Cuando termina la luna de miel y llega la realidad; cuando los invitados se han ido a casa y ustedes dos se hallan de repente sentados en casa solos, surge la pregunta: ¿qué van a hacer durante los próximos 50 años juntos?

Los seres humanos necesitan un sentido en las cosas tanto como necesitan el agua. Las parejas casadas necesitan compartir algo con sentido para poder crear un vínculo matrimonial fuerte.

La vieja broma dice que se pueden reconocer a las parejas casadas en un restaurante porque son aquellas que no están hablando entre ellos. ¿Por qué? No están hablando el uno con el otro porque no tienen nada importante de que hablar.

La Universidad de Brandeis hizo un estudio hace quince años en la comunidad judía para determinar si había alguna correlación entre el tipo de experiencias compartidas y la tasa de divorcio. Ellos encontraron que parejas que compartían valores y metas significativos, tenían una menor tasa de divorcio. Por ejemplo, parejas judías que compartían algo tan simple como ir juntos a los servicios de Iamim Noraim, tenían un 25% menos de probabilidad de divorciarse que parejas que no la hacían. Parejas que comparten un "alto" nivel de observancia judía tenían un 40% menos de probabilidad de divorcio que parejas que comparten un "bajo" nivel de observancia.

Conclusión: Las parejas que comparten metas significativas, forman un vínculo emocional fuerte entre ellos.

EDUCANDO NIÑOS

En nuestra sociedad, en cuanto una pareja comparte algo significativo, generalmente esto está enfocado en construir una familia en conjunto. Tener niños y criar una familia son ciertamente experiencias significativas que compartir. Pero tómense el tiempo de considerar otras metas, quizás aún más significativas de alcanzar, además de tener hijos. El síndrome del "nido vacío" – cuando las parejas se divorcian una vez que los hijos se fueron de casa - es el resultado de un matrimonio cuyo único objetivo eran los hijos. Es por esto que es tan crucial ir más allá de los niños, ciertamente pasar lo estrictamente material, y compartir valores y metas morales y espirituales más profundos.

ARREGLANDO EL MUNDO

Esta necesidad de construir un matrimonio sobre algo significativo está implícita en la orden que da Dios a Adán y Eva, no solamente "fructifíquense y multiplíquense", sino también "llenen la tierra y sométanla". Eso es, tomar responsabilidad por el Jardín del Edén "para trabajarlo y manejarlo".

Dios ordena a Adán y Eva nada menos que tomar responsabilidad conjunta por el mundo. ¡Esta si que es una meta de vida compartida!

Hay una conocida idea basada en las palabras en hebreo para hombre y mujer que captura este concepto de forma poderosa. La palabra para mujer es ishah y la palabra para hombre es ish. Ambas palabras tienen en común dos letras, alef y shin. Cada una tiene una letra que la otra no tiene – yud y hei Yud y hei forman uno de los nombres de Dios. Alef y shin forman la palabra "fuego". Los sabios nos dicen que cuando D's es apartado de la relación entre un hombre y una mujer, lo que queda es fuego. Sin metas de vida comunes para enfocar sus energías, las pasiones del hombre y la mujer terminarán devorándolos y destruyéndolos.

Me gustaría explorar algunas formas de dar sentido a sus vidas y construir juntos su matrimonio, aquí hay algunas herramientas y sugerencias prácticas.

  1. La pregunta más importante que cualquier persona puede hacerse a si mismo es: "¿Para qué estoy viviendo?" La clave para encontrar sentido en la vida está en función de descubrir si la vida tiene un propósito último o no. Una pregunta relacionada con esto es: "¿Qué es lo mejor que puedo llegar a lograr en esta vida?" El Judaísmo afirma que toda persona quiere ser buena. Si es así, entonces tiene sentido descubrir cual es el bien mayor y planificarse para lograrlo.

  2. Otro acercamiento sería preguntarse a ustedes mismos como pareja, "¿Compartimos una misión común en la vida?"

    Pregúntense: "¿Cómo podemos ayudar a nuestra comunidad? ¿Qué nos apasiona? ¿Hay alguna causa social que sentimos que nos gustaría tomar como responsabilidad personal?" Con muy poca exploración, estoy seguro que llegarán a muchas opciones.

  3. Finalmente, exploren el significado que es inherente al ser judío. Exploren que aspectos de la práctica y observancia judía podrían incorporar en su familia. Ciertamente, una de las observancias más significativas es la celebración del Shabat. ¿Por qué no explorar el sentido más profundo del Shabat y el impacto que puede tener en su familia?

George Bernard Shaw escribió lo siguiente sobre la importancia de tener una misión en la vida:

"Esta es la verdadera alegría en la vida: el ser usado para un propósito reconocido por ti mismo como poderoso; el estar completamente exhausto antes de ser lanzado al montón de chatarra; el ser una fuerza de la naturaleza en vez de un pequeño simplón febril y egoísta, lleno de dolencias y quejas, quejándose de que el mundo no quiere dedicarse a hacerte feliz. Yo quiero estar completamente usado cuando muera... La vida no es una breve vela para mí. Es una especie de antorcha espléndida que he podido tomar por un momento, y quiero hacerla arder tan brillante como sea posible antes de pasarla a las futuras generaciones".