Este artículo fue extraído del record de ventas nacional del periódico NY times, “The Truth about Cheating”. El autor estudió a cientos de hombres, fieles e infieles, para descubrir como las mujeres podrían crear mejores relaciones para si mismas.

1. Ganar lo es Todo

Los hombres comúnmente no están interesados en luchar una batalla perdida. Ellos están entrenados para encontrar el lado ganador, y si no pueden ganar como equipo, entonces, al menos tienen que ganar como individuo. ¿Has visto alguna vez a un hombre mirando deportes profesionales? ¿Has visto alguna vez su cambio de animo dependiendo del resultado del juego que está viendo o en el que está participando? Muchos hombres de esta investigación hablaron acerca de la actitud ganadora en relación a sus matrimonios con frases muy comunes como, “Yo sentía que no podía ganar sin importar lo que hiciera”.

Cuando un esposo siente que su mujer está enojada con él y siente que simplemente ya no hay opción de ganar, entonces, él inmediatamente se cierra y divide sus sentimientos. Esto a su vez causa que ella se sienta más enojada con él porque él está volviéndose más distante emocionalmente, lo que causa que él intente cada vez menos y menos, porque su esposa está siempre tan enojada con él. La esposa por otra parte, está enojada porque necesita que él haga un cambio real y no quiere que él crea que un acto amable va a desaparecer todas las otras cosas insensibles que hizo. Así que incluso después de que él hace algo amable, ella es cuidadosa de no darle demasiada sensación de ganancia por miedo a que él piense que todo está bien, que todo volvió a la normalidad, y que deje de intentar. Este es un escenario muy común del cual estos hombres hablaron, y es un sistema equivocado.

"Era como si no hubiera nada de mí que le gustara. ¿Por qué yo habría de cambiar aunque fuera sólo un poco por ella? Yo simplemente no podía ganar".

Un esposo en mi investigación afirmó que cada vez que regresaba a casa después del trabajo era recibido por su esposa con una mirada agria. Ella estaba enojada con él todos los días por nada y por todo. No tomó demasiado tiempo para que él ya no quisiera regresar a casa nunca más. Él admitió que era una persona complicada, pero a pesar de eso, sentía que era un padre sólido y que estaba trabajando muy duro para mantener a la familia. Por un lado, él sabía que podía ser mucho mejor y entendía los reclamos de su esposa. Pero por otro lado, él sentía que no era tan horrible como su esposa lo hacia sentir.

"Era como si no hubiera nada de mi que le gustara. ¿Por qué yo habría de cambiar aunque fuera sólo un poco por ella? Yo simplemente no podía ganar".

Su esposa compartió conmigo que estaba enojada y que sentía que aceptarlo 'así como era' no era suficiente. Ella había decidido terminar la relación a menos que él hiciera cambios en su habilidad de estar emocionalmente conectado con ella. Pero lo que llegó a entender a través de mucho dolor fue que el hecho de ser siempre crítica y estar enojada nunca iba a dejarlo ganar en ninguna etapa, y por lo tanto, nunca podría motivarlo a sacar la mejor persona que él podía ser emocionalmente.

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No te sirve no decir nada y no hacer ningún reconocimiento positivo cuando él llama para decirte que llegará tarde a cenar, después de que le gritaste por quinta vez la semana pasada cuando te dejó con la cena fría y sin llamada. Yo se que tú sientes, y quizás tienes razón, de que él no debería “recibir nada” o no debería ser apreciado por mínima cortesía. Pero si su esfuerzo no obtiene reconocimiento –ya sea un rápido gracias, o mucho mejor, un lindo abrazo cuando llega a casa– él no ha ganado y hay poca motivación en su mente masculina para mantenerse en ese camino. Los hombres en realidad no piensan en términos de ganar con sus esposas. Pero sí piensan cosas como, “¿De qué me sirvió todo eso? Llamé de antemano como ella quería y sin embargo, todavía está enojada por algo”.

Cuando los hombres sienten que pueden ganar en casa, harán lo que sea para complacer a sus esposas.

