eso cambia las cosas, ¿no?

Esta fue la grandeza de Dama ben Nisina. Quizás su padre estaba sufriendo de demencia, y no podía entender la importancia del trato. Igualmente, ¡Dama ben Nisina eligió perder la oportunidad de hacer una fortuna para honrar a su padre senil!

Otra pregunta: si te estás preguntando por qué Dama ben Nisina no tomó simplemente un hacha y rompió el cofre en donde estaban las joyas, no estás solo. Tosafot, uno de los grandes comentaristas talmúdicos, explica que la llave estaba debajo de la cabeza de su padre, mientras que el cofre que contenía las joyas estaba debajo de sus pies.

Buenas Relaciones Públicas

Analizando la segunda mitad de la historia, parecería que los detalles de la forma en que Dama ben Nisina fue recompensado – por medio del nacimiento de una vaca roja en su ganado – podrían haber sido omitidos. El Talmud simplemente podría haber dicho que fue recompensado recibiendo el dinero. ¿Cuál es la diferencia entre haberse hecho rico a través del nacimiento de una vaca roja, ganando la lotería o encontrando un tesoro en un cofre en la playa?

¿Cómo haces que un evento se haga viral en una época sin mensajes de texto ni CNN?

La respuesta a este "por qué" tiene tintes muy contemporáneos, la respuesta es: Para hacer publicidad. ¿Cómo haces que un evento que Dios quiere que todos conozcan se haga viral, en una época sin mensajes de texto, CNN o aishlatino.com?

La respuesta es: haciendo que ocurra un evento extraordinario, del que todo el mundo hable. En los 420 años durante los que existió el Segundo Templo, sólo siete vacas rojas fueron utilizadas para purificación espiritual. Una vaca roja era una gran noticia; todo el mundo estaría hablando de ella – y así, el extraordinario acto de reverencia a su padre que hizo Dama ben Nisina sería publicitado, convirtiéndose en un acontecimiento de conocimiento popular, y sería utilizado para enseñarnos hasta dónde tenemos que ir en nuestra relación con nuestros padres.

Unidad Judía

Una última pregunta que ofrecerá más lecciones sobre esta "simple" historia:

¿Qué posibilidades hay de que una mañana, cuando las puertas de la Torre de Londres sean abiertas, falten gemas de la Corona Real?

El pectoral del Sumo Sacerdote tenía doce joyas, una por cada una de las doce tribus. Era un tesoro nacional, presumiblemente bien guardado y protegido. ¿Y ahora simplemente se perdieron las gemas de ese sagrado ítem? ¿Cómo pasó algo así? ¿Y por qué?

El pectoral representaba la unidad del pueblo judío – doce tribus unidas en una. Durante gran parte de la era del Segundo Templo hubo sectas judías dejando la tradición y un constante aumento en la falta de unidad entre las personas. La inexplicable pérdida de las piedras fue una especie de “mensaje de texto de Dios” para recordarnos que debíamos hacer un esfuerzo para llevarnos bien entre nosotros y continuar fieles a nuestra identidad y tradiciones, ya que eso era la clave de nuestra supervivencia.

Desafortunadamente, ese mensaje no fue entendido y el tremendo conflicto en el pueblo judío llevó finalmente a la destrucción y al exilio.

Los detalles de esta historia nos dan una guía de lo que se espera de nosotros cuando nos relacionamos con nuestros padres, al igual que un mensaje sobre la unidad del pueblo judío.

¿Están estos dos conceptos interrelacionados? Te invito a escribir tu opinión en la sección de comentarios más abajo.