Cambia una pequeña cosa en tu matrimonio para bien y cambiarás todo el curso de la relación. Aquí hay algunos consejos que puedes utilizar para comenzar ahora mismo.

1. Absolutamente nada de sarcasmo. Nunca. La palabra “sarcástico” viene del griego y significa “desgarrar carne”. No lo hagas.

2. El silencio es poderoso. Puede tanto herir como curar, dependiendo de cómo lo utilices.

  • Si tu pareja dice algo que te hiere, cierra la boca y no respondas de la misma manera. Puedes alejarte gentilmente si es que no se detiene. No dejes que el enojo aumente, cualquiera de los dos puede hacer este cambio.
  • No utilices el silencio como un castigo ni como un arma.
  • El silencio utilizado de manera positiva es una cariñosa intención de escuchar. Cuando tu pareja tiene algo para decir y quiere ser escuchada, tan sólo escucha.

3. No hables cuando estés enfadado/a. Reconoce que la ira proviene del dolor. Si alguien está dolido, lo que su alma necesita en realidad es amabilidad y entendimiento. Si eres la persona enojada, deja que la ira se apacigüe y pide ayuda y entendimiento.

4. Perdona los errores. Ser humano implica que tropezarás – como amigo, hijo, padre, esposo, o cualquier otro rol que asumas en la vida. La clave para el éxito en todas las áreas es levantarse después de caer. Perdona tus propios errores e imperfecciones, y tu pareja también lo hará.

5. Comunícate de manera constructiva. Si algo hiere tus sentimientos, puedes decir: “Eso dolió”. Si tu pareja te dice que has dicho algo hiriente, detente y di lo que necesites decir para que no se sienta como un ataque. Atacamos con nuestras dagas cuando sentimos que necesitamos defendernos. No estamos haciendo una guerra; estamos haciendo paz en el hogar.

6. Pregunta y escucha. Pregúntale a tu pareja lo que necesita para sentirse amado/a. Escucha la respuesta. Repítela para asegurarte que has entendido. Ahora tienes información poderosa para nutrir tu matrimonio.

7. No te pongas en una postura defensiva. Muy a menudo nos sentimos acusados, culpados y culpables. Cuando tu pareja esté enojada por algo, mantén tu mente abierta para encontrar una solución positiva para ambos. Si uno de los dos tiene que estar en lo “correcto” y el otro “equivocado”, ambos pierden. El objetivo es que los dos se sientan amados y valorados.

8. Busca soluciones, no problemas. Si fueses 100% responsable de esta relación, ¿qué harías de otra manera? (¿Cómo darías, recibirías, preguntarías, escucharías, compartirías, servirías o comunicarías?)

9. “El césped es más verde en donde lo riegas”. Digan cumplidos, pasen tiempo juntos, regalen cosas, hagan cosas lindas el uno por el otro, sean generosos con el afecto, y derrochen apreciación. Dense un respiro cuando sea necesario – perdonen generosamente. Permanezcan abiertos al humor.

10. Recen. La plegaria abre los canales del poder y la bendición de Dios. Nada es demasiado grande, y nada es demasiado pequeño o insignificante para hablar con Dios. En tus propias palabras, en cualquier idioma, desde el corazón. Estos son los elementos claves de la plegaria:

  • Alabanza – reconoce a Quién le estás hablando
  • Petición – pide lo que quieras, ¡no hay forma de causarle una molestia al Creador del mundo!
  • Agradecimiento – expresar gratitud te abre para recibir más

Construyes una casa de a un ladrillo a la vez. Construyes un matrimonio de a una palabra, un acto amable, un momento a la vez, y luego otro y otro. Con consistencia. A través del tiempo. Tu matrimonio vale cada gota de amor y esfuerzo que inviertes en él.