Muchas personas no entienden cómo se ve una relación romántica emocionalmente sana, madura. Como resultado, pueden mantener relaciones dañinas y preguntarse por qué tienen tantos problemas. Estos diez puntos pueden servir como una lista de verificación para ayudarte a crear una relación saludable. Evalúa cada uno de los diez puntos en una escala de 1 a 10.

Una pareja emocionalmente saludable:

1. Mantiene las cosas positivas

Las parejas emocionalmente maduras mantienen lo que el Dr. Jon Gottman, experto en relaciones, llama “consistente dominio positivo”. El color emocional de su relación es en general positivo. Las parejas emocionalmente maduras monitorean la calidad emocional de su relación y si entran a un lugar negativo, tienen las habilidades para enfrentar lo que está ocurriendo y regresar a un lugar positivo. Nunca se quedan en un lugar emocional negativo por mucho tiempo y ciertamente vuelven al camino correcto en las siguientes 24 horas.

2. Tienen completa confianza el uno en el otro

Las parejas emocionalmente maduras confían en el otro por completo. Ninguno duda que se puede confiar en el otro. Se confían mutuamente sentimientos, necesidades, dinero, seguridad, bienes, límites con los demás y juicios. Cada uno sabe que el otro le cuida la espalda.

3. Son abiertos, honestos y vulnerables el uno con el otro

Las parejas emocionalmente maduras no tienen miedo de compartir cómo se sienten con el otro o qué sienten por el otro. Se sienten seguros y no tienen miedo de ser avergonzados, rechazados o castigados emocionalmente por expresarse. Como resultado de ser abiertos emocionalmente, experimentan cercanía y un alto nivel de intimidad.

4. Proveen un hogar relacional para los sentimientos del otro

Las parejas emocionalmente sanas se sienten seguras el uno con el otro porque proveen lo que se llama un hogar relacional para los sentimientos y las percepciones de cada uno. Tienen la capacidad de escucharse sin ser reactivos y sin interrumpirse. Son capaces de escucharse de forma absoluta. Como resultado, sus discusiones nunca escalan hasta convertirse en feas peleas que los convierten en enemigos implacables.

5. Son asertivos

Las parejas emocionalmente sanas se comunican de manera asertiva. Son directos y claros al hacerle saber al otro lo que necesitan porque no se avergüenzan de sus necesidades. En consecuencia, evitan entrar en patrones de comunicación pasivo-agresivos.

6. Son emocionalmente responsables

Las parejas emocionalmente sanas toman absoluta responsabilidad por sus sentimientos y no culpan a otros por “hacerlos sentir de cierta forma”. Ellos pueden tolerar estados emocionales intensos e incómodos y no descartan, anestesian ni se mienten a sí mismos sobre lo que sienten. En vez de tener miedo de sus sentimientos, tienen curiosidad y los procesan para aprender y crecer a partir de ellos. Vivir una vida emocionalmente responsable los ayuda a sentirse bien consigo mismos, lo cual crea una energía positiva entre ellos.

7. Saben resolver bien los problemas

Las parejas emocionalmente sanas resuelven los problemas que pueden resolver y aceptan los que no pueden resolver. Son capaces de llegar de forma consistente a soluciones en las que todos ganan, porque entienden la importancia de colaborar en vez de ser adversarios. También conocen las señales cuando una discusión comienza a subir de tono y saben cuándo deben detenerse, retomando la conversación en otro momento cuando ambos están más calmados.

8. Se construyen mutuamente

Las parejas emocionalmente sanas protegen la autoestima del otro. Buscan formas para motivarse mutuamente para convertirse en la mejor persona que pueden llegar a ser. Se identifican con sus virtudes y aceptan sus defectos. No se sienten amenazados por los éxitos del otro y sienten placer con sus logros. Evitan hablarse de forma irrespetuosa y no se maldicen, amenazan ni avergüenzan mutuamente. Son especialmente cuidadosos de hablar positivamente de su pareja en ámbitos sociales, nunca menosprecian ni hacen bromas “bien intencionadas” sobre el otro. Son muy cuidadosos de no presionar los botones del otro.

9. Se ríen, se divierten y son juguetones

Tener un buen sentido del humor es un signo de madurez emocional. Ellos saben cómo relajarse y pasarla bien juntos. Cuando las cosas se ponen tensas, saben cómo usar el humor para aliviar el estrés en vez de sentirse abrumados y deprimidos.

10. Están comprometidos con el crecimiento personal y el refinamiento de carácter

Las parejas emocionalmente sanas intentan convertirse en mejores personas. Un conocido principio judío dice que si no te estás subiendo, entonces estás bajando. En la naturaleza humana no existe un status quo. Por lo tanto, cada persona está comprometido a convertirse en la mejor versión de sí misma, trabajando para refinar su carácter. La pareja emocionalmente madura entiende que la característica más importante es la bondad. Como resultado de su compromiso con la autosuperación, consistentemente se renuevan, dándole al otro el regalo de una mejor versión de sí mismos, lo cual resulta en mayor respeto, admiración y amor.