Lo opuesto es cierto también. Cuando los hombres sienten que pueden ganar en casa, harán lo que sea necesario para complacer a sus esposas. Así que aprender a entregar apreciación y gestos amorosos te conseguirá un esposo que seguirá trabajando en ser más sensible y emocional contigo. Él trabajará muy duro para ser un ganador en su matrimonio y en su familia si puedes conducirlo por el camino ganador. Cuando él siente que está ganando terreno, entonces, continuará haciendo esfuerzos sinceros para retribuir tu amor consistentemente.

2. Los Hombres Compartimentan

A los hombres les resulta difícil entender porque sus esposas no pueden contener sus emociones y lidiar con ellas más tarde. A las esposas no les gusta que sus esposos no puedan tomarse un momento para hablar con ellas sobre sus problemas por teléfono. “Lo único que hace falta es un pequeño comentario de entendimiento y yo seguiría mi camino”, podrías pensar tú.

Puede que tengas razón, pero tu esposo no piensa o habla en esos niveles tan fácilmente como tú. Así que si tienes un accidente de automóvil, probablemente sería fácil para él decir, “Oh Dios, ¿estás herida, estás bien?” quizás recibas un “Debes estar tan asustada”. Pero cuando llamas afectada porque tu hijo de cinco años no fue cuidado lo suficiente en el parque y otro niño lo golpeó con una rama y le hizo un pequeño corte justo debajo de su ojo, un centímetro más cerca y podría haber quedado ciego, él no está seguro de porqué tiene que lidiar con eso ahora.

¿Estás afectada y enojada? Muy bien. Si tu hijo está bien entonces no hay emergencia. Tu emergencia son sólo justificadas emociones de enojo y de protección. Lo más probable es que las mujeres que trabajan fuera del hogar puedan parar su día más rápido, hablar con la niñera, dejar el trabajo más temprano de lo que podría un hombre.

Comprométanse a lidiar con esos temas en conjunto, más tarde.

Pero tu esposo piensa que esto definitivamente puede esperar. Que él te haga esperar y aguantar esas emociones no es su idea de insensibilidad hacia ti. Es lo que él pediría de sí mismo. Si él hubiese recibido la llamada y la misma información, lo más probable es que hubiese continuado con su día laboral y que lo hubiese archivado para después acordarse de llamar al director y reclamar. Desgraciadamente, él no te dice esto y posiblemente solamente ignora tus sentimientos, pensando, “Si el niño está bien, sigue con tu día y ya lo arreglaremos más tarde”. Si tú continuas hablando de eso e incluso sugieres que él está siendo insensible contigo por no tomarse tiempo de su día para calmarte y tranquilizarte, te arriesgas a que él te diga que tú estás siendo insensible por no respetar el tipo de día que él está teniendo en el trabajo por querer lidiar eso ahora.

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Tú quieres encontrar una solución de compromiso ahora que entiendes más acerca de cómo funciona tu esposo. Si él no puede ayudarte con tus sentimientos ahora, aprendan juntos y comprométanse a lidiar con esos temas más tarde, en la noche, por ejemplo. Puede que estés preocupada de que él nunca querrá lidiar con ningún sentimiento después, pero él sí lo hará si siente que puede ganar. Al mismo tiempo tú puedes pedirle que te diga que él está realmente ocupado, que se siente mal por ti y que le gustaría esperar hasta la noche para hablarlo, para que de esta manera tú puedas obtener un compromiso momentáneo de que él escuchará tus sentimientos más tarde, y así, él pueda continuar con su día.

3. A los Hombres no les Gusta Complicar las Cosas.

Los hombres han sido entrenados para solucionar un problema y seguir adelante. De otra forma, no están muy seguros de qué es lo que tienen que hacer. Si tú compartes un problema con tu esposo, la respuesta más probable será algo como: “Bueno, porque no haces _______”. Él no sabe que tú aún no estás interesada en una solución sino más bien quieres que te entiendan. Le enseñaron a no reconocer sus emociones y a no esperar que los demás se reúnan a su alrededor para compartir sus problemas. Es por eso que él probablemente se resistirá a tu apoyo emocional verbal.

Él no quiere escucharte decir en un tono bajo, “Me siento tan mal por ti de que tu jefe te haya avergonzado en frente de tus colegas y que te haya hecho sentir pequeño”. Él quiere ser un ganador y quiere que tú entiendas, no a través de comentarios sensibles sino a través de amor emocional. Él quiere que tú seas especialmente amable con él esa noche y lo hagas sentir que el idiota de su jefe es un perdedor y él es un ganador porque él va a casa por la noche y tiene una esposa que lo ama.

Dado que tu esposo no está buscando sentimientos o comentarios sensibles cuando está alterado, él no entiende que tú quieras palabras de aliento y amor.

Dado que tu esposo no está buscando el mismo tipo de sentimientos, o comentarios sensibles cuando está alterado, él no entiende que tú quieras palabras de aliento, amor y apoyo cuando estás compartiendo tus luchas diarias o logros. Él te ama y quiere hacerte feliz, pero esto no va a entrar en su registro como respuesta inicial. Así que quizás tengas que darle una pista de lo que quieres –muchas veces– porque no es la respuesta instintiva en su propio mundo de hombre ganador. Su mundo es de simplicidad.

"¿Estás herido chico? ¿No? ¡Entonces sale a la cancha!". "¿Qué? ¿Te duele el hombro? Tienes otro hombro, ¡úsalo!". A él le encantaría amarte en la forma que tú quieres, porque en lo profundo él busca tanta conexión emocional como tú. Él simplemente ha sido entrenado a manejar las emociones de forma muy diferente.

Como Demostrarle Apoyo

Considera cómo puedes demostrarle gestos de apoyo y de amor. Primero que nada, cuando él te cuenta una historia acerca de alguien que él siente que hizo algo mal, toma su lado inmediatamente. Hazle saber que tú piensas que la otra persona está mal, que es repugnante e inapropiado, si algo de eso es verdad. Esto en realidad no es diferente a lo que tú quieres que él haga por ti. Tú quizás lo quieres en una voz amorosa y suave, y él puede quererlo en una voz más fuerte, igualando su tono. Sé cuidadosa de no utilizar gestos maternales cuando él está compartiendo un problema (“Ay amorcito, eso no estuvo bien”). Más bien, háblale a su lado masculino. Piensa en como su mejor amigo hombre respondería y llega a igualar eso tanto como te sientas cómoda (“Tu jefe es un idiota. Por supuesto que estás muy enojado”). Haz que tu emoción se iguale a la de él. Si él está enojado, permítete ponerte un poco roja y muéstrale que estás enojada por él. Si él está encantado, sonríe ampliamente y hazle saber que él lo merece (“Increíble, debes estar en las nubes. Te lo mereces después de todo lo que has hecho”).

Nuevamente, no te conviertas en una madre (“O, estoy tan orgullosa de ti”). Puedes hacer comentarios maternales más adelante, junto a un gesto de apoyo o escritos en una tarjeta, pero no son lo que él quiere en el momento de compartir. Más adelante puedes preguntarle si quizás la otra persona dijo lo que dijo porque malinterpretó la situación. Puedes intentar ayudar a tu esposo a encontrar otra forma de ver las cosas. Pero esto debe venir, si es que ocurre, en un momento más tranquilo, más tarde. Si ocurre en el momento en que él está compartiendo sus sentimientos contigo, él te verá como que lo apoyas poco y que estás tomando el lado del otro equipo, y no querrá estar en tu equipo.

Un amable masaje de hombros, espalda o pies es un gesto físico que dice, “Gracias por compartir. Entiendo que puedes necesitar un poco de calidez extra y yo soy justo la persona para darla, así que sigue compartiendo conmigo”. Cocinar u organizar una comida y planificar pasar un momento divertido juntos son gestos simples y muy apreciados. Todos estos ejemplos de gestos de apoyo sirven como contrapeso para los mensajes que él recibe del mundo exterior del cual puede estar quejándose. Esta es la forma de mantener a tu esposo discutiendo sus temas contigo regularmente y también de mantenerlo en tu equipo.

Extraído de: “The Truth About Cheating: Why Men Spray and What You Can Do to Prevent It” por M. Gary Neuman